30 marzo, 2008
Rocket to Russia (Rusia, I)
Si, debería hablar de cosas mil antes de hablar del Transiberiano live. Libros, músicas, conciertos. Hasta conversaciones con el muy querido Dwalks acerca de calzado deportivo, o búsquedas, encuentros y desencuentros de bajistas, baterías y bolos para Los Modos. Todos esos sucedidos, dommage, quedarán archivados en la trastienda, pero no pasa nada. Xurri, que me cuida y ejercita sus legítimos derechos, reinvidica un relato. Y como anfitrión vuestro que soy, os debo un relato, y os lo voy a dar.
al baño maría, pero no pasa nada. Justo después de comer, salimos -en bus: urghs!- hacia Madrid, hacia la T4. Este su anfitrión, pelín provinciano, aún no había volado desde dicho lugar, gloria de la aeroportuaria patria. Previamente, dejamos a las niñas estacionadas y predirigidas hacia sus respectivos destinos de semanasanta (sic). Salimos. Volar desde MAD en lugar de hacerlo desde Zaragotham es un coñazo que comprende los tiempos perdidos debidos al tacógrafo del chófer portador ZAZ-MAD. Al fin, y siendo las 24.00, despegamos. Aterrizaremos en Moscú-DOMODEDOVO como cinco horas más tarde, es decir, a las 07.00 del domingo hora local, más o menos, para seguidamente tomar un Tupolev 154 (momentos de mucho miedo: la gloriosa aviación civil soviética periclita a toda hostia, generando una relación inversamente proporcional entre sus antiguos logros proletarios y su actual peligro aeronáutico) hacia San Petersburgo. Es nuestra primera aproximación a las esencias de la Madre Rusia. O no: previamente, en Domodedovo, hemos comprobado que es imposible conseguir la optimización capitalista del café, c'est-a-dire: en habiendo cinco tías al otro lado de la barra, una supervisa el cobro, otra cobra, otra supervisa el manejo de la cafetera (medio de producción antiguamente colectivizado, hoy perteneciente a una franquicia, pero, al fin y a la postre, es lo mismo), otra maneja dicha cafetera y otra divide lo que produce ésta última entre dos tazas y le añade leche para generar capuccinos: dos cada tres minutos. Los pasteles de frutas, infames. Que no os mientan, fijo que los melocotones y las frambuesas de las pastas de hojaldre de Domodedovo se criaron en huertos al lado de Chernobil. Y, si no, lo cierto es que les sobran toneladas de azúcar radiactiva en todo caso.
flaccidez de las butacas soviéticas. Bueno: tomamos en San Petersburgo en un aeropuerto lleno de pistas rebosantes de helicópteros de dos palas de esos que salpican mi imaginario de la Guerra Fría y de una nevada no menos engarzada en dicho imaginario. Estamos, naturalmente, pulverizados, de modo que MBO se va a descansar. Entre tanto, almorzaré en el buffet del Hotel, asumiendo desde ese momento que, del mismo modo que viene habiendo dos Españas, hay dos Rusias. Al menos. Y una de ellas comprende buffets con trios de Jazz y caviar a volonté. Una vez concluyo mi copa de champagne recojo a MBO y nos vamos de visita. Como quiera que la temperatura va descendiendo a velocidad de vértigo, opto por recomendar a mi niña que se compre un morrión
de húsar que en los próximos días va a ser muy prestacional. Aderezada con su largo abrigo rojo, la Leona va a ser la más hermosa de las turistas que visiten San Petersburgo y Moscú esta Semana Santa, a pesar de que vaya acompañada de un tipo con poderoso chaquetón de cuero, gorro de forro polar 'gris-gasolinero' y guantes 'Stalingrado 1942' igualmente contundentes. En esta primera tarde descubriremos lo que es el arte ruso del XVIII, con la Iglesia de la Sangre Derramada (que es ésta de la foto a la izquierda), frente a cuya fachada veremos una manifestación monárquica con los correspondientes estandartes blancos, negros y amarillos. Y es que, señores, en la Rusia del 2008 hay permanentes reinvindicaciones monárquicas (cuando no estalinistas, glups!) y los templos están hasta arriba de gente que ora con el debido recogimiento y respeto.
Día III.- Lunes, 17, Marzo de 2008.- Visitamos tanto el Palacio de Catalina II (ése de ahí a la izquierda) como el Palacio de Pablo, un Zar un poco 'malteado' :D. Sintetizando mucho, éste quedaría como el día en que se nos exhibió la justificación de la Revolución. Éste es un pensamiento vulgarísimo: para simplificar mucho, debe decirse que todo en Rusia es excesivo, desaforado, brutal, y ello incluye las edificaciones de los siglos XVIII y XIX a la mayor gloria del Zar (o la Zarina) de turno, las perpetraciones del Realismo Soviético de entre 1917 y 1953 y la reconstrucción de templos post-perestroika. Así las cosas, es obvio que los Palacios de Invierno y Verano de los Zares habían de, forzosamente, dar lugar a una revolución absolutamente bestial. Esa noche cenamos en el Restaurante favorito de Putin cuando visita San Petersburgo. En dos palabras: tablao cosaco, o sea. Descubro que en Rusia se cena con Vodka. Atención al dato: no es que uno se tome una copita al concluir la colación: es que la acompaña toda ella con vodka, a taponazos, uno tras otro. Uno puede acabar muy siego, pero la ventaja es que es alcojol de buena resaca. Curioso.
Hermitage. Probablemente, sólo vistar ese museo justifica una visita a Las Rusias, o, más precisamente, a San Petersburgo. Digo esto porque MBO sostiene que esta última ciudad sí le gusta, pero Moscú no: nada. La Leona le tiene cierta aversión a las ciudades desaforadas: Moscú, Berlín... y sin embargo, gusta de Londres o NYC. Es curioso, pero también tiene su lógica. No es un asunto de enormidad. Es una cuestión de inasibilidad, de tensión ambiental aguda, que se produce en aquellas pero no en estas dos últimas. A mí, sin embargo, siguen resultandome sugerentes, pero lo que no son es hermosas.
de la Dinastía Romanov, y ad lateres de cierto nivel; muy de destacar la destrucción del mito de Anastassia; me alegré de que UPFm no estuviese en la visita. Para compensar tanto desafuero mítico-imperial, recorrimos el Aurora, a pesar de los compañeros de viaje, que no tenían interés alguno en visitar tan espirituoso lugar... compañeros que, por otra parte, dormitaron a pierna suelta entre que, después de visitar un museo de instrumentos musicales impresionante, un cuarteto de cámara nos amenizara el post almuerzo con material tan agradable como poco exigente (Kleine Nacht Musik y cosas así). Pero, desde luego, qué bien se toca en Rusia. Vale para estos chicos, vale para la arpista de los desayunos, vale para el pianista de Jazz que nos acompañó en alguna cena. El nivel de los músicos es sensacional. En fin: esa noche tomamos el transiberiano, o, para ser más rigurosos, el Krásnaya Strelá ( Flecha Roja). Pero eso, y la visita de Moscú, será contado en su momento...05 marzo, 2008
¿Queda algún lugar para los ancianos?
04 marzo, 2008
TENSIÓMETRO (o “Dé-ba-te, II”)
Meto, a cambio, mi nuevo Vaio, junto con el módem USB que me vendió Laura la semana pasada para poder estar permanentemente conectado (me siento de lo más moderno: casi a punto de abandonar la cybertorpeza, oiga), el multiplicador de puertos USB (¿os dáis cuenta, qué nivel de solvencia técnica?) que compré en la FNAC a la vez que La Piedra Sagrada (Clive CUSSLER. Thriller irrelevante de los de llevarse a esquiar) y el último de Mercedes ASENSI, esa chica/señora/escritora que no sé yo muy bien definir: entre maruja ilustrada y protoescritora de
thrillers con flanco
histórico/intelestuá/filosófico. No la critico con crueldad, ojo: es que no sé dónde encajarla (a martillazos). Por aquello de las cosas a las que me dedico profesionalmente en la vida de ahí afuera y los estreses que sufro, hace algún tiempo me fue recomendado por facultativo que me hiciese con un tensiómetro, con el que periódicamente verifico mi estado tensional (yo mismo mismamente sin el concurso de nadie). Efectúo esta noche tres tomas. Primera, relajado, pensado el grato acto del que recién he llegado: la puesta en sociedad de un libro inteligente escrito por un tipo inteligente presentado por tres tipos inteligentes, qué gozada: 124/73. Segunda: reflexión: hoy es tres de marzo; esta noche es el putísimo debate: 138/73. Última toma, pensando en blanco y a toda velocidad por Marmotas en Cerler. Placer, relax. 123/72.
Corolario: el debate, a pesar de lo que dije la semana pasada, lo va a ver Rita La Cantaora. Lo político me es una pasión, qué hostias, como sabe cualquiera que me conozca, pero entreveo que es una pasión malsana, a la vista de lo que se vive en España hoy en día, a la vista de sus protagonistas y personajes secundarios, a la vista de lo lejos que me veo a veces obligado a llegar en mi pulsión dialéctica y en mi amor por ir a la contra del pensamiento dominante de hoy. Hoy, pues, que le den.: prefiero mantener mi 12/7.
Como contrapartida, y según decía más arriba, mi primer momento tensiómetro: Luis Alegre, Daniel Gascón y Pep Guardiola presentan la nueva novela de David Trueba. Como MBO estuvo a punto de decirle al autor –pero no lo hizo, somos gente civilizada y lo mismo se consideraba una grosería- cuando fue a recabar su autógrafo al final del acto, yo a David Trueba le admiro por su inteligencia-condición de buen escritor y, no menos, por haberse casado con Ariadna Gil, que no deja de ser una musa para cualquier persona de bien.La presentación fue una formidable articulación de ingenio a tres (bueno, a cuatro: el propio Trueba coadyuvó a su autopresentación con gracejo y destreza); yo, que como mis lectores saben bien soy antijurgorístico, disfruté constatando que un jurgorista, y más en concreto el susodicho Guardiola (perdón: futbolista) puede ser un tipo sensato, con buen gusto, con sentido común, incluso considerando su condición de taxista circunstancial. El muy joven Gascón pronunció muy sensatas palabras asimismo. En fin, que muy bien. Además, no sólo se recabó la firma de Trueba en su último libro (que MBO ha hecho suyo a efectos de primera lectura), si no también una del Sr. Guardiola para UPMM, que –creo- es muy del Barça (no sé si eso es bueno, malo o regular).
Todo el acto me recordó un momento anterior a la última glaciación en un garito que frecuentaban Luis Alegre y David Trueba, el Bambalinas, en Zaragotham, local que era también el local de parroquia (muy à la Cheers) de la panda de mi hermano, que por cierto tiene justo la edad de Trueba y que por cierto siempre estuvo secretamente enamorado de la joven Ariadna Gil, a la sazón hermana de los Gil de Brighton 64 (para la comprensión de todo esto, referenciémonos al pasado mod de Hans). En el Bambalinas la panda de amigos de mi hermano estaban siempre a punto de darle dos tortas a Jorge Sanz, que siempre fue un poco chulito madrileño con las niñas que, ilusionadas, se acercaban a pedirle un autógrafo. Digo chulito porque no creo que mida más de 1.52. El muy mierdas.
En fin, que debería hablaros de mi fin de semana en la nieve o de la llamada de mi hijo que, desde Windermere, conseguía sacarme de la ofensiva combinada de la hora de cenar de las tres jóvenes arpías que pueblan mi casa y se conchaban para fustigarme, contándome el acto efectuado por la Royal Navy en el Colegio para conseguir reclutamientos ("Papá: zapatos blancos, medias blancas hasta la rodilla, pantalón corto blanco: qué pinta llevaban"), cosas todas mucho más interesantes que el puto debate que, según creo, fue un coñazo. Perdón: otro coñazo.
Hale, que vaya bien. Mañana miércoles es fiesta en Zaragotham, de manera que tendré opciones para nuevas tomas equilibradas de tensión. Fijo.
26 febrero, 2008
De-ba-té (I)
Etiquetas: política
08 febrero, 2008
Cualquier mediodía
Un nuevo descubrimiento entre que Los Portadores de Sueños me facilitan las dos últimas novelas de la serie Petra Delicado: la serie del Teniente Jaritos debida a Petros MARKARIS: Noticias de la noche. Quienes vayáis leyendo Vladivostok habréis visto que en los últimos dos años se ha hablado por aquí de mucha novela negra de muy diverso origen, pero es la primera vez que hablo de un autor griego. Y no será la última, pues, a pesar de que a este hombre le han publicado más bien mal (reeditan ésta su primera novela inmediatamente a continuación de la última, etecé: muy patrio todo).
Si yo estuviese en vuestra piel, me haría con ella.
Mi tierra chica, Zaragotham, se caracteriza climáticamente por dos cosas fundamentales; la primera y principal, el cierzo, un viento tremebundo que se puede llevar volando –literalmente- a cualquier persona de peso inferior a sesenta kilogramos de peso que, caminando, trate de virar desde el Paseo de Sagasta a la Gran Vía en la llamada ‘esquina del Jodo’ (el exabrupto trae causa, precisamente, de lo que se dice cuando se llega a ella en una noche de invierno y el viento entre que se te lleva y te quita la respiración, de puro helado. La segunda, su límpido cielo azul, brillante, casi deslumbrante, debido con toda probabilidad al propio viento.
En esta cambioclimática primavera, la cosa se alía con unos gratos diecisiete graditos al sol. Ello ha fundamentado, por ejemplo, que MBO comiese anteayer en una terracita un muy significado bacalhau dourado que estaba, a su decir, buenísimo. También dio lugar a que ayer, a mediodía, acompañado de mi post-becario padawan (de quien creo que no he hablado todavía por aquí, pero que resulta ser hombre probo y de prometedor futuro) nos fuésemos a tomar un café al Paseo de la Independencia.
Algo que es importante para comprender la esencia de la mentalidad del habitante-tipo de Zaragotham de toda la vida es la muy zaragothamana costumbre de zaragocear. Es curioso, dado el agresivo clima de mi ciudad (quien aguanta la gama de temperaturas de Zaragotham puede aguantar en casi cualquier parte del mundo) lo mucho que nos gusta ‘pasear por el Paseo’ (sic). Eso es zaragocear. A MBO le sigue sorprendiendo. Naturalmente, cualquier 'paseo por el Paseo' comporta saludar a una media de treinta personas. Y es que, por grande que pretenda ser mi ciudad -casi 655.000 habitantes; la quinta de España-, esto sigue siendo un pueblo. Como -salvo MAD y BCN- todas las ciudades de España.
Bueno, que me desvío; a la búsqueda de una mesita de terraza estamos cuando encontramos que, frente a cierto bar a mitad de Independencia, hay una guapa chica, alta, espigada, ropa sport, pelo ultracorto y rostro afilado refugiado tras unas Ray-
Ban Aviator de cristales de espejo, con aspecto de estar esperando a alguien. No se trata de una niña: es una mujer hecha y derecha, treinta y cinco, cuarenta años. También hay una terraza, y en ella una mesa en trámite de desocuparse que tomamos, rápidamente, mi Padawan y yo. Una vez sentado, percibo en la guapa chica un imperceptible gesto de censura mediante movimiento de ceja. Igualmente veo como el camarero desamontona una mesa y toma una silla sobrante de otra que hay al lado y la monta para la joven. Ahora comprendo la irritación de Yanna (que es como forzosamente ha de llamarse), claro, y hago aprecio de la levedad de su gesto. Llamo al camarero: ‘Por favor, dile a la señorita que nos disculpe y que si acepta que le invitemos al café’. Va. La joven sonríe, mira en mi dirección. Regresa el camarero. ‘Oye, ya se lo he dicho, pero no sé qué habrá entendido, por que no es española’. Gasp. En fin, caben dos alternativas: o bien la sonrisa es la que precede a la tormenta y Hans va a ser abofeteado (aunque sea sólo mediante mero desprecio al cretino) por la joven, so acusación de machista infame, o bien su castellano no es tan malo y ha quedado claro que se trataba de un desagravio por la grosería cometida.Sigo hablando con mi Padawan de unas cosas de trabajo cuando la joven termina su café, se levanta, se acerca, y, sonriendo de nuevo, se quita las gafas.
Una vez mi pobre padawan ha quedado deslumbrado por sus grandes ojos verdes de ciencia ficción (diría que ha estado a punto de caerse de culo), ella me mira y dice, con marcado acento francés: “Muchas gracias por el café”. “Un plaisir, n’a pas de quoi”, contesto, semilevantándome de la mesa, lo justo por no hablar sentado.
Mientras Yanna se va sonrio para mis adentros. Y es que a los padawanes hay que enseñarles a proceder y dirigirles por el camino del bien en todos los ámbitos de la humana existencia... ¿no creen?
P.S.: Creo que debería yo hablarles a Vdes. con cierto detalle de Los crímenes de Oxford y, sobre todo, de Un funