30 marzo, 2008

Rocket to Russia (Rusia, I)

Si, debería hablar de cosas mil antes de hablar del Transiberiano live. Libros, músicas, conciertos. Hasta conversaciones con el muy querido Dwalks acerca de calzado deportivo, o búsquedas, encuentros y desencuentros de bajistas, baterías y bolos para Los Modos. Todos esos sucedidos, dommage, quedarán archivados en la trastienda, pero no pasa nada. Xurri, que me cuida y ejercita sus legítimos derechos, reinvidica un relato. Y como anfitrión vuestro que soy, os debo un relato, y os lo voy a dar.

Día I. Sábado, 15, marzo de 2008.- Después de una noche agitada (urgencia de un equipaje sin concluir, qué me llevo, qué me llevo) me levanto de un bote, percibiendo un desaforado aroma a plástico quemado. A MBO, buscando la excelencia organizadora, se le ha ido la mano con un cacharrete al baño maría, pero no pasa nada. Justo después de comer, salimos -en bus: urghs!- hacia Madrid, hacia la T4. Este su anfitrión, pelín provinciano, aún no había volado desde dicho lugar, gloria de la aeroportuaria patria. Previamente, dejamos a las niñas estacionadas y predirigidas hacia sus respectivos destinos de semanasanta (sic). Salimos. Volar desde MAD en lugar de hacerlo desde Zaragotham es un coñazo que comprende los tiempos perdidos debidos al tacógrafo del chófer portador ZAZ-MAD. Al fin, y siendo las 24.00, despegamos. Aterrizaremos en Moscú-DOMODEDOVO como cinco horas más tarde, es decir, a las 07.00 del domingo hora local, más o menos, para seguidamente tomar un Tupolev 154 (momentos de mucho miedo: la gloriosa aviación civil soviética periclita a toda hostia, generando una relación inversamente proporcional entre sus antiguos logros proletarios y su actual peligro aeronáutico) hacia San Petersburgo. Es nuestra primera aproximación a las esencias de la Madre Rusia. O no: previamente, en Domodedovo, hemos comprobado que es imposible conseguir la optimización capitalista del café, c'est-a-dire: en habiendo cinco tías al otro lado de la barra, una supervisa el cobro, otra cobra, otra supervisa el manejo de la cafetera (medio de producción antiguamente colectivizado, hoy perteneciente a una franquicia, pero, al fin y a la postre, es lo mismo), otra maneja dicha cafetera y otra divide lo que produce ésta última entre dos tazas y le añade leche para generar capuccinos: dos cada tres minutos. Los pasteles de frutas, infames. Que no os mientan, fijo que los melocotones y las frambuesas de las pastas de hojaldre de Domodedovo se criaron en huertos al lado de Chernobil. Y, si no, lo cierto es que les sobran toneladas de azúcar radiactiva en todo caso.

Día II.- Domingo, 16, Marzo de 2008.- Como digo, hemos aterrizado en Domodedovo y volamos a San Petersburgo. Yo es que no paso miedo en los aviones, sean estos los que fueren, pero MBO señala que preferiría no volver a experimentar la turbia sensación que produce la flaccidez de las butacas soviéticas. Bueno: tomamos en San Petersburgo en un aeropuerto lleno de pistas rebosantes de helicópteros de dos palas de esos que salpican mi imaginario de la Guerra Fría y de una nevada no menos engarzada en dicho imaginario. Estamos, naturalmente, pulverizados, de modo que MBO se va a descansar. Entre tanto, almorzaré en el buffet del Hotel, asumiendo desde ese momento que, del mismo modo que viene habiendo dos Españas, hay dos Rusias. Al menos. Y una de ellas comprende buffets con trios de Jazz y caviar a volonté. Una vez concluyo mi copa de champagne recojo a MBO y nos vamos de visita. Como quiera que la temperatura va descendiendo a velocidad de vértigo, opto por recomendar a mi niña que se compre un morrión de húsar que en los próximos días va a ser muy prestacional. Aderezada con su largo abrigo rojo, la Leona va a ser la más hermosa de las turistas que visiten San Petersburgo y Moscú esta Semana Santa, a pesar de que vaya acompañada de un tipo con poderoso chaquetón de cuero, gorro de forro polar 'gris-gasolinero' y guantes 'Stalingrado 1942' igualmente contundentes. En esta primera tarde descubriremos lo que es el arte ruso del XVIII, con la Iglesia de la Sangre Derramada (que es ésta de la foto a la izquierda), frente a cuya fachada veremos una manifestación monárquica con los correspondientes estandartes blancos, negros y amarillos. Y es que, señores, en la Rusia del 2008 hay permanentes reinvindicaciones monárquicas (cuando no estalinistas, glups!) y los templos están hasta arriba de gente que ora con el debido recogimiento y respeto.


Día III.- Lunes, 17, Marzo de 2008.- Visitamos tanto el Palacio de Catalina II (ése de ahí a la izquierda) como el Palacio de Pablo, un Zar un poco 'malteado' :D. Sintetizando mucho, éste quedaría como el día en que se nos exhibió la justificación de la Revolución. Éste es un pensamiento vulgarísimo: para simplificar mucho, debe decirse que todo en Rusia es excesivo, desaforado, brutal, y ello incluye las edificaciones de los siglos XVIII y XIX a la mayor gloria del Zar (o la Zarina) de turno, las perpetraciones del Realismo Soviético de entre 1917 y 1953 y la reconstrucción de templos post-perestroika. Así las cosas, es obvio que los Palacios de Invierno y Verano de los Zares habían de, forzosamente, dar lugar a una revolución absolutamente bestial. Esa noche cenamos en el Restaurante favorito de Putin cuando visita San Petersburgo. En dos palabras: tablao cosaco, o sea. Descubro que en Rusia se cena con Vodka. Atención al dato: no es que uno se tome una copita al concluir la colación: es que la acompaña toda ella con vodka, a taponazos, uno tras otro. Uno puede acabar muy siego, pero la ventaja es que es alcojol de buena resaca. Curioso.

Día IV.- Martes, 18, Marzo de 2008.- A estas alturas del viaje, MBO y yo estamos orondos. Estos viajes organizados se caracterizan por sobrenutrir al Santísimo Advenimiento; juntando esto con circunstancias precedentes, Hans empieza a pensar que se verá obligado a desmontar un mito a su regreso a Zaragotham (esto tiene que ver con las conversaciones con Dwalks). En fin: desayunos con diez clases diferentes de miel, cincuenta tipos de pastelillos, ahumados innúmeros, una especie de Sekt ruso (muy digno) y casi cualquier cosa que a uno se le pueda pasar por la cabeza. Hoy, Palacio Yussupov. Conocía de residencias con embarcadero, y aún con helipuerto, pero no se me alcanza qué puede tener uno en su casa más allá de un teatro con sus palquitos y todo, con tanta profundidad de escenario cuanta longitud de patio. Alucinante. Por no hablar de una biblioteca que, a no dudar, coincide con Mi Biblioteca Ideal (mayúsculas no casuales). El Palacio luce también unas escenas de la liquidación de Rasputín a base de figuras de cera, de mucho lucimiento y bastante arcada (es lo que tiene la cosa Tussaud's). Por la tarde (reverencia y arrodillamiento) visita al Hermitage. Probablemente, sólo vistar ese museo justifica una visita a Las Rusias, o, más precisamente, a San Petersburgo. Digo esto porque MBO sostiene que esta última ciudad sí le gusta, pero Moscú no: nada. La Leona le tiene cierta aversión a las ciudades desaforadas: Moscú, Berlín... y sin embargo, gusta de Londres o NYC. Es curioso, pero también tiene su lógica. No es un asunto de enormidad. Es una cuestión de inasibilidad, de tensión ambiental aguda, que se produce en aquellas pero no en estas dos últimas. A mí, sin embargo, siguen resultandome sugerentes, pero lo que no son es hermosas.

