31 marzo, 2007

Idus de marzo

Me reprocha Sue mi abandono de éste mi, vuestro bló, como antes Mila. No cabe duda de que el principio ‘no hablar de trabajo aquí’ hace duro contar cosas cuando uno es un tipo que en los últimos tiempos no hace otra cosa que trabajar. Kurt se burlaba –acertadamente- de esas personas que están todo el día contando lo atareadas que se encuentran, y me parece bien. El otro día, un conocido imitaba ese tipo de individuos: se aflojó el nudo de la corbata, se la descuadró ligeramente, se medio sacó un faldón de la camisa y se revolvió un poco el pelo, haciendo mención de entrar en una sala de trabajo con apresuramiento, todo azorado. Brillante: de esos hay muchos.

Pero no. No es mi caso: no paro pero no lo cuento en demasía (salvo hoy: doble Ex, excepción-excusa) ni hago lucimientos de desaseo: antes bien al contrario; llegaré al infarto por stress con un aspecto impecable.

Y miro la fecha: joder, qué de tiempo sin actualizar. Qué cantidad de cosas -aunque no muy importantes desde una perspectiva cósmica, cierto- han sucedido. Cosas tales como que mi hija pequeña, UPFm, ha hecho su Primera Comunión, cosa que a algunos de entre vosotros, agnósticos confesos, os resultará entre indiferente y prescindible, cuando no celebración de un rito ancestral de escaso interés y nulo valor :-D. Pues bueno, pues muy bien: para nosotros, no. De hecho, MBO, que es bastante pétrea y poco lloricosa, soltó el trapo. Y yo, claro, también. Emociones, oigan: emociones.

Cosas tales como que MBO y yo hemos celebrado el pasado día veintiuno –entrada de la Primavera- el décimo-quinto aniversario de nuestra boda en la más estricta intimidad, si hacemos abstracción del momento en que el camarero del restaurante al que fuimos a comer mano a mano se acercó con un ramo de flores y un postre decorado con corazoncitos de chocolate y sirope de fresa, ‘felicidades’ y esas cosas. El señor propietario es muy amigo, y le pareció conveniente que, como instante culminante de un almuerzo exquisito por demás, MBO pasase mucha vergüenza. Por cierto que, por primera vez, nos tomamos un tinto de origen valenciano realmente espectacular. Incapaz de recordar el nombre.

Digamos que lo anterior es el envés del hecho de que, en torno nuestro, empieza arreciar la tempestad: tres parejas de amigos de aproximadamente nuestra edad se separan. Rabia, dolor, decepción y futuro entre incómodo, incierto y triste. Dura la situación de ella, que se queda con los niños, y habrá de arrostrar las consecuencias jodidas de la p/maternidad en soledad: enfermedades, encomiendas, deberes. Todos los días. Sola. Dura la de él, condenado a ser padre de mall de fin de semana, de recoger a sus hijos sin tener el guión completo de cada semana para saber qué es lo que hace que el niño esté triste, rabioso o enfadado con Pepito, pues nada sabe de eso que pasó el martes. Eso, sin considerar que, tratándose de personas decentes por lo demás, deberán tal vez dormir cada noche con la duda de si podrían haber hecho algo, algún esfuerzo, para evitar todo esto. A ellos y a sus hijos. No hablo de un polvazo circunstancial con un bollito de veinte años en ninguno de los casos. Estoy hablando, creo, de tres casos de desamor. De extinción de la ilusión, de tirar por el water un proyecto en común. Conviene tomar nota: hay esfuerzos pequeños que hacer para evitarlo. .

Más: celebración en la Academia del Aniversario de la Promoción de un primo de MBO. MBO jamás había estado en la Academia General Militar. Zaragotham, por si no se sabe, es una ciudad que ha sido importantísima en términos militares: cuando había servicio militar obligatorio (muchos no sabrán de qué hablo) aquí había un C.I.R. (centro de instrucción de reclutas) por el cual pasó media España. También había una Capitanía General que fue llevada a BCN cuando el Señor Pujol lo exigió: los militares hubieron de renunciar a una ciudad en la que se apreciaba su presencia en beneficio de otra donde se les escupe bastante (recuérdese que el año en que el desfile anual tuvo lugar en BCN hubo que hacerlo de tapadillo, no fuese que alguien se viese afectado), dada la implicación económica del asunto. Las mayorías relativas es lo que tienen.

Bueno, pues allí estuvimos viendo formar a los Cadetes, homenajeando a la cría conductora de ambulancia caída en acto de servicio en Afganistán, por ejemplo. Qué quieren que les diga: nuevamente, es posible que sea irracional, pero me gustó que mis hijos se enfrentaran a algunos conceptos que desde luego no están nada de moda: deber, lealtad, honor y tradición... y el silencio y el respeto cuando se produce la llamada a filas de un caído. O una caída.

MBO se fue a Milán el pasado fin de semana con sus amigas, por obra y gracia de los vuelos económicos, que hacen que uno haga lo que en todo caso debería haber hecho antes. A destacar la bolsa de funghi porcini que esta mañana ha convertido en un espectacular rissoto (glorioso. Glorioso. Qué cosa más exquisita, y qué bueno el Rioja Alta Reserva 2001 acompañante). Casi tanto -espectacular- como un par de zapatos que me regaló. Sí. La zapatería italiana, cuando se pone, se pone. Jurl.

Ayer tarde, momentos de esquizofrenia: después de un Consejo –o mejor, de una comida de Consejo después de, entrando a un garito a tomar un refresco previo al regreso al hogar, me veo a mi mismo (por supuesto, traje azul marino raya diplomática y corbata) acercándome al chico argentino de camiseta de tirantes, barba gruesa, sombrero de Blues Brothers, a preguntarle por la Epiphone de caja que empuña, por el calibre 0.13 de sus cuerdas. El chaval me enseña el resonador: preciosa caja con hechuras de Gibson ES 355. Convenimos en lo bien que esos aperos suenan sobre amplis Fender como el que hay sobre el escenario.

Después de cinco minutos desplegándome en la parte importante de mi mundo, regreso a la realidad cruel, a hablar con los consejeros sobre cuantías de las dietas o sobre la excelencia –o inutilidad- de este o aquel ejecutivo. En fin: la banda toca hoy en Zaragotham (lo relatado sucedió fuera de aquí, en otra ciudad), así que ya contaré: apuntaban maneras de merecer acudir esta noche a la Sala Zeta.
Y claro, lecturas. Aparte de un Follett prescindible (MBO dixit: malo, previsible, nefastamente escrito...), un interesante estudio de esos que a mí y a pocos más gustan: La propaganda negra en la Segunda Guerra Mundial, de un tal Stanley NEWCOURT-NOWODWORSKI (evidentemente procedente de Mondoñedo), que cuenta de las sutiles cabronadas que los aliados hicieron entre 1939 y 1945 para hundir la moral de los alemanes. Sugestivo, a fe mía.
Cuídenseme: y de veras, trataré de no ser tan moroso para la próxima entrega.

13 marzo, 2007

A ver si de una p... vez!!!

Y bueno, no se lo van a creer, pero es la quinta vez que escribo esta entrada, mientras recuerdo con escasa estima a los diseñadores del apero blogger, a los del copypaste manejado desde un portátil con touchpad y muy señaladamente a los de las regletas de enchufe múltiple con interruptor. Y más que a ellos, a sus madres.

Habréis observado, quienes os asoméis regularmente por Vladivostok, que la entrada Rock’n Roll Weekend? tenía una conclusión un tanto abrupta, y que la entrada … yeah, rock’n roll weekend! no es que tuviese conclusión abrupta: es que ni tan siquiera estaba.

Todo ello traía causa del desafuero de blogger, que me puteó abundantemente a lo largo de la tarde del domingo. Yo quería contar mis dos conciertos del güiken, pero sólo me dejó colgar una versión no revisada ni editada de la primera parte (que es lo que cuelga, hoy, como Rock’n Roll Weekend?. Ya disculparán Vdes. las faltas de ortografía, sintaxis y de correcta estructuración de referencias que supongo que habrá: lo que se lee ahí es el producto tal cual salió a la primera sin supervisión alguna. Y sigo sin poder editar la entrada para introducir mi satisfacción por la excelencia de la sección de vientos de los TEIXI, dotada de la contundencia de un muro de hormigón cimentando a una excelente banda que deben Vdes. ir a ver si se les pone a tiro. Y es que la J. TEIXI BAND merece que se la vaya a ver aunque sea sólo por su versión del Downtown train de Tom Waits. Simplemente perfecta. Y esa es sólo una de las numerosas canciones formidables que tocaron.

Luego de comprender que no podría incorporar a la primera entrada la historia de lo de MARAH, me puse a redactar entrada independiente para ello (la intitulada …Yeah, rock’n roll weekend!) que, no sé por qué coño, a la primera no se editó. Inasequible al desaliento, la volví a escribir y, cuando ya estaba casi terminada, se organizó algún tipo de tiberio menor en la cocina; me levanté presuroso a ver qué pasaba, con tanta destreza que pisé el interruptor rojo de la regleta de enchufar TODOS los aperos informáticos del estudio, mandando a Sodoma, en un solo pisotón, la segunda e inédita versión de la puta entrada. Blasfemias hubo, a fe que las hubo.

Siguiendo el principio 'Ni un paso atrás, ni para tomar impulso!', ayer lunes por la mañana lo reintenté. Cuando el texto estaba perfecto, terminado y niquelado seleccioné todo para copiarlo y guardarlo en documento aparte. No me pregunten cómo: de la selección se pasó al eliminar: todo se borró, nada pude recuperar. Si esta vez no lo logro, me voy de la civilización, vuelvo a la naturaleza a observar el vuelo de los pájaros y a alimentarme de nueces y raíces, y que le den a tanta tesnología (sic) y tanta leche.

En fin, dicho todo lo anterior: MARAH, el segundo concierto que presencié este fin de semana; éste, sí, acompañado por MBO. No cabe duda de que estoy completamente fuera del mundo: hasta hace cuatro días nada sabía de la existencia de esta banda que constituye El Futuro Del Rock’n Roll , y ni las mayúsculas ni la cita –con el permiso del Sr. Landau- son casualidad.

El sábado noche presencié, supongo, el concierto del año en Zaragotham a cargo de una banda dotada de todo lo que yo necesito para pensar que una banda es buena: múltiples voces haciendo juegos carentes de innecesario barroquismo, pero trabajadas muy bien, respaldadas por tres guitarras: a los ritmos una Epiphone eléctrica muy sesentera nada saturante junto con otra Epiphone, ésta acústica, tocada con todo el arte, y haciendo punteos un elemento parcialmente gnómico y saltarín, pero tan solvente como ramoniano que, además, cantó un Do You Wanna Dance? extremadamente diestro en los bises. Además un batería espinosísimo al lado de un bajista que, probablemente, era el mejor instrumentista de la banda, a la par que el más discreto. Para concluir, una guapa morenita –que de algún modo me recordaba a Kate Pierson de B-52’s, sobre todo cuando tocaba la pandereta- en los teclados: nada saturantes y muy adecuadamente administrados en orden a redondear una gran banda de pop-rock.

Acabaron de quedarse conmigo, lo reconoceré, cuando a mitad de un poderoso tema propio insertaron un fragmento de Baba O’Riley, eso tan bonito de ‘Teenage wasteland…’ que tan melancólico me pone siempre… También mi valoración tan positiva trae causa del hecho de que los tipos, que se quedaron en el último momento sin teloneros, se comieron, sin descanso, desmayo ni queja alguna, dos horas de concierto potente y muy trabajado. No comprendo cómo el cantante principal aguantó todo eso con un gorro de piel (¿?) de soldado ruso, a apenas dos metros de los focos.

Su sonido fue limpio, a pesar del empaste que aparentemente, dada la carga de instrumentos, debería haberse producido. El chaval de la mesa (a quien conozco hace muchos años, y que es el teclista de Taschenko) les ha estado acompañando toda la gira por España y se lo curró a modo, aunque me dijo que ellos son muy buena gente y es fácil trabajar así.

¿Definición? Veamos. Cójase a Springsteen y a Costello, y mézclense con algo de Neil Young (la parte menos drogosa) y la Creedence. Viértase el producto en un vaso mezclador helado generosamente bañado de Ramones. No irá mal aportar un par de rodajas de Smithereens. Y si se le adiciona algo más –pero no mucho- de lightpunk-pop, eso son Marah. Y a fe mía, que gustan, mucho. Sin coña alguna: que nadie a quien le guste el rock deje de ir a verlos. Se perdería a una GRAN banda.

J. TEIXI BAND.- Zaragoza, 09/03/07, 22.00, Casa del Loco, 12’00 EUR
MARAH.- Zaragoza, 10/03/07, 22.00, Casa del Loco, 13’50 EUR

11 marzo, 2007

... yeah, Rock'n roll weekend!!!

rock'n roll weekend?

Pues no, no he ido a la manifestación ésa (eso lo indico antes de que los trolls de plantilla den la barrila con el particular) y he procurado leer los números del Mundo y el Pais con distancia. Este fin de semana he escuchado en directo dos bandas cojonudas. Una el viernes, otra el sábado.
Primero, J. Teixi Band. Me tiene preocupado el hecho de no haber sabido de su existencia hasta las 21.10 del viernes, cuando Alfonso (antiguo bajista de una de las bandas de Bunbury y uno de los tipos más correctos y amables que pululan por la scena de Zaragotham) me llamó para decirme que la banda del teclas de los Elegantes tocaba en La Casa del Loco. Estaba yo todavía con traje y corbata y justo me fue para ir a casa, preparar la cena de la progenie, mandar un sms a MBO (que estaba en un concierto de Scarlatti pelín frustrante, según dijo), confirmar que no le apetecía ir, ponerme ropa adecuada a las circunstancias y salir tarifando para llegar al primer acorde de una de las mejores bandas de rythm'n blues que he oido en España, cantando además en español (cosa que como todos saben es un plus para mí). Apenas cuarenta personas en la sala, qué vergüenza. Supongo que estaba todo el mundo viendo a Manolo Kabezabolo o a los Delinqüentes. En fin, cada uno se suicida como quiera. Pena eso sí que los Teixi iban a porcentaje de entrada, con lo que el asunto fue un poco triste, pero pegamos muchos botes muy satisfactorios con una banda que a una base de bajo (grande, Dani) y batería impresionante se le sumaba un teclista imponente que conoce todos los recursos del rock'n roll y un guitarra cantante ex-Mermelada francamente solvente: voz chula, textos buenos, eficacia sobre seis cuerdas. Qué más se puede pedir. Momento patinazo mental cuando, a la cuarta vez que la guapa morenita que estaba delante de mí se volvió para mirarme atentamente y con sonrisa, comprendí que no se trataba de mi innegable atractivo, si no de la hermana pequeña de unas amigas que trataba de recordar de qué me conocía. Realidad 1-autoestima 0. El resto de la noche muy rock'n roll, tomando cerveza con la banda en el Bacharach, desde donde mandé un sms muy inquietante -por lo que pude ver más tarde- a un amigo que no debe preocuparse para nada. Ah, sí: concluímos la noche en La Casa Magnética, donde un deejay enajenado pinchó -por este orden- Nada más, una de los Chunguitos, Ay, Carmela y a Bowie. La realidad supera a la ficción. Me retiré a mis cuarteles de invierno dejando la noche en su apogeo a las 04.30...
... hora en la cual me encontré a MBO despierta afeándome mi escasamente responsable conducta dada la carga de obligaciones programadas para el sábado. Ello me obligó a esforzarme, levantarme a las 08.30 y a hacer cosas innúmeras hasta llegar a la siesta, iniciada a las 16.30 y concluida a las 20.30 para acudir al Concierto de año en ZAZ: Marah

05 marzo, 2007

Un apdeitin de lunes... 'especial'

(Nadie podrá quejarse esta vez: dos entradas en dos días...)

El cinco de marzo es fiesta local en Zaragotham. La causa d’ello es muy poco conocida por el personal: lo que se celebra es una victoria de las tropas isabelinas sobre los carlistas. Llevando lo de la memoria histórica a sus últimas consecuencias, si uno lo piensa, eso también sería políticamente incorrecto: al fin y al cabo, los liberales se cebaron con los pobres requetés a modo. Sólo que eso fue en el siglo XIX y los carlistas eran un poco fachas (si se me permite el anacronismo). Va a ser que la memoria sólo es histórica y recuperable si el sesgo es el adecuado y el tiempo transcurrido el justo. Y hay un abuelito y tal.


En fin, vamos a dejarlo.


Lo que decía, que hoy es lunes de fiesta… pero no para mí, que tengo elevadas obligaciones profesionales fuera de my hometown, cosa que a MBO le llena de orgullo, satisfacción y ganas de estrangularme, claro.


Casi vamos a dejar eso también.


Bueno: Freewhelin’ tornados, gran banda barcelonesa con un directo imponente –lo mejor en rock’n roll español que he visto hace muchísimo. Pena que canten en inglés- que disfrutamos MBO, Michel, A. y yo el pasado sábado, teloneando a Lucero, otro grupo, pero éste de Memphis (Tennesee). Los tales Lucero son, probablemente, la banda más impresentable que he visto sobre un escenario en todos los días de mi vida. Se trata de un cuartero compuesto por:
a) Un cantante al que supongo que llamaran ‘Slim’ dadas sus dimensiones, con una voz parecida a la de Shaun el de The Pogues, con ese tipo de careto huroniano y millones de tatuajes carcelarios por todas partes (al menos las visibles: iba con un t-shirt con las mangas –cortas- remangadas), incluyendo esos que se ponen en las falanges con ‘love’ y ‘hate’. Con gorrita beisbolera, por supuesto.
b) Un guitarra de punteos gordo (MUY gordo), con barba larga y descuidada y un gorro de esos de lana de llevar de paseo por el Pirineo, que golpeaba con escasa convicción una Les Paul un poco maltratada.
c) Al bajo, el hijo sietemesino de Frankenstein, grandote y con una panza tremebunda bajo la cual se apoyaba un artefacto de cuatro cuerdas tan antiestético como su propietario. Empezó tocando con una de esas cazadoras como de tergal con la cremallera hasta el cuello, hasta que comprendió que a 40º en un sitio cerrado no era buena idea. Poderosa patilla. Melena rizada y gorda. Con eso que no puedo definir si no como ‘cara de pavo’. Cojonudo el tipo cuando entre un tema y otro se bajó a por un pelotazo a la barra. Mit zwei. En honor a la verdad, pulsaba con la debida rapidez el cordaje, siguiendo a…
d) … un batería al cual apenas se veía. Potentísimo. Ritmos rápidos con bombo a semicorcheas. Nunca he visto semejante fuerza en una pierna derecha de baterista. No sé qué instrumento era, pero cada impacto en el parche vertical disparaba un chorro de aire hacia delante que golpeaba la tripa de uno.

Por lo demás, lo normal. Otra banda yanki en el justo punto medio entre Nirvana y Green Day. Nada nuevo. Aguantamos seis o siete temas –alguno de ellos estaba bien, pero demasiado áspero y un punto más ruidoso de lo que convenía a las jóvenes- y nos largamos. En el garito de merchandising de la salida nos compramos el disco… de los teloneros, claro: mucho mejores que los cabeza de cartel. Freewhelin’ tornados son un grupo de tres (buenos) guitarras, bajo y batería, con trabajos muy elaborados en las voces. Tom Petty, la Creedence, Allman Brothers, guiños al Boss… Un grupo de telecasters. Me gusta el sonido ‘americana’.


Nos encontramos a los chicos de los Freewhelin’ más tarde de copas por ahí. Grandes chavales, desde luego: amables y majos. Yo diría que iban pasadillos, pero desde luego lo llevaban como debe ser: divertidamente. Nada divos.


Algunas lecturas: Callejón Fleshmarket, de Ian RANKIN. Ya tengo contado por ahí lo mucho que me gusta el estilo de las novelas del Inspector Rebus, las descripciones de Edimburgo y sus miserias. Aquí la cosa va de inmigrantes ilegales, cuasiesclavitud, tramas y la omnipresencia de la corrupción. No hay moralina; de hecho, se produce un cierto acercamiento de Rebus a una activista un tanto integrista en sus planteamientos que se resuelve con elegancia y sin compromisos en falso (hubiese decepcionado bastante). La novela acaba, empero, con un listado de sitios de Internet donde se puede obtener información sobre lo tratado en el libro. Me parece una manera impecable de ofrecer el punto de vista personal del autor sobre el tema.

Jeremy BENTHAM: Nomografía o arte de redactar normas. Recién lo ha publicado el BOE en una edición impecable. No os cuento qué se trata en la obra: el título es suficientemente elocuente y mayores profundidades os causarían, tal vez, muchas zzzzzz.


Andrea CAMILLERI, Privado de título. Esta vez no se trata de una policíaca de Montalbano. Esta vez el autor refiere un suceso histórico, y lo hace con exquisitez, dando la vara que merece a la cobardía, los golpes que merece la hipocresía, y el cachondeo que le es usual. Hablé en alguna ocasión en este bló de las pequeñas novelas no policíacas del autor. Sabido es que lo de Montalbano me parece formidable, pero todas estas obras son igualmente excelentes, y evidencian que Camilleri no tiene un solo registro de fácil explotación.

Y bueno, aparte de eso sólo he de decir que el de ayer fue un domingo memorable: un domingo estupendo con un solecito primaveral (increible un cuatro de marzo en Zaragotham) en que MBO y yo holgamos debidamente, nos comimos un arroz con bogavante con la progenie a nuestra entera satisfacción y pudimos sobrevolar sobre la impertinencia de las noticias periodísticas (Il Paese, Il Mondo, Heraldo D'Aragón) sin que tan apenas nada nos alterase.

04 marzo, 2007

Breve reflexión política (y luego volvemos a asuntos serios)

Elementos a tomar en consideración:
1.- De los delitos y de las penas
a) De Juana Chaos purgó la (insuficiente) pena que le correspondía por asesinar en masa. El que no entienda esto, que lo deje. Se trata de una cuestión técnico-jurídica que le excede.
b) De Juana Chaos fue procesado por un delito diferente, después de las inadecuadas palabras de un Ministro que, si es más tonto, no nace. Determinadas barbillas son determinantes de idiocia genética. Parece que dedicarse a la docencia de Derecho Constitucinal, también.
c) A De Juana Chaos le fue impuesta una sanción que, recurrida, quedó en tres años. Eso es lo que hay, guste o no. Nada podemos decir: es el contenido de una Sentencia no susceptible de recurso.
2.- Tintes
a) En España ha habido de siempre una asociación de víctimas del terrorismo. No es raro: la banda asesina vasca se ha llevado por delante casi a mil personas; además de eso, ha habido alguna otra banda igual de asesina a pesar de su inferior número de víctimas. Es razonable que quienes han sufrido en sus carnes (o en las de sus seres queridos) las animaladas inhumanas de esa gentuza quieran defender sus intereses juntos. Pasa en todos los contextos: en éste, creo, es aún más legítimo. Tal vez el dolor compartido se lleve mejor.
b) Dicha asociación es más bien conservadora (qué coño: MUY conservadora). No es raro, claro: los asesinos, más bien, han elegido a sus víctimas de un determinado contexto. No siempre, pero si la inmensa mayoría de las veces. La tendencia política de la AVT no le quita NINGUNA legitimidad: desde ella hablan quienes han sufrido en primera persona los atentados. Cualquiera que no entienda esto, cualquiera que le dé más importancia a los pajarracos en algunas de las banderas que enarbolan, es un canalla o un manipulador. Una cosa es obvia: es comodísimo hablar desde la banda. Si han matado a tu padre, si no volverás a ver, si te han dejado sin piernas, es bastante probable que te queden pocas ganas de perdonar. Es bastante probable que sólo te quede odio, ganas de revancha. Sin embargo, si eres capaz de asumir que el castigo de eso sólo corresponde al Estado, tenemos bastante ganado: TODOS lo tenemos ganado. Al padre de mi amigo V. le pusieron una lapa bajo el coche. No estalló, afortunadamente. Y digo afortunadamente por dos motivos; aparte del obvio, el otro es que V. siempre decía que, de haberlo hecho, POR SUPUESTO que se hubiese procurado un arma para obrar 'en consecuencia'. No lo comparto, claro. Pero le pongo cara y ojos a una reacción posible.
c) A los socis -y a la progresía en general- siempre les ha incomodado el sesgo político de dicha AVT. Tanto, que les faltó tiempo para fomentar la creación de otra cuya líder carismática era del otro lado. Cosa que, a ella, tampoco le quita ninguna legitimidad. El dolor de esa mujer es tan auténtico como el del presidente de la AVT.
3.- Seguidismo estulto
a) No sé quién contaba el otro día que, en medio de una manifestación de la AVT en Madrid, en la Puerta del Sol, casi le pegan por llevar "El País" bajo el brazo. Si eso es cierto -y no tengo por qué dudarlo: YO SÍ que conozco bien al facherío-, mal, muy mal. Cuando leer un periódico determina que te puedan partir la cara, es que las cosas están fatal.
b) Cada vez que aparece el Presidente de la AVT, toda la progresía se pone cardíaca. Cada dos por tres, reivindica hay que cerrar la COPE. Jiménez Losantos es el diablo en la tierra: 'habría que matarlo', he llegado a oir.
4.- Hechos dolorosos
a) En recientes fechas, el gobierno (que no merece la 'G' mayúscula) ha decidido dar un trato de favor al delincuente a que me refería al principio. Sólo por el tratamiento diferenciado debido a la etarridad del malnacido, han errado. Dicho malnacido no es más que un delincuente. Sólo tratando los actos etarras como delitos la cosa está en sus justos términos. Los flancos políticos son irrelevantes. Estamos hablando de DERECHO, y sólo así la cosa tiene solución. Zapatero y sus secuaces acaban de reventar un planteamiento que le ha costado la vida a casi mil personas.
b) Lo único que el Estado puede pedir de las víctimas del terrorismo es que no se tomen la Justicia por su mano. Nada más.
c) Cada vez que se habla de 'esos fachas de la AVT' se está cometiendo una tremenda injusticia. Como es obvio, desde un punto de vista técnico no puedo compartir muchas de las cosas que ellos dicen, no gritaría muchas de sus consignas, no formaría bajo una bandera de mi Patria con un escudo que no es el suyo. Pero tienen TODO el derecho a gritarlas.

20 febrero, 2007

Patchwork (interioridades)

Cosas que hacen bum (Kiko Amat) más un cargador de cedés rebosante de bandas mods más el hecho de que MBO está de viaje más la mala hostia que me siguen provocando ciertas tensiones paralaborales más no correr con el coche por decisión de terceros que no puedo compartir ni racional ni pasionalmente más la conciencia de que hace mil años que no hago nada que me apetezca a mí (y sólo a mí) más la administración escasamente eficiente de UPMM más el reclamo (perdonen el argentinismo) de alguien que me pide que no firme documentos con tinta verde más la sospecha de estar viviendo simultáneamente en dos universos paralelos no unidos por puente alguno más un concierto de Edwin Moses que no me esperaba bañado en cerveza más la pérdida de mis anotaciones relativas a un blanco (Rueda, Verdejo, 2005, tropical cual papaya) que quería recomendaros más las 265/45-18 de atrás a punto de cambiar más la duda de haber acertado hace cuatro, cinco meses más las risas en estéreo frente al absurdo andaluz de 0.9/3 de afirmación más las carreras una mañana de sábado pasando al lado del pueblo viejo de Belchite, que 'ya no cantan chavales' más la muerte de Alejandro más el despido aproximado de José Luis (confirmaciones de crónicas anunciadas por desgracia) más las Memorias de Churchill, más Julian Barnes hablando de Arthur & George más Nick Hornby y En picado más el salón de Domus Hansis completo a falta de una puta cosa (joder) más una salida de fin de semana frustrada/frustrante más una conversación con Dwalks por teléfono nocturno, prepirenáico más todas las dudas acerca de cómo hacer para cambiar todo sin cambiar nada más la conciencia de que cada vez veo menos a mis amigos más el no ensayar en los últimos días más saber que tal vez tengo un nuevo bajista más el sonido de la Strato a través del Digital Delay Boss DD-6 más un distorsionador Boss perdido en algún lugar de casa de mis padres más un moro alquilando un local para poner una tetería más una tal Gemma que me apea el tratamiento demasiado desenvueltamente mientras discutimos más días londinenses de sol, niebla, lluvia, frio, calor, viento y calma chicha todo ello en apenas doce horas, más sueño -mucho sueño-, más dos canciones del primer disco de Shakira más un viaje a Dubrovnik más la inquietud más el temor a perder el sosiego más una vendedora de tienda de productos textiles ponderando una estupenda colcha de password... y dos huevos fritos (No duros. No es un homenaje a los Hermanos Marx. Lo es, más bien, a mi desayuno de esta mañana).

10 febrero, 2007

Olegario

La imbecilidad progresisto-institucional patria (aunque les fastidie) ha vuelto a escupir. Resulta que uno de los del pelotón, de nombre Olegario, estudiante según parece de ciencias económicas (mirá vós!), antiglobalizado, concienciado, ideologizado y con una empanada mental importante, ha considerado oportuno opinar acerca de la cosa del elemento De Juana Chaos.


Recordemos: De Juana Chaos, un individuo condenado por un número de asesinatos que da escalofríos escribir, estaba a punto de cumplir con la -brevísima, señalaré- condena que conforme a la norma le era aplicable. Dicho elemento, no contento con no haberse arrepentido por lo que hizo jamás (aunque esto es jurídicamente intrascendente) procedió a redactar dos cartas que se publicaron en órganos de propaganda abertzale (abertzale es un eufemismo, en batúa, para ideología justificadora del asesinato, chantaje, coacciones, secuestro...) en cuyas cartas, dado como se las gasta la banda chantajista y asesina, podemos afirmar que se dictan sendas condenas de muerte para un número bastante elevado de funcionarios españoles.


Como es natural, dichos textos dieron lugar a su procesamiento, que condujo al dictado de Sentencias condenatorias perfectamente sólidas en términos jurídicos: coacciones, pertenencia a banda armada. Pena: doce años de reclusión. ¿Es una sanción excesiva? Pues hombre... Digamos que lo único inadecuado aquí ha sido el comentario del Ministro de Justicia, que tiene menos luces que un barco espía. En todo caso, el asunto está todavía sub iudice en razón del recurso interpuesto por el elemento.


En fin, al elemento -De Juana, quiero decir- le parece mal, invoca eso tan bonito de la libertad de expresión (una libertad de expresión que su banda asesina respeta con mucha diligencia, por otra parte) y se pone en huelga de hambre.


Es posible que el elemento muera. Digamos que él ha tomado su decisión, él sabrá lo que hace. Es un acto de voluntad. Si es que casca, habrá un hijo de puta menos sobre la faz de la tierra.


No es eso lo que me mueve, hoy, a reflexión. Me encuentro con que un pelotonero, de nombre Olegario, opina. Como siempre, con la pobreza intelectual que caracteriza a los tipos cuya manera de ganarse la vida es pegar patadones. Evidentemente, el artículo publicado en Berría (que podéis encontrar aquí traducido al castellano) es una sarta de tontadas que no merece análisis ulterior: coñazo de rojete independentista con el riñón bien forrado, claro, que no ha leido en su vida y que desliza comentarios imaginativos (¿qué juicio al subnormal de Rubianes? ¿de qué habla el pelotonero?)


El pelotonero acaba con la siguiente frase (con cuyo primer inciso no puedo dejar de estar plenamente de acuerdo): "Vamos, que tengo un lío enorme en la cabeza. Este estado de derecho tiene muchas zonas oscuras, y me hacen dudar. Todo esto huele a hipocresía. Y con toda esta hipocresía se termina la buena fe".
Una cierta exploración de la güé me ha llevado a lo de su libro 'Viaje a Itaca', presentado en un centro okupa, a su manifestación acerca de Carrero Blanco como campeón de salto de altura, a sus comentarios acerca de la Catalunya trionfant que tornará a ser rica y plena, y que cuando el Barça (¿Bar-s.a.?) gana al Madrí es como ganar la guerra civil, o así.
Como es natural, la marca comercial patrocinadora, Kelme según parece, le retira el patrocinio en razón de su apoyo al etarra. Y se organiza la de Dios. Izquierda Republicana de Cataluña prorrumpe en los habituales gritos histéricos. 'Ofensiva anticatalanista', dicen.


Tengo un profundo respeto por la libertad de expresión. Tengo, de hecho, un profundo respeto por las Libertades Fundamentales, por la autonomía del individuo, y considero que un logro del Estado Civilizado es precisamente que no haya cortapisas a la libertad de expresión diferentes de las que previenen las normas penales. Sin embargo, cuando se montan números de estos, recuerdo que el individuo que ejerce su derecho a la libertad de expresión ha de arrostrar las consecuencias. El problema, en esta sociedad imbécil, es que siempre encontrarás un corifeo -generalmente muy 'progresista'- que te apoye para permitirte decir todas las idioteces que se te pasen por la cabeza, pero, eso sí, sin que puedas sufrir consecuencia alguna. Aunque sea comercial. Vamos, que podrás seguir forrandote el riñón (en el caso de Olegario) o que tu triste, patética, lamentable huelga de hambre de asesino ex-gordo tragón no te llevará a morir.

06 febrero, 2007

Indonesia

Hay quien dice esas cosas de que Quieta Leona habría de tener su propio blog. en esos caso, la susodicha siempre dice eso de 'quita, quita, bicho'.

Lo cierto es que la niña también escribe bien, y como quiera que éste su anfitrión no tiene tiempo, ganas ni ánimo últimamente para actualizar a un ritmo civilizado, aprovechando una inciativa muy 'lorzagirl' procedo a transcribir, con una mínima censura, un e-mail que recién me ha enviado mi amada.

Ñoras, ñores, con Vdes. MBO, a.k.a. Quieta, Leona live from Indonesia (y es que en esta semana tan buena, resulta que MBO hubo de irse a las Indonesias a hacer unas gestiones. Los clientes tienen esas cosas).

Aunque quede un poco largo, os voy contando poco a poco mi "diario de viaje"

Yakarta, día 1 (4 de febrero).
Después de hacer escala en el aeropuerto de Singapur, tomamos nuestro último vuelo a Yakarta, donde teníamos previsto hacer noche, ya que llegábamos demasiado tarde para enlazar con el último vuelo a Surabaya. El sábado leí en el aeropuerto de Frankfurt que Yakarta acababa de sufrir la semana pasada las peores inundaciones de los últimos 5 años, lo cual verificamos en el trayecto desde el aeropuerto al hotel: autopistas anegadas con más de medio metro de agua, carriles enteros cortados y circulación en modo hovercraft durante más de 5 kms, pasando muchísimo miedo por las motos que nos íbamos encontrando haciendo aquaplanning a medio metro de nosotros, con grave riesgo de la vida de sus ocupantes.
Una vez en el Hotel “
Le Grandeur”, nombre pretencioso donde los haya, comprobamos que los indonesios son muy sonrientes pero nada eficaces: tras media hora perdida para hacer el check-in, llegamos a nuestras habitaciones (grandes y cómodas) de la planta 14. La recepcionista modelo “sensual geisha” que nos ha acompañado a nuestras habitaciones (maquillaje perfecto, falda larga y ceñida con gran abertura lateral para lucir pierna, etc., etc.,), me dice al despedirse de mí en mi habitación: “Srta.*****, parece usted una estrella de cine”, lo cual me habría arrancado unas risas de no ser por la auto-consciencia: llevo 32 horas de viaje, 24 horas sin duchar, la cara lavada y un empane mental y físico que no esnormal.
En la habitación compruebo que no han subido nuestras maletas. Aunque sólo llevo una hora en este país, algo me dice que no van a llegar por las buenas y después de 32 horas de viaje, yo solo pienso en una ducha, así es que vuelvo a recepción para descubrir que hay dos mozos tranquilamente sentados junto a nuestras maletas, sin intención de subirlas; les saco de su error y por fin, ducha reparadora.
La operación “
por favor, recomiéndenos un restaurante de comida tailandés donde podamos comer pescado y que no esté lejos del hotel”, acaba en desastre. Los taxistas se niegan a llevarnos porque todo el centro deYakarta está inundado. A todo esto, he podido observar un ejemplar de cucaracha rubia tamaño “paloma de La Haya” pululando tranquilamente por elexterior de la puerta del taxi. Ante la imposibilidad de localizar un restaurante, decidimos pasear un rato y ver si encontramos un sitio apetecible, pero nuevo fracaso: Yakarta es una ciudad “moderna” en el peor sentido de la palabra: nuestro hotel está rodeado por al menos seis gigantescos malls, pero como cierran a las19:30 y ya son las 21:15 hora local (vosotros estaréis comiendo ahora en Zaragotham), las calles están desiertas, salvo por tenderetes de comida; taxis-carricoche herederos de los rickshaws hindúes, pandillas de indonesios de aspecto dudoso y alguna rata que huye de las inundaciones, por lo que opto por insinuarle a [cliente] que todo aquello posiblemente tenga mejor aspecto a la luz del día y que mejor nos volvemos a cenar al hotel (no nos habíamos alejado ni 300 metros). Así lo hacemos y cenamos con un programa de variedades indonesio en la enorme televisión como fondo. Yo, que desde ayer al mediodía no he comido más que bocadillos, mataría por algo de pescado o de verduras, pero ante la cantidad de salsas dudosas que ofrece la carta, opto por una carne y no me equivoco; [cliente] pide el plato de pescado local, que me hace probar ycasi vomito: en una salsa con consistencia de gelatina, flotan unos“noodles” grasientos y encima de ellos unos trozos de pescado prescindibles; su aspecto es repulsivo y su sabor no aporta nada a la cocina mundial. Me estoy muriendo de sueño, así es que acabamos pronto y nos vamos a dormir, no sin antes escribiros esta nota que os enviarécuando pueda conectarme gratis. Buenas noches a todos.

(23:45 h en Yakarta, 17:45 h. en Zgz).Yakarta-¿Surabaya?, día 2 (5 de febrero)

Después de dormir como una bendita, suena el despertador a las 6:50.Resulta curioso mirar el reloj (que no he sido capaz de cambiar a la hora local, qué inútil soy, Dios Mío) y comprobar que sólo son las 12:50 de lanoche en casa. Unos se van a dormir y otros se levantan, c´est la vie…El desayuno ofrece toda clase de posibilidades indonesias, pero mi estómago no está para experimentos a estas horas, así que me limito a unos pseudo-huevos fritos, tostada y café con zumo. Tras mucho dudar, añado una fruta, que me da un poco de repelús porque ya estaba cortada y servida, algo totalmente contrario a las normas internacionales de prevención de la gastroenteritis, pero me animo pensando que estoy en un hotel de 4 estrellas en Yakarta y que llevo dos días sin probar la fruta. Mañana veremos los resultados. Tras el check-out, operación de apariencia sencilla pero de complicada gestión en Indonesia, al parecer (Por favor, ¿puede expedirme la factura al nombre de la empresa que consta en esta tarjeta…? Me temo que no puedo hacerlo sin consultarlo a contabilidad, señora.. Bien, déjelo estar), tomamos un taxi para hacer un poco de turismo (nos desaconsejan vivamente andar, pues las calles están inundadas y nosotros, como buenos occidentales, ponemos en duda esas advertencias –“exagerados!”- y comprobamos cómo los vehículos de 2, 3 y 4 ruedas pueden convertirse perfectamente en anfibios: espero que salgan las fotos que he tomado desde el taxi, pero el agua nos llegaba a la puerta, el caos de la circulación era tremendo, con gente andando con el agua por las rodillas, motos haciendo acqua-planning, gente sacándole partido a las inundaciones vendiendo barcas de goma a los sufridos conductores y los cruces…
Bueno, en los cruces yo cerraba los ojos para prevenir el infarto (ojos que no ven… infarto que evitan), pues veía cómo desde todos los puntos cardinales venían miles de motos, coches, taxis, carricoches, autobuses, camionetas y cualquier cosa susceptible de ser propulsada sobre algún número indeterminado de ruedas, y allí nadie reblaba, en el último momento todos hacen un hábil quiebro y no pasa nada… He reflexionado mucho en ese trayecto sobre las normas de seguridad viales en nuestro país. Creo que proporcionalmente, el caos provoca menos accidentes.
Tras ver la Catedral católica –Nota histórica: al parecer, en Indonesia la Iglesia Católica contribuyó destacadamente a la Independencia respecto de los holandeses-, pastiche infame por fuera, de estilo pseudo-gótico con cemento imitando piedra, pero con un bonito artesonado de madera por dentro, intentamos ver la Gran Mezquita que estaba enfrente, con capacidad para 400.000 fieles, pero estaba cerrada. Antes de proseguir, inciso: para ir de la Catedral a la Mezquita sólo hay que cruzar la avenida. Parece sencillo desde nuestra mentalidad occidental, pero a mí la operación me ha costado 20 minutos, mientras que
[cliente], que ha venido unas 10 veces a Indonesia, ha cruzado sin pensárselo, al tiempo que yo le gritaba que no he venido a las Antípodas a morir atropellada. Hace unos días leí no sé donde que la primera causa de muerte de turistas en países del Tercer Mundo es el atropello, y os juro que me lo creo: no existen pasos de peatones, no hay semáforos –y cuando los hay no funcionan- y en todo momento hay unos doscientos vehículos de toda cilindrada y pelaje que vienen a toda leche desde todos los puntos… El infierno.
Hasta ahora no he mencionado el calor: no hará más de 28/30 ºC, pero no se parece a nada que yo conozca; la humedad es terrible y la sensación de ahogo, de laxitud de todos mis músculos y de que me voy a morir de sed en cualquier momento, me tiene frita.
En estas condiciones vamos a visitar el Monumento Nacional, otro pastiche infame en forma de obelisco con llama dorada en su cima, que encierra un Museo con la Historia de Indonesia en un centenar de dioramas mal iluminados y a cuya cúspide se puede subir; esto me anima, pues a mí siempre me gusta subir a lo alto. Desde allí disfrutamos de una panorámica de Yakarta, ciudad inmensa cuyos límites no se aprecian y fea de narices: rascacielos y chabolas frente a frente, suciedad, miseria y decrepitud por todos lados.

Me ha salido una rozadura, tengo sed, estoy sudando y quiero largarme ya de Yakarta, así que convenzo a [cliente] para volver al hotel y marcharnos al aeropuerto cuanto antes, alegando que las inundaciones nos van acomplicar los trayectos, como así es, en efecto. Tras recoger las maletas, volvemos a disfrutar de un trayecto “anfibio” al aeropuerto, donde conseguimos cambiar nuestros billetes para adelantar el vuelo a Surabaya, lo cual parecía una idea excelente al principio, pero fue un inmenso error, como se demostró más tarde.

INTERMEZZO: BALI El vuelo que debería haber despegado a las 15:00 lo hace a las 15:45. A unos 10 minutos de nuestro destino, nos informan por megafonía de que el tifón que ha asolado Yakarta está sobre Surabaya y que no podemos aterrizar, por lo que nos llevan…. A BALI!!!!En otras circunstancias, hubiera dado saltos de alegría… Bali, también llamada “la isla de los Dioses” por su belleza, pero claro, no es este el plan. Aterrizamos en Bali y al menos disfrutamos de una hermosísima panorámica de la isla desde el aire, con playas bellísimas, volcanes azules rodeados de nubes, casas maravillosas…. Y una pista de aterrizaje ENANA que acaba en el mar. Por un momento pensé que estar a punto de morir dos veces en un día es un plan de lo más chungo, pero el piloto consigue frenar el avión a tiempo y veinte minutos después –sin salir del avión-, nos informan de que volvemos a Surabaya. Tras otro trayecto infame en medio de una lluvia brutal, llegamos al hotel: después de 5 vuelos en dos días, esta vez sí que sí: el Shangri-La es un hotel estupendo, donde ya en la recepción comprobamos lo que es el lujo asiático: mientras hacemos el check-in, nos dan unas toallas impregnadas en perfume para que nos limpiemos las manos.
Mi habitación está en el piso 17 y es inmensa y llena de lujos, entre ellos, una bandeja de frutas tropicales para mí solita, así que no me voy a quejar.
[cliente] me mete prisa pero como estoy hasta las narices (y aún no hemos empezado atrabajar), decido que me tomo una hora entera para ducharme y, ya de mejor humor, bajo a reunirme con él y con [cliente adjunto], el [horticultor de pequeñas plantas de jardín] que llevará todo el peso de la reunión mañana y que lleva 3 días aquí…Una hora después [cliente adjunto] no ha aparecido y el bueno de [cliente]–su jefe- no se ha traído su teléfono (sin palabras). Después de varias llamadas, me contesta la novia indonesia de [cliente adjunto] diciéndome que éste está enfermo. Lo primero que pienso es que han tenido un accidente de coche, algo lógico después de lo que llevo visto hoy, pero no, [cliente adjunto] ha cogido la gripeindonesia, por lo que me voy a cenar con [cliente] al buffet del hotel.

[Dwalks, Would], esto va por vosotros: hubierais disfrutado de lo lindo en este buffet, no sólo era bonito y bueno, sino también abundante: la sección de postres incluía todo tipo de helados, golosinas, pasteles y fruta cortada y pinchada para mojar en una salsa de chocolate que manaba de una fuente… Im-presionante. Mañana bajaré a hacerle fotos. Yo he comido un pescado buenísimo que me han dicho que era carpa, ahumados, sushi, unos embutidos muy buenos y unas ensaladas diversas sobre las que no me he atrevido a investigar. No está mal, teniendo en cuenta que hoy no he comido desde el desayuno, pues nos hemos saltado la comida.Y bueno, me he bajado al lobby a chupar gratis la conexión wi-fi deInternet, porque en mi habitación pretenden cobrarme 6 $ por hora deconexión… LADRONES...


En fin, lo mejor de todo es que MBO acaba de llamarme para decirme que mañana, gracias a su impar destreza en las gestiones de este tipo, inicia el regreso.
Yo quería hablaros de Dreamgirls, de este fin de semana de muchos coches en Zaragotham, de algún libro que estoy leyendo... pero me puede la sobrecarga de trabajo y la -para qué eufemismos- mala hostia general. Así que de momento no.

28 enero, 2007

Orden y concierto.

Cada tanto se hablaba en este su bló de cosas del placer de los sentidos (y pensé en hacer una crítica del Isle of Jura 1984, 19 y.o., pero lo dejaré para otro día, que acabo de empezar la botella), y en particular de vinos. Antes que lo olvide -ah, memoria perniciosa-, y como estoy bastante seguro de que no oiréis hablar de él con facilidad (es un vino de producción corta procedente de una zona que en general desconoceréis), he de mencionar el Murero 2003.

Por delante vaya que si a alguien se le ocurre denominar a la sociedad propietaria de una bodega algo como Vinae Mureri, de inmediato echo la mano al revólver. En los últimos tiempos, en mi zona de influencia, en cuanto alguien tiene un poco de pasta, se tira en plancha a hacerse una bodega, y como no es cuestión llamarle Bodegas Pepito o Bodegas HerGar (si, lo han adivinado, de Hernández García), la cosa se está poniendo muy puñetera. En este caso, se me han puesto pedantolatinosillos, qué se le va a hacer.

La cosa es que han instalado la Bodega de tan pretencioso nombre y que produce el citado Murero (Es un Vino de la Tierra de la Ribera del Jiloca cuyo origen está garantizado por la Interprofesional correspondiente. No hay D.O.) exactamente donde Cristo perdió el gorro. Además, debo decir -aunque según quién lea esto igual tengo problemas- que los vinos de la comarca de Daroca han existido con más pena que gloria. MUCHÍSIMA MÁS PENA. Vamos, que la mayor proximidad tolerable de ellos en relación a una copa es previo su paso por la alcoholera para reconvertirlos en alcohol para sacarle brillo a la barra sobre la que se deposite la citada copa.

Y sin embargo, debo decir que esto está rico, muy rico: redondo, con poderosos aromas y fuerza. Aquellos que gustéis de los Riberas de cierta enjundia -los Emilio Moro buenos de los años buenos, por ejemplo- os encontraréis bien con él. No os aburro con la ficha de cata: si queréis, aquí hay una con cuyas conclusiones coincido, en general (salvo con lo de 'cuerpo medio', claro). No creo que valga lo que cuesta: 18 EUR aprox., por lo que ví el otro día en mi tienda de vinos de cabecera a donde acudí en busca de información acerca de la Bodega y sus otros productos (de los que me procuré ejemplares, el primero de los cuales, Muret 2004, no tiene demasiado interés. También en más moderado en precio). Y es que por menos de esas tres mil pesetazas uno puede comprar una botella de Viña Ardanza, y creo que con eso está todo dicho.
No podía recordar quién me regaló la botella, aunque diría yo que es un regalo procedente de nuestra fiesta de cumpleaños. En fin, a lo que iba: que el otro día, poniendo orden en la cava, la encontré entre medio de cosas que nada tenían que ver ni por edad ni por D.O. ni por tipo de uva, y la saqué con la sana idea de pimplármela y, a la vez que experimentaba un poco, recuperar el buen orden que ha de imperar en toda bodega de bien. Por cierto, ahí dejo una fotito del artefacto que mantiene en buenas y debidas condiciones de orden, presión y temperatura a mis apreciadas botelluelas. Arriba los grandes vinos, seguidamente los reservas, crianzas y abajo los blancos, generosos, champagnes, cavas. Hasta una botella de rosado hay, por si alguno de mis invitados tiene el valor de osar pedírmelo. El Murero, que descuadraba la armonía, está ahora donde debe estar. Inside us :-D.

Siguiendo con lo del orden, la conclusión (en rigor: la casi conclusión: aún tienen que poner una moldura, instalar unas patas más bajas en la mesa de centro, entregarnos el cuadro de que ya hablé en su momento, cosas así) de las obras del salón ha dado lugar a la recolocación -en orden impecable- en el nuevo armario de la cristalería, lo que me ha llevado asímismo a darme cuenta que, si bien tengo dieciocho copas de martini -un poco excesivo, la verdad- mi stock de copas de borgoña ha sido peligrosísimamente acortado por obra de la joven colaboradora hogareña V., que va pujando para hacerse con el título de Medium Destroyer (Littl' Destroyer era Mari, una señora que venía a ayudar a casa de mis padres). De las veinticuatro copas bordelesas que se emplean todos los días, queda una (llegaron a casa hace dos o tres navidades). De las copas de borgoña regaladas cuando nos casamos no queda ni una; ese juego -de doce- hubo de ser sustituido por otro -también de doce-, y ahora vamos por el tercero: he creido ver que quedan ocho. O esta tía es muy bestia, o le damos demasiado al tinto, no sé yo que pensar. Dado que las copas de agua llevan una evolución parecida, debería elegir la opción 'a'.

Y bueno, no os pongo una foto del prodigioso orden de mi armario, que ha quedado de dulce con los trajes en el cuerpo de la derecha (ordenados por colores), las cobatas y camisas clásicas (mon to fri) en el del centro (también por colores) y los pantalones y camisas de güiken a la izquierda. Y las perchas todas colocadas en la misma dirección. Todo está como debe estar.

¿Obedecerá esta coña-manía de orden a la necesidad de compensar la situación pelín caótica de mi vida fuera de casa?. Como diría Lorza Girl: Jo.

Dicho todo lo anterior: ayer noche, concierto. Un concierto, Ráscale, Guille, en homenaje a Guille MARTÍN, guitarrista que fue de la banda de Calamaro, de la de Loquillo y líder de los Desperados junto con su hermano. Guille vivía en Zaragotham y tenía cuarenta y tres años. Murió el dieciocho de agosto como consecuencia de una metástasis tremebunda. Estaba casado con la hermana pequeña de unas buenas amigas nuestras. Siempre me ha parecido un poco gilipollas esa costumbre de hablar bien de las personas cuando están muertos (costumbre muy española, por otra parte), pero lo cierto es que este tipo me daba la sensación de ser buena gente de verdad, aparte de un guitarrista de cojones. Le ví por última vez en un concierto del Loco (él ya estaba muy perjudicado, pero hiló una actuación excelente). Y buena gente debía ser, porque anoche subieron al escenario, entre las 21.00 (empezó puntual) y las 03.45 practicamente todos los grupos con los que había tocado y muchos amigos suyos: el Loco, pero también Pereza o Amaral (y de los cuatro, Eva, Juan y dos dos jovencitos de Pereza he de decir, pese a mis habituales reservas, que olé por ellos: se 'mancharon las manos' a modo, tocando no sólo lo suyo en plan divo, si no acompañando a otras bandas a la guitarra y al bajo, haciendo voces, etc. Se lo curraron de firme todo a lo largo del concierto), La Frontera, Jaime Gabinete Urrutia, y muchas, muchísimas bandas más. A destacar Aurora Beltrán acompañada por Gabriel Sopeña (co-compositor de uno de los mejores temas de la historia del rock and roll en España, Apuesta por el Rock'n Roll), que tocaron, pura voz y dos acústicas, un tema compuesto para la ocasión muy muy chulo. Por cierto: la recaudación era para ASPANOA, una asociación de padres de niños con cuadros oncológicos. Una organización formidable consiguió que las transiciones entre bandas no fuesen un coñazo, aunque el sonido se resintió, como no podía ser menos. Faltó, para mi gusto, un poco más de rock'n roll. Pero es igual: estuvo chulo. Y además, las camisetas homenaje del concierto estaban en versión hombre y mujer, cosa que a MBO le encantó. Hoy la ha estrenado.

Concierto RÁSCALE, GUILLE. Sala Multiusos (Zaragotham), 26/01/2007, 21.00. Homenaje a Guille Martín a beneficio de ASPANOA. 5.00 EUR.