En fin, no hablo del Hermitage. La colección es espeluznante, tremebunda, inconmensurable. Reconozco que no soy nada original, pero siempre he pensado que los grandes museos, y en especial las grandes pinacotecas, deben visitarse a tiro hecho, es decir, seleccionar 'algo' y olvidarse de todo lo demás. Lo jodido en el Hermitage es que todo lo demás es una cantidad desaforada de maravillas. Digamos que es asunto a considerar que la colección de Impresionistas que se disfruta en él -que era nuestro tiro hecho- está a la altura del Musée d'Orsay (podéis jurarlo), y no menos importante es el hecho de que está constituida por las dos colecciones de sendos comerciantes que en 1917 la 'cedieron' gustosamente a los soviets a cambio de salir con vida de Rusia. Tres tipos, oiga, que se lo habían comprado directamente, en muchos casos, a los propios artistas antes de concluir el siglo XIX. Alucinante. Un saludo a Serguei Schukin y a los hermanos Mijail e Ivan Morozov por su aguda visión... y su generosidad revolucionaria.


Día V.- Miércoles, 19 de marzo de 2008.- Este será nuestro último día en San Petersburgo, y visitaremos la Fortaleza de Pedro y Pablo, donde están sepultados tooooodos, toditos los Zares de la Dinastía Romanov, y ad lateres de cierto nivel; muy de destacar la destrucción del mito de Anastassia; me alegré de que UPFm no estuviese en la visita. Para compensar tanto desafuero mítico-imperial, recorrimos el Aurora, a pesar de los compañeros de viaje, que no tenían interés alguno en visitar tan espirituoso lugar... compañeros que, por otra parte, dormitaron a pierna suelta entre que, después de visitar un museo de instrumentos musicales impresionante, un cuarteto de cámara nos amenizara el post almuerzo con material tan agradable como poco exigente (Kleine Nacht Musik y cosas así). Pero, desde luego, qué bien se toca en Rusia. Vale para estos chicos, vale para la arpista de los desayunos, vale para el pianista de Jazz que nos acompañó en alguna cena. El nivel de los músicos es sensacional. En fin: esa noche tomamos el transiberiano, o, para ser más rigurosos, el Krásnaya Strelá ( Flecha Roja). Pero eso, y la visita de Moscú, será contado en su momento...

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05 marzo, 2008

¿Queda algún lugar para los ancianos?

No cabe duda de que la paternidad lleva aparejadas muchas cosas, y no son las menos importantes la neta reducción del número de semanas de esquí al año y el número de sesiones de cine por semana. De cine adulto, al menos en teoría, pues MBO y yo a veces somos un poco audaces y llevamos a las niñas -un poner- a ver Los Crímenes de Oxford. Pero bueno, la cosa tiende a ser más bien Cars o Los increíbles (dos peliculas que a Hans le encantaron, btw).

Si hay una película que no constituye cine infantil, desde luego, es No country for old men. La hostia: fue sensacional, anoche, ver cómo TODOS los espectadores del cine pegaban (pegábamos) un bote con cada nuevo asesinato brutal a cargo del sicópata Bardem, que, he de señalarlo, hace un papel excelente. Como Tommy Lee Jones, como Woody Harrelson , como el soldador (un tal Josh Brolin, según saco de IMDB), la suegra pelma o Carla Jean. Y es que la película tiene, sobre y ante todo, un cuerpo de actores destacabilísimo, y que me hayan oscarizado al hijo de la tiparraca más impresentable de la vida pública española no debería empañar el hecho de que, en NCfOM, se actúa muy, pero que muy bien. Como tampoco puede dejarse de decirse en voz muy alta que Javier Bardem lo hace muy, pero que muy bien. También tiene una fotografía estupenda, táctil, arenosa. Y una ambientación en 1980 que transmite a la perfección el desastre conceptual de los USA Carterianos, unos USA que no habían digerido Viet-Nam aún y cuyos ciudadanos llevarían al poder a los conservadores al año siguiente (el 20/01/1981 Reagan se hizo con el poder omnímodo) y con ello dispararían el más falso de los fines de la Historia.

NCfOM es una película, en términos absolutos, desesperanzada; no suelo leer críticas de cine, pero me juego algo a que ese adjetivo me lo habrán empleado mucho en las publicaciones correspondientes.

Los Coen son la puta bomba, y esto es un hecho, pero, pensando en su obra que podríamos llamar semipoliciaca, hay que partir de que NCfOM no es ni Fargo ni The Ladykillers, ni por asomo. En F. (grande Buscemi, grande la MacDormand) hay humor negro (negrísimo), en The Ladykillers hay puritito jashondeo con castigo divino incorporado. En NCfOM no hay NADA de eso. No hay más que relaciones causa efecto desde el primer momento: es claro quién, cómo y por qué va a morir. Notable el momento de dignidad de la chica antes de ser asesinada, por cierto.

No conozco la novela, aunque diría que si al autor. Yo creo que no la compraré: la intensidad de las imágenes de la película me haría andar buscando las arrogas del rostro de Tommy Lee Jones, la chulería texana de Woody Harrelson o el tono cobre sucio del rostro tanto mexicano baleado por entre las páginas.

A la salida de la sala, MBO me arrastró a un bar a beber. Resultó absolutamente imprescindible tomarse un gin-tonic (o más bien un gin-tóxic, dado que en el Bacharach se les había acabado la tónica Schweppes).

Deberíais ir a verla sin género de dudas, pero llevaos todos por delante que es muy bruta y muy cruda.

En otro orden de cosas, diré que después de terminar con el panfletillo de Cussler a que me refería en la entrada anterior (perfectamente prescindible) he comenzado la lectura de Todo bajo el sol, la última de Matilde ASENSI. Llevo cien paginillas y, qué puedo decir, es una muestra de oficio... en fin, una muestra del oficio según lo entiende esta señora, cuya íntegra bibliografía, por cierto, está en mis manos. Yo no sé si es que su nombre ha generado en mí un prejuicio, y no quiero ser injusto, de modo que callaré, salvo para decir que la tendencia salgariana, tan propia de quienes se documentan al escribir como si preparasen un examen (tendencia que les obliga a exhibir el fruto de su esfuerzo con tanto exceso como defecto de naturalidad), es MUY fuerte en M. A.. En todo caso, la de cal: mal no está. Sobre todo, quiero ver cómo hacer evolucionar a determinado personaje en lo que, ya, empieza a perfilarse como una novela de aventuras. Seguiremos informando.

04 marzo, 2008

TENSIÓMETRO (o “Dé-ba-te, II”)

Tres de marzo de 2008. Son las 21.30. Llego a casa, abro el portafolios y saco Saber perder, de David TRUEBA, así como Madrugadas, libro de un amigo mío recién publicado (nota mental: hacer entrada del bló hablando de libros de amigos y conocidos, que en los últimos tiempos se prodigan) y un autógrafo de Pep GUARDIOLA estampado sobre una bolsa de los Portadores de Sueños (que es donde tuvo lugar el acto).

Meto, a cambio, mi nuevo Vaio, junto con el módem USB que me vendió Laura la semana pasada para poder estar permanentemente conectado (me siento de lo más moderno: casi a punto de abandonar la cybertorpeza, oiga), el multiplicador de puertos USB (¿os dáis cuenta, qué nivel de solvencia técnica?) que compré en la FNAC a la vez que La Piedra Sagrada (Clive CUSSLER. Thriller irrelevante de los de llevarse a esquiar) y el último de Mercedes ASENSI, esa chica/señora/escritora que no sé yo muy bien definir: entre maruja ilustrada y protoescritora de thrillers con flanco histórico/intelestuá/filosófico. No la critico con crueldad, ojo: es que no sé dónde encajarla (a martillazos).

También me hice ese día con El hueso y la carne de Tarik y la Fábrica de Colores y un disco de las Charades, un producto muy conveniente por lo que respecta a armonías de voces que me ha sorprendido mucho. Debería hablar algo de música moderna española, dado que en los últimos tiempos estoy empezando a recuperar la fe, aún a golpes de bandas medio punk-pop como Lula.

Por aquello de las cosas a las que me dedico profesionalmente en la vida de ahí afuera y los estreses que sufro, hace algún tiempo me fue recomendado por facultativo que me hiciese con un tensiómetro, con el que periódicamente verifico mi estado tensional (yo mismo mismamente sin el concurso de nadie). Efectúo esta noche tres tomas. Primera, relajado, pensado el grato acto del que recién he llegado: la puesta en sociedad de un libro inteligente escrito por un tipo inteligente presentado por tres tipos inteligentes, qué gozada: 124/73. Segunda: reflexión: hoy es tres de marzo; esta noche es el putísimo debate: 138/73. Última toma, pensando en blanco y a toda velocidad por Marmotas en Cerler. Placer, relax. 123/72.

Corolario: el debate, a pesar de lo que dije la semana pasada, lo va a ver Rita La Cantaora. Lo político me es una pasión, qué hostias, como sabe cualquiera que me conozca, pero entreveo que es una pasión malsana, a la vista de lo que se vive en España hoy en día, a la vista de sus protagonistas y personajes secundarios, a la vista de lo lejos que me veo a veces obligado a llegar en mi pulsión dialéctica y en mi amor por ir a la contra del pensamiento dominante de hoy. Hoy, pues, que le den.: prefiero mantener mi 12/7.

Como contrapartida, y según decía más arriba, mi primer momento tensiómetro: Luis Alegre, Daniel Gascón y Pep Guardiola presentan la nueva novela de David Trueba. Como MBO estuvo a punto de decirle al autor –pero no lo hizo, somos gente civilizada y lo mismo se consideraba una grosería- cuando fue a recabar su autógrafo al final del acto, yo a David Trueba le admiro por su inteligencia-condición de buen escritor y, no menos, por haberse casado con Ariadna Gil, que no deja de ser una musa para cualquier persona de bien.

La presentación fue una formidable articulación de ingenio a tres (bueno, a cuatro: el propio Trueba coadyuvó a su autopresentación con gracejo y destreza); yo, que como mis lectores saben bien soy antijurgorístico, disfruté constatando que un jurgorista, y más en concreto el susodicho Guardiola (perdón: futbolista) puede ser un tipo sensato, con buen gusto, con sentido común, incluso considerando su condición de taxista circunstancial. El muy joven Gascón pronunció muy sensatas palabras asimismo. En fin, que muy bien. Además, no sólo se recabó la firma de Trueba en su último libro (que MBO ha hecho suyo a efectos de primera lectura), si no también una del Sr. Guardiola para UPMM, que –creo- es muy del Barça (no sé si eso es bueno, malo o regular).

Todo el acto me recordó un momento anterior a la última glaciación en un garito que frecuentaban Luis Alegre y David Trueba, el Bambalinas, en Zaragotham, local que era también el local de parroquia (muy à la Cheers) de la panda de mi hermano, que por cierto tiene justo la edad de Trueba y que por cierto siempre estuvo secretamente enamorado de la joven Ariadna Gil, a la sazón hermana de los Gil de Brighton 64 (para la comprensión de todo esto, referenciémonos al pasado mod de Hans). En el Bambalinas la panda de amigos de mi hermano estaban siempre a punto de darle dos tortas a Jorge Sanz, que siempre fue un poco chulito madrileño con las niñas que, ilusionadas, se acercaban a pedirle un autógrafo. Digo chulito porque no creo que mida más de 1.52. El muy mierdas.

En fin, que debería hablaros de mi fin de semana en la nieve o de la llamada de mi hijo que, desde Windermere, conseguía sacarme de la ofensiva combinada de la hora de cenar de las tres jóvenes arpías que pueblan mi casa y se conchaban para fustigarme, contándome el acto efectuado por la Royal Navy en el Colegio para conseguir reclutamientos ("Papá: zapatos blancos, medias blancas hasta la rodilla, pantalón corto blanco: qué pinta llevaban"), cosas todas mucho más interesantes que el puto debate que, según creo, fue un coñazo. Perdón: otro coñazo.

Hale, que vaya bien. Mañana miércoles es fiesta en Zaragotham, de manera que tendré opciones para nuevas tomas equilibradas de tensión. Fijo.

26 febrero, 2008

De-ba-té (I)

Brevitas brevitatis para un sucinto análisis de este incidente menor de esta lamentable campaña electoral.

Zetapé parecía un monigote del guiñol del Plus.

Rajoy, un teleñeco (un si es no es con el monstruo de las galletas).

Campo Vidal (un viejo conocido en mi tierra) se ganó las lentejas respetando ad nauseam el protocolo encorsetante pactado (¿Qué coño? ¡Esculpido en granito!) para que ninguno de los boxeadores sufriesen nada ex ante facto.

Yo, que en el fondo soy un romántico, erré y me quedé frente a la tele mientras MBO me espetaba con tonillo de jashondeo 'Ahí te quedas, Rey'. Grande la Leona. Pardillo que soy.

Zetapé no dijo nada (aparte de unas cuantas trolas numéricas y una cierta cantidad de ese aderezo de ilusión y fantasía que tan bien conocemos) y eludió las preguntas incómodas del otro. Además, se me puso nerviosito e interrumpió a Friky muchas, muchas veces. Habló, por ejemplo, de Alianza Popular, un dato significativo de la vida política española de 2008 sin ningún genero de dudas.

En cuanto a Rajoy, eso tan de redacción colegial de 'la niña' que profirió al cierre (como también la lectura del inicio, con la mirada extraviada hacia el noroeste ¿?) fue patético de mucha pateticidad, sin duda. Cuando UPFM lee así en alta voz le afeo las formas, oiga.

El pepé lleva el tortazo electoral ya de serie, y eso no lo evita ni Wojtyla (sólo una cosa lo evitaría, en rigor, y no la deseo ni yo ni ninguna persona de bien). Dicho esto: tal tortazo no obedecerá a la actuación zapatil de ayer noche: Zapatos quedó como un perfecto patán; perdón: como el perfecto patán que es. Pero bueno, si Friky, perdón, Rajoy, ha decidido echarse en manos del sector meapilero y neoliberal-duro de su partido (un saludo especial a Esperancita), y lucir al Duo Sacapuntas de la Impresentabilidad Extra-High Range (Acebes-Zaplana) él sabrá: ha optado, deberá arrostrar las consecuencias.

El debate, en todo caso, no fue si no un puto coñazo con todas las letras. Si llego a tragarme la Segunda Parte el próximo lunes será únicamente en beneficio de Vdes., mis muy queridos -aunque escasos, siempre brillantes- lectores.

Mención aparte merecen los periolistos que estaban haciendo comentarios en TVE1 y en Cuatro: sectarios, partidistas, cutres... Maria Antonia 'Jabba-The-Hutt' Iglesias es -ontológicamente- acreedora de arcada directa per se, pero si encima habla ya ni te cuento. O la Redactora Jefe del Periódico de Cataluña. O Ernesto 'objetividades-inexistentes' Ekáizer, ese gran hispanoamericano cuyo objetivo vital es definir el deber ser de España (con dos cojones y un periódico de ultraizquierda como arma). Y como redondeo, colofón y copete: Miguel Ángel Rodríguez, ese hombre de acrisolada neutralidad. La de Dios. Y en cuanto a Pio-pa-pio García Escudero y a Jesús 'Chuloputing' Caldera, mejor no hablar: qué cosa más triste, de verdad.

Con esas dos alternativas... ¿quién le explica a una chica de catorce años o a un chaval de dieciséis lo fantástico de este sistema?. Ni Educación para la Convivencia ni leches

Triste, muy triste. Y aburrido, muy, muy aburrido.

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08 febrero, 2008

Cualquier mediodía

Un nuevo descubrimiento entre que Los Portadores de Sueños me facilitan las dos últimas novelas de la serie Petra Delicado: la serie del Teniente Jaritos debida a Petros MARKARIS: Noticias de la noche.

Quienes vayáis leyendo Vladivostok habréis visto que en los últimos dos años se ha hablado por aquí de mucha novela negra de muy diverso origen, pero es la primera vez que hablo de un autor griego. Y no será la última, pues, a pesar de que a este hombre le han publicado más bien mal (reeditan ésta su primera novela inmediatamente a continuación de la última, etecé: muy patrio todo).

El momento histórico, más o menos actual. Nuestro hombre: Kostas Jaritos, comisario de homicidios de Atenas, se enfrenta al asesinato de una pareja de inmigrantes (que vayan a hablarles de racismo a los griegos en relación con los albanos), primero, y de dos periodistas (léase como opuesto a periodistos) después. Tenemos prota antiheróico y terco, vieja escuela podríamos decir, con flanco sensible. También el calor obvio y el sol y el cielo. Pero, ¡ojo!, tenemos fondo histórico de la Dictadura de los Coroneles, que es un negociado muy poco estudiado en Las Españas, y tenemos helenifastfood cutre en forma de suvlaki, y tenemos -¿cómo no?- corrupción, pero por amor, eso sí, por amor a Yanna Karayorgui, la primera plumilla asesinada. También la sorpresa de ver que en el caso de que se asesine a un periodista en Atenas, el Comisario actuante es recibido por el Ministro del ramo. Encantos de los estados de once millones de habitantes de los que tres y medio viven en la capital, supongo. La novela es atractiva y absorbente e, indudablemente, bien traducida por Doña Ersi Marina Samará Spiliotopulu, cosa que se agradece.

Si yo estuviese en vuestra piel, me haría con ella.

La novela, griega, solar y calurosa, me hace pensar en otras cosas.

Mi tierra chica, Zaragotham, se caracteriza climáticamente por dos cosas fundamentales; la primera y principal, el cierzo, un viento tremebundo que se puede llevar volando –literalmente- a cualquier persona de peso inferior a sesenta kilogramos de peso que, caminando, trate de virar desde el Paseo de Sagasta a la Gran Vía en la llamada ‘esquina del Jodo’ (el exabrupto trae causa, precisamente, de lo que se dice cuando se llega a ella en una noche de invierno y el viento entre que se te lleva y te quita la respiración, de puro helado. La segunda, su límpido cielo azul, brillante, casi deslumbrante, debido con toda probabilidad al propio viento.

En esta cambioclimática primavera, la cosa se alía con unos gratos diecisiete graditos al sol. Ello ha fundamentado, por ejemplo, que MBO comiese anteayer en una terracita un muy significado bacalhau dourado que estaba, a su decir, buenísimo. También dio lugar a que ayer, a mediodía, acompañado de mi post-becario padawan (de quien creo que no he hablado todavía por aquí, pero que resulta ser hombre probo y de prometedor futuro) nos fuésemos a tomar un café al Paseo de la Independencia.

Algo que es importante para comprender la esencia de la mentalidad del habitante-tipo de Zaragotham de toda la vida es la muy zaragothamana costumbre de zaragocear. Es curioso, dado el agresivo clima de mi ciudad (quien aguanta la gama de temperaturas de Zaragotham puede aguantar en casi cualquier parte del mundo) lo mucho que nos gusta ‘pasear por el Paseo’ (sic). Eso es zaragocear. A MBO le sigue sorprendiendo. Naturalmente, cualquier 'paseo por el Paseo' comporta saludar a una media de treinta personas. Y es que, por grande que pretenda ser mi ciudad -casi 655.000 habitantes; la quinta de España-, esto sigue siendo un pueblo. Como -salvo MAD y BCN- todas las ciudades de España.

Bueno, que me desvío; a la búsqueda de una mesita de terraza estamos cuando encontramos que, frente a cierto bar a mitad de Independencia, hay una guapa chica, alta, espigada, ropa sport, pelo ultracorto y rostro afilado refugiado tras unas Ray-Ban Aviator de cristales de espejo, con aspecto de estar esperando a alguien. No se trata de una niña: es una mujer hecha y derecha, treinta y cinco, cuarenta años. También hay una terraza, y en ella una mesa en trámite de desocuparse que tomamos, rápidamente, mi Padawan y yo. Una vez sentado, percibo en la guapa chica un imperceptible gesto de censura mediante movimiento de ceja. Igualmente veo como el camarero desamontona una mesa y toma una silla sobrante de otra que hay al lado y la monta para la joven. Ahora comprendo la irritación de Yanna (que es como forzosamente ha de llamarse), claro, y hago aprecio de la levedad de su gesto. Llamo al camarero: ‘Por favor, dile a la señorita que nos disculpe y que si acepta que le invitemos al café’. Va. La joven sonríe, mira en mi dirección. Regresa el camarero. ‘Oye, ya se lo he dicho, pero no sé qué habrá entendido, por que no es española’. Gasp. En fin, caben dos alternativas: o bien la sonrisa es la que precede a la tormenta y Hans va a ser abofeteado (aunque sea sólo mediante mero desprecio al cretino) por la joven, so acusación de machista infame, o bien su castellano no es tan malo y ha quedado claro que se trataba de un desagravio por la grosería cometida.

Sigo hablando con mi Padawan de unas cosas de trabajo cuando la joven termina su café, se levanta, se acerca, y, sonriendo de nuevo, se quita las gafas.


Una vez mi pobre padawan ha quedado deslumbrado por sus grandes ojos verdes de ciencia ficción (diría que ha estado a punto de caerse de culo), ella me mira y dice, con marcado acento francés: “Muchas gracias por el café”. “Un plaisir, n’a pas de quoi”, contesto, semilevantándome de la mesa, lo justo por no hablar sentado.

Mientras Yanna se va sonrio para mis adentros. Y es que a los padawanes hay que enseñarles a proceder y dirigirles por el camino del bien en todos los ámbitos de la humana existencia... ¿no creen?

P.S.: Creo que debería yo hablarles a Vdes. con cierto detalle de Los crímenes de Oxford y, sobre todo, de Un funeral de muerte, que son los dos últimos flins que hemos visto -el primero, en familia-, y alguna cosa habría de apuntarse en Vladivostok. Pero esto se hace largo. Baste, pues, que les diga que la segunda deberán verla Vdes. en cuanto puedan: es grande. La primera... muy buena producción, oigan; más previsible, imposible; las referencias culturetas son de risa (una filosofía de bachiller bastará para adelantarse a todas las menciones)... y luego, pues en fin, lo del niño este que en cualquier momento va a saltar soltando 'mi tesssoooooroooooo...'. Escasamente verosímil. En cuanto a la Watling -cuya destreza actoral es, ¿cómo decir? ¿un tanto limitada?- lamento señalar que su enseñanza de tetas resultamente completamente innecesaria. Supongo que es menester para, así, obtener en los USA el tan deseable estigma de película-europea-y-audaz. No podrá negarse, empero, que resulta entretenidilla, eso sí. Así que si no tienen nada mejor que bajarse de la inten-né esa...

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04 febrero, 2008

Jodida dejadez de enero...

Leo los blogs circundantes. La gente mantiene un cierto tono de actualizaciones, no exagerado pero constante. Dejo algunos comentarios por aquí y por allá, y en cierto modo entre que me avergüenzo de lo dejao que puedo llegar a ser, y también me lamento de lo plana que, tantas veces, es mi vida, voy quitándome la espinita blogger. Se derrumban sin embargo algunos de mis favoritos: así, Warrior Bush. ATT me abronca por dejadez (por dos veces, cielos inmensos). Esto no es, esto no es...


No quiero, como tengo ya dicho, hablar de trabajo (menudo coñazo para terceros, qué inadmisible indiscreción en general); pretendo evitar hablar de política, y apenas lo consigo (aunque cuando lo hago Quieta, Leona me afea mi conducta). Y mira que habría que hablar de la torpeza rajoyíaca, carajo.


Al final, quedan briznas de existencia, algo de guitarreo y libros, muchos libros. Y algún concierto, claro. Pocos: Zaragotham tampoco es MAD, de modo que entre La Casa del Loco, La Lata de Bombillas y la Sala Zeta discurre nuestra vida Live ZAZ. Hace no mucho, los Fountains of Wayne, con un Chris Collingwood manifiestamente perjudicado que no podía siquiera hablar. Cantó el bajista Adam Schlesinger, dejando a Chris como guitarra de ritmos (con una Grestch G6122SP Country Classic preciosa) eficaz pero, para qué negarlo, segundón. Antes, un par de bandas: los Layabouts y Jet Lag.



Libros mil, as usual, pero muy de reseñar la relectura de A sangre fría (que me recuerda que CAPOTE es un genio absoluto, y que debería ser obligatorio leer esto para cualquiera que quiera saber qué es la narrativa, qué la pena de muerte, qué el periodismo) y la lectura de las cinco primeras novelas de Petra Delicado, debida a Alicia GIMÉNEZ BARTLETT. La sugerencia proviene de la siempre grande Xurri, cuyo aprecio por dicha serie novelística me hizo tirarme en plancha a encargarla en su totalidad (llevo cinco, me queda la última por conseguir). Parece que hace unos años hubo una serie televisiva basada en las novelas cuya protagonista era… Ana Belén. Esa señora es, en términos absolutos, la antítesis de la Inspectora Delicado, puedo jurarlo. Lo de los encargados de casting en España es la leche. La serie comienza con Ritos de muerte, con toda evidencia una novela de primeriza en lo policíaco, y va mejorando ostensiblemente con Día de perros (1997) Mensajeros de la oscuridad (1999) Muertos de papel (2000) y Serpientes en el paraíso (2002) . Me ha gustado leerlas todas seguidas, como en una suerte de cata vertical de vinos en que se puede ir comprobando los matices que el tiempo da al material. Y ésta (la serie, la autora) ha ganado. A pesar del nombre de la Inspectora (me da grima), a pesar de haber sido televisivamente desvirtuada por tan inadecuada protagonista.

En otro orden de cosas, o más bien en otra dimensión, Fima, de Amos OZ. Avanzo con cierta lentitud por él, y creo que sólo cabe el debate sobre la obra con alguien que previamente haya tomado contacto con ella y con él. Digamos que Fima es una especie de Horatius O'Reilly (joder, que vulgaridad de cita ¿cabe una referencia más manida para hacer mención de un friki gordinflón un tanto guarro?... estoy acabado, definitivamente) en versión hebreo no sionista sobre fondo de masacre de palestinos y concepción de sex buddy por caridad (de ellas). Lo que tiene de interés es la descripción del pensamiento de izquierda israelí, que es algo que conozco muy de lejos y muy superficialmente. Lo que no veo es a dónde coño quiere llegar, y cuando llevo unas doscientas páginas de una novela y estoy así no me siento a gusto. En fin, perseveraremos.


Volviendo al rock’n’roll, ésta vez en su modalidad intrahistoria, es de relatar que el pasado veintinueve de diciembre (joder! Más de un mes!), mientras Quieta Leona estaba en el Sur, Michel y yo hicimos un tema con los Green Apples en el Cavern. MBO, mi crítica más acre, me previene: “no informes del youtube ése: suena a nenas de colegio cantando mal”. Lo cierto es que alguien había al lado del cámara que canturreaba desafinando cosa fina. Nosotros no éramos, que no desafinamos, oiga. Puede ser que se nos caiga la guitarra, pero eso es otra cosa, caramba.

Por otra parte, hemos empezado a probar baterías (resultado: cero de momento). Oooootra vez, vaya coñazo. El otro día sufrimos a un semifriqui que tocaba muy, pero que muy mal... yo no sé cómo es posible que alguien ya con una edad vaya por la vida tocando así de mal. Era una nefastitud propia de los 16, no adecuada a los treinta y tantos del tipo... En fín, que se le va a hacer. Por lo demás, y probablemente debido al asqueroso amplificador Crate GT 212 que hay en la sala de ensayos donde, últimamente, estamos perpetrando, no acabo de encontrar el sonido que busco y me jode ilimitadamente. Como contrapartida de todo lo anterior, este pasado finde, día tres de febrero de 2008, hemos encontrado al bajista que llevábamos tiempo buscando: alibricias y pan de Madagascar, que diría Awake.


Hay pequeñas anecdotillas que salpimentan mis días-de-todos-los-días: UPFm diciéndome: ‘Snif, me has decepcionado: un papá no lleva botas Dolce & Gabbana’ mientras su hermana mayor UPFM rapiña las etiquetas que cuelgan de las cajas para pegarla en su carpeta escolar. Cielos, y lo digo tanto por el reproche de (a) como por la actuación de (b). Me quedo con la primera, la verdad, y en todo caso Cfr. Xurri, aquí. Para mis apreciadas y admiradas Tamaruca y Mila: dos pares, color negro y color cuero oscuro. No he conseguido encontrar foto en la güé, pero vamos, un palmo de caña, con una hebilla en la cara exterior de ésta, con laterales elásticos, puntera parcialmente cuadrada y tacón recto. Impecables para un roto (versión rock’n’roll de Hans) o un descosío (versión Kappelmeister de Hans). También sería de relatar la circunstancia en virtud de la cual esta noche tendré que ver a ver cómo le explico a Quieta, Leona qué hace esa edición de El Libro de Mormón en nuestro dormitorio. O la relativa a esa otra en que -todavía me estoy preguntando cómo- con ocasión del Motor Show Festival, acabé con otro piloto de Porsche en casa, junto a su novia -totalmente borracha- cantando canciones de Fito y los Fittipaldis entre otros. Lo grande fue el muy sucinto comentario de UPFM a la mañana siguiente: "Papá: a esa señora que cuando berreaba a los Beatles ayer por la noche decía eso de 'Soy una crack cantando en inglés', le pasaba algo muy raro, ¿no?".


Y bueno, es otra entrada inconsistente, lo sé, pero está escrita con la esperanza de, a su través, haber exorcizado al fantasma del pánico frente a la hoja en blanco. Si no, es que, emulando a los más arriba citados, me cierro el bló, oiga. Por cierto, no puedo meter aquí unos temas de los Modos que he conseguido pasar a soporte digital y que tal vez fuesen de interés del respetable, pero para cuya difusión -como ya saben mis escasísimos lectores- mi torpeza constituye barrera insalvable. ¿Alguna ayudita, bitte?.

P.S.: Con suerte, en mes y medio estaremos viajando en el transiberiano y todo esto puede llegar a ganar sentido estético.

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27 diciembre, 2007

Train day



Otra jornada RENFE en mi vida. He pasado apenas cuatro días en el Sur. Mis frustradas vacaciones se han refrustrado como consecuencia de la decisión de que se reúna el Gran Cónclave de la Asociación Provincial de Asentadores de Plantas de Jardín... el día veintiocho, viernes. El Kapellmaister no puede faltar. El Kapellmaister ha sido, por ello, fulminado por el olímpico desprecio de la bella MBO. Regreso solo al hogar.


Las jornadas RENFE implican alimentación de jornada RENFE, claro. En los primeros tiempos del AVE se comía hasta casi bien; tenían una cierta variedad de vinos, además, todo muy representativo de la diversidad vitivinícola de la Patria. Sin embargo, la calidad de lo servido por la compañía de catering ha periclitado al mismo ritmo que el oropel del material rodante; y si, al fin y al cabo, los AVEs tiene quince años de traca constante -y ha de lucírseles ese pelo- no entiendo por qué, si en tiempos se comía razonablemente, ahora la cosa se ha puesto a niveles tan aeronáuticos, paradójicamente tan bajos.


Siempre he pensado que en la aviación comercial de la era pre-LoCost al cliente le eran dados caramelos, prensa, alimento (nefasto), o bebida (mucha) para distraerlo, con la sola finalidad de evitar que tal cliente, caso de tener pánico volador, montase un pollo Melendi-style. Las LoCost se han cargado entre otras cosas esa cortesía (cortesía pagada a precio de osmio, claro), y sospecho que, como consecuencia, los fabricantes de aeropienso han tenido que encontrar nuevos nichos de mercado (esto me ha quedado muy ECC, lo sé). Bref, que nos han jodido a los que comíamos casi bien en el AVE, y nos han dejado con un Viñas de Vero del año imbebible, un blanco de Rueda completamente desconocido entre malucho y malo, un CVNE vinagretoso y un rosado que me da igual cuál sea; es simple, un caballero jamás bebe rosado.


Lectura del viaje de ida: El sol de los Scorta de Laurent GAUDÉ. Descubrimiento de MBO que merece aplauso por ello. Creo que del mismo autor recién se ha publicado en las Españas Eldorado, que, diría yo, caerá a no mucho tardar. A lo que iba, ígnoto -para mí- autor muy, muy laureado (BuchKlappeKultur) en la Galia. De lo mejor que he leido este año; con su dosis de amargura, tiene otra de sol y de tierra reseca -tan monegrina- que me complica mucho cuando pienso que este tipo es francés. Tiene, al menos, cinco pasajes [páginas 146: definición exacta del aceite; 150, la dicha; 153-154, la trascendencia; 177, brindis de boda; y 228, un hombre de Iglesia, en la segunda edición, octubre 2006, de Salamandra] que sin contener verdades nuevas las tratan con una destreza imponente. Esas seis páginas, sólo, harían que mereciese la pena leerlo. Todo el resto -una saga entretejida de verdades enterradas, y dos dentrellas muy profundamente- no está por debajo.




Son las tres menos cuarto de la tarde. No tardaré mucho en llegar a Zaragotham. En el regreso he ido leyendo a ratos perdidos entre mil llamadas al móvil Ronda nocturna, de Sarah WATERS. De momento no acabo de verla, pero estamos 135/573. Ya contaré. Como debería hablaros de un libro que debería ser lectura obligatoria en la ESO ésa, y más en general de cualquer persona de bien, sobre todo en estos tiempos de zozobra conceptual y miseria intelectual: El Mundo de ayer. Memorias de un europeo, de Stefan ZWEIG. Mucha amargura de aquel que todo fue y que al fin de sus días, desposeido hasta de su Patria, reflexiona sobre apenas cuarenta años de la Historia de Europa. Sensacional. He de decir que luego he leido Carta de una desconocida y me ha parecido algo perfectamente sobrepasado, pastelosillo, de escaso interés. Supongo que en su momento sería otra cosa. Su tiempo, ciertamente, ha pasado.


En fin, pensaba que debería hablar de tantos otros libros que llevo o he llevado entre manos, pero había olvidado lo mucho que me incomoda la sensación de escribir con bolígrafo (un bolígrafo urgente que diría cualquier poetastro pesado; un puto bic de la mesilla, sería más exacto, cogido para anotar cosas en -eso sí- un cuaderno hermoso. Y sigo sin hablar de lo último de A. P.-R. y las cosas de los bicentenarios.


Ah, ¡por cierto! Qué grande es Mr. Sarkozy. Casi tanto como Mlle. Bruni. Qué bonito es el amor. Y a él, pase lo que pase, que le quiten lo bailao. Ea.






Y es que hay pómulos que lo justifican casi todo. No creo que sean menester muchas más explicaciones, n'est-pas?


24 diciembre, 2007

Está bien: otro año más renunciaré -parcialmente- a mi navitofobia para desearos a todos...





... FELIZ NAVIDAD
y próspero año 2008: un año par, electivo y Expo-sitivo (Zaragothamanamente hablando)!.

(y Gracias a Tamaruca por la imagen:-D )

08 diciembre, 2007

Asustamiento palomicial

Largos tiempos sin escribir nada en Vladivostok. Para llegar a colgar algo aquí, anoto cosas en mis hermosos cuadernos de apuntar, a veces con tinta verde, a veces con lápices del dos comprados en la Bodleian. Sobrecarga de trabajo, falta de inspiración, presión de la niebla y somnolencia general, combinado todo ello, a mitad del periodo que ha mediado entre el doce de noviembre y hoy con un gripazo importante que me tuvo en la cama dos días. También ha habido un periodo de vacaciones que debería haber comenzado el pasado viernes (no, ayer no: el anterior) y concluir pasado mañana, pero, naturalmente, se fue a hacer gárgaras gracias a cierto haz de contratos de imprescindible firma... ayer viernes. A mitad de puente. Luego la gente se extraña de que los negocios en España van como van. Por cierto, vayan Vdes. agarrándose los machos, que vienen tiempos de fuertes curvas con el peor de los incompetentes de la Historia de España al volante, con un Presupuesto expansionista en momentos de crisis brutal (1992 va a parecer Heidi comparado con la que se viene encima), habiéndose pateado el superávit presupuestario en cuatro años de incompetencia y con el remate, en cuestión de Gasto Público de un buen montón de renuncias pronazi-onanistas (un saludo a los gallegos y a Maleni Álvarez: la evitación de que le aplicasen la Ley de Lynch ha costado otro puñadito de millones) y promesas electoralistas. Qué miedo.

En fin, no quiero hablar de Política: odio aburrir y está todo ya tan dicho, tan visto, y tan sabido (salvo por los cenutrios cuya permanente justificación de zetapé es, exclusivamente, que Ánsar era un facha, etecé). Por ello me abstendré de hacer comentarios a los que colgásteis (muchas gracias a todos) en mi anterior entrada. Eso sí, muchos más aplausos, esta vez al Glorioso, Valeroso Pueblo Venezolano que no ha cedido a las coacciones del dictador. Recordad todos que también a Hitler le votaron mucho. Ahora a ver si le pegan un par de revolcones más y le echan al mar de una Santa vez.

Ésta podría ser una de esas entradas cuya justificación básica es que no pase un mes sin escribir aquí, aunque la verdad es que no sólo es eso. Noviembre y el principio de diciembre han registrado para Hans algunas lecturas recomendables, y otras que no tanto; algún concierto interesante, alguna película que los lectores de Vladivostok no deberían dejar de ver, algún fin de semana perdido en MAD que MBO y yo gozamos sobre la base de un programa perfectamente caótico que, no obstante, dió lugar a gran disfrute de esa ciudad cojonuda en que vivís tantos de vosotros.

Por recordar lo más reciente (ayer, en concreto), La Brújula Dorada. Hay que verla. Nicole Kidman tan-ella-misma, una estética general impecable, diversión y acción. No acabo de ver a Daniel Craig, al que le tengo cierta manía por lo del último Bond (inadmisible), aunque sé que entre las señoras tiene mucho predicamento. Comprendo que el argumento no es muy sostenible, pues la muy hermosa Eva Green sale también en ambos flins y no la tengo acribillada por ello. Y es que un musculitos, por mucho que ponga a las señoras, no puede ser Bond. Bond es un caballero, no un matón de gimnasio que mata a hostias contra un inodoro a un tipo, coño.

La película (y las previsibles secuelas que vendrán) se basan en la trilogía La materia oscura, debida a un tal Philip PULLMAN, cuyos libros se llaman Luces del norte, La daga y El catalejo lacado. Yo no lo sabía, naturalmente, pero los tres libros estaban en los estantes de UPMM -quien los tenía muy bien ponderados- y han sido rápidamente rapiñados para su lectura urgente. MBO ha sido más rápida que yo en esta ocasión, he de reconocerlo. Por cierto, que UPMM demostró ser hijo de quien es cuando, al día siguiente de la reciente Prom party de su colegio, aparecieron en el correo electrónico unas fotos suyas al lado de un par de guapas jovencitas (una de ellas absolutamente Cho de Harry Potter). Hablé con él: "Espero, UPMM, que te comportases como un caballero". Contestó: "Sí, papá: no me quité la chaqueta del smoking en toda la noche". Hans derramó una lágrima de alegría, para qué vamos a ocultarlo.


Tuvimos el diecisiete de noviembre un buen concierto de Los Escarabajos, una banda de Sevilla que se dedica a hacer versiones de los Beatles, como mis buenos amigos los Green Apples. En esta ocasión hacían una integral basada en el elepé Help (1965), un disco por el que siento auténtica pasión, y que contiene varias joyas de mucho kilate y una canción pequeñita pero que me encanta: I've just seen a face. Por lo demás, la noche del veintitrés tuve la ocasión de acompañar a los Apples tocando Please, please me sobre un escenario que era una especie de puente inesperado entre las dos personalidades perfectamente diferenciadas de Hans: Hans Kapellmeisteren de la Corporación Provincial de Asentadores de Plantas de Jardín /Hans músico de rock'n roll, con ocasión de cierta Convención anual.

La ronda de libros de esta entrega es de lo más heterogénea: el siempre admirable Julio CAMBA con sus Aventuras de una peseta, una de esas recopilaciones de gloriosos artículos de entreguerras del hombre que vivió los últimos trece años de su vida en la habitación 383 del Palace. CAMBA es un puro genio, como ya tengo dicho por aquí, tanto por lo que escribió (ha habido TANTOS grandes periodistas en España que resulta sorprendente ver lo escaso que es leer a alguien digno en un periódico hoy en día) como en su manera -obesa, por ser sintéticos- de ver la vida. Estos textos me recuerdan algo a Enugenio Xammar, por cierto. Para todos aquellos que quieran disfrutar de una manera de escribir que no volverá, o para quienes quieran ver qué se pensaba de los alemanes o de los ingleses en la España de los años veinte (por ejemplo), imprescindible.

Al tirón de un comentario aquí me puse a buscar Cosas por las que discutimos mi chica y yo, de Mil MILLINGTON, por sobre la que se puede pasar sin demasiado comentario (a pesar de que me costó que me la consiguiesen... y es que claro, fue publicada hace tres años y eso en estos tiempos editoriales es como si fuesen tres eones). Resulta gracioso ver que la literatura jocosa (todo un género, en la Pérfida Albión) británica de los últimos, pongamos, quince años, está cortada toda ella -salvo quizá LODGE cuando está inspirado- por el mismo patrón. Han desprovisto de su cafrez al gran SHARPE y a ese esquema le han añadido, casi invariablemente, la esencia de la cosa Bridget Jones. Y a partir de ahí. En fin, lo de "Cosas..." es perfectamente prescindible.

No tan prescindible, aunque no sea para echar muchos cohetes, Mathias ENARD, Manual del perfecto terrorista. Una buena amiga me contó hace no mucho, en un almuerzo repentino, inopinado y francamente formidable que, a su vez, él era buen amigo, buen chaval, buen escritor, un tipo listo. Esto no está mal, pero le espero en la siguiente esquina, que aquí no ha rematado.

No es eso por contra lo que le pasa a En nombre del cerdo, de Pablo TUSSET. El autor de lo del Cruasán -que será un lugar común novelístico para esta generación como lo fue el Gurb en su momento- ha demostrado dos cosas: que es capaz de hacer una excelente novela policíaca 'en serio', con una definición de personajes sensacional, y que sigue sin saber hacer finales. Lo que sucede es que dada la ramplonería general de la novelistica patria en los últimos tiempos, que uno sepa escribir una novela, o sea, Novela conforme Dios manda (al menos en un 98%) es un valor. A pesar de que cague el 2% restante con un final un tanto zaborrero. Ésta la recomiendo vivamente. Entretiene con buenas maneras. Gran novela para el disfrute vacacional navideño.

Para frikis como el que suscribe, dos cosas procedentes de la misma editorial, La Rota, que además tiene criterio estético a la hora de hacer libros; una, La capital de las ruinas de Samuel BECKETT. La otra, que es en realidad de la que quería hablar, Play Strindberg, de Friedrich DÜRRENMATT. No creo que haga falta hablar demasiado de BECKETT, pero DÜRRENMATT es ya otro asunto. De entrada, es suizo, que es algo que yo creo que imprime carácter. La visión más exacta de ese pais, la más real, es la de Mafalda. La Confederación Helvética es un lugar que da un poco de miedo: en rigor, quienes dan un poco de miedo son los suizos. En fin, a lo que iba: el amigo FD tiene una novela sensacional, Justicia, publicada en 1985, que debería leer toda persona de bien, al menos para fundamentar su imagen de Suiza con bases sólidas. Eso me llevó a enganchar el otro día la obra de teatro ésta, Play Strindberg, que tiene su aquél... en tanto teatro contemporáneo. Suficientemente extraña, me gustaría verla en escena, y no sería tan difícil, a pesar de que el fondo torturado de la cosa (de la obra y de la Danza de los Boyardos) me hace pensar que no la sugeriré como obra para representar como función colegial a mis hijas.

Andrea CAMILLERI tiene cosa nueva también, Las ovejas y el pastor, que a mí me ha gustado dentro de un orden (del orden en que se aprecia a un relator histórico canónicamente impecable) y que a MBO le aburrió soberanamente. CAMILLERI es, por lo que he podido saber, una de las bestias negras de Fedeguico, por aquello de que es bastante rojo. No se sí por la aversión federicí o por su rojez, pero estoy dispuesto a leerme todo lo que caiga en mis manos: es un fantástico escritor, qué coño, aunque hable de monjas autoinmoladas para salvar la vida de un Obispo víctima de un atentado. CAMILLERI procede entomológicamente a describir hechos y conclusiones (suyas) y, curiosamente, me recuerda en ese afán a JÜNGER, probablemente el tipo más antipódico en relación con él. En fin, un libro valioso a pesar de carecer de la tensión, entretenimiento, diversión y brillo de los Montalbanos.

Otro habitual de la novela policiaca que nos sirve producto no policiaco es Henning MANKELL, con su recentísima Zapatos italianos, novela que sigue la senda abierta con El cerebro de Kennedy y Profundidades, si bien, contra la tendencia a la inducción al suicidio en tonos gris marengo sembrada por entre dichas novelas, esta vez hay esperanza. Comienza con dureza, naturalmente, pero la acción se va desarrollando de manera que, al final, se constata que el protagonista (prot-agonista) puede entrever un rayo de luz. A mí me gusta como escribe MANKELL. Es un tipo razonablemente austero, que en esta ocasión juega con los tiempos de una manera muy diferente a la que utiliza en otras ocasiones, y el efecto está bien. Léanla.


La cosa policiaca canónica queda sobradamente representada hoy con la excelente última entrega del maestro Ian RANKIN, Nombrar a los muertos. En esta ocasión se mezclan unos muertos con la cosa de la antiglobalización en muy adecuado aderezo. No se priven Vdes. Es buena, como lo anterior suyo, que yo diría que ya he comentado aquí.

Y ahora quedaría hablar de Un día de cólera, de Arturo PÉREZ REVERTE... pero creo que lo vamos a dejar, que esto me está quedando demasiado largo. Como sé que a todos Vdes. se la regalarán y/o se la regalarán a alguien, de momento me abstengo. Para que se hagan una idea del mundo desconexo en el que vivo, ni me había enterado de que APR sacaba cosa nueva... aunque naturalmente, en llegando las Navidades, resultaba -casi- previsible. El Arte no debe estar reñido con la procura existencial y el negocio, qué cojones. No seré yo quien le critique por eso.

En fin, un poco de egofacto: hoy he degustado un rissotto 100% vegetal (pimientos de tres colores, setas de dos tipos, caldo de verduras) absolutamente exquisito, acompañado (y entremezclado de; no se olvide que conviene adicionar algo de blanco en los rissottos) de un Chardonnay Badischer Winzerkeller 2004 de Breisach muy rico y más aleman que las Panzerdivisionen, que ha preparado MBO junto con UPFm; por cierto, que ultimamente Hans también ha registrado el re-descubrimiento de la capacidad de UPFm para la invención terminológica (debe ser que se pega). El otro día por la calle: momento zapatazo en el suelo para asustar a una de las ratas con alas que pueblan Zaragotham gracias a la idiocia de la gente que les echa pan por todas partes. La paloma, que pasa de UPFm: ni caso. Tono lloricoso de mi hija pequeña "Oh, ha fracasado mi asustamiento palomicial...". Grande UPFm.

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11 noviembre, 2007

Majestad: mi aplauso


Ojo: estoy de muy mal humor y esta entrada es MUY políticamente incorrecta. Lo advierto antes de que nadie se enfade.

No soy especialmente monárquico; el mérito de JC consiste en que se las ganó en un momento determinado (quien lo niega es que no tiene ni p*** idea de cómo eran los militares a principio de los 80, y sí: sí que fue importante, mucho más que la suma algebraica de lo que hicieron TODOS los presidentes de las Repúblicas españolas juntos; los últimos, de hecho, sólo la liaron más aún). Sé que es más barato tener a éste que pagar cada cuatro (o cinco, o seis) años un proceso para elegir a un tipo que se dedicará a lo que se dedican todos los políticos en España y será mucho más caro. No creo que haga falta una alta magistratura complementaria diferente de la existente, y, cuando la Monarquía se extinga, optaría por un modelo presidencialista mucho más que por una duplicación (perdón, multiplicación por 19, en lugar de sólo por 18) del gasto público imbécil. Sé que el niño lo va a tener difícil. Me cabrea un ciento pagar las camisas del cocainómano inconveniente ése. Y no parece que Johnnie C. esté en muy buena forma ultimamente.

Sin embargo, ésta vez, sí que sí.

Llevo un rato pensando cómo manifestar en una sola entrada de mi propio blog mi aplauso por la IMPECABLE intervención (hablo en términos estrictamente técnicos, y no es broma) de S. M. el Rey después de las impertinencias del simio ése, de esa cuadra de inútiles. Navego un poco por la güé y veo que está todo lleno de tipos que, sin tener ni p*** idea ni de Derecho Constitucional ni de Derecho Internacional (Relaciones Internacionales), pero, eso sí, muy concienciados, se ponen a decir la tontada ésa de la cuestionable legitimidad de la Monarquía en España. Dios bendito. Se puede ser republicano (cada uno, en democracia, puede cometer los errores ideológicos que más le convenga: puede hasta votarse a Zaplana, no les digo más), pero conviene no perder el sentido de la realidad. Lo cierto es que en España es incompatible la inteligencia y la pertenencia a esa bandería (la que fundamenta su discurso en nada salvo en que Ánsar es un facha, en que a Juan Carlos no se le votó y en que qué buena es la Ley de la Memoria Histórica y qué majico Zapatero, cuánto se acuerda de su abuelo.)

Señores, que ya vale. Si el Mundo fuese un sitio razonable, la CHICS (Chusma Infame del Cono Sur) -señaladamente, Ortega, Chávez, Morales, y su líder indiscutible, Fidel- estarían ya dedicándose al macramé. No deseo su mal ni cosa parecida: sólo (ingenuo de mí) que se aparten de la cosa pública y la pa$ta de origen fiscal, a la que, como buenos comunistas, se engarzan como tenias a los intestinos. Todo pleno de mierda, en definitiva.


  • Ortega, acusado de abusador de niñas, que no tuvo empacho en invocar su inmunidad como diputado del Parlamento (¿WTF?) nicaragüense e incluso la prescripción del delito imputado. Y va y se nos pone purista.


  • Evo, sindicalista, el eterno lloriqueante por el 'rasismo', potenciador del cultivo de coca, el que considera al presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, como "compañero revolucionario y hermano" y se va a jugar al pelotón en lugar de acudir a la Inaguración de las sesiones en que se organizó el cisco. Otro que también va fino.


  • Chávez, el peor de todos ellos, porque la naturaleza tardará más en llevársele que a Fidel. En cierta ocasión le definí como combinación de Stalin, Mussolini, y Escrivá de Balaguer. Le temo: tiene, junto con el del jersey, petróleo y la voluntad (y en razón del petroleo, la posibilidad real) de tener un ejército inmenso y muy bien armado. De momento se contenta con tener una especie de SA (Sturmabteilung, la cosa nazi, o sea, no una sociedad anónima) compuesta de tipos más inditos, menos arios y tal, pero igualmente matones, traicioneros, sucios y canallas.


  • En cuanto al propio Fidel no hace falta hablar demasiado. Es mucho más listo que los tres oligos precitados, sin duda, pero ciertamente le queda menos, aunque entre medias las ha organizado de a metro.
La política exterior española ha sido siempre bastante cuestionable, pero desde luego con este ZoPenco incompetente ha alcanzado las más altas cotas de miseria e ineficacia. Cada vez que pienso que el muy imbécil se pega el día perdonando la deuda de cada uno de los estados con gobiernos comunistas de Hispanoamérica se me revuelven las tripas, la verdad. En fin: me alegro mucho de que los pilotos del avión a quienes se ha implicado en un presunto delito de tráfico de niños hayan sido sacados del marrón de Chad (gracias al Sr. Presidente... francés, claro, a pesar de las invectivas de La Fashionaria), y me alegro igualmente de que Juan Carlos se haya ganado las lentejas por dos veces en los últimos días: una, aplicando el correctivo que merece al simio; y dos... ¡caramba! ¡Qué coincidencia! ¡también aplicando un correctivo que merece a otro simio!

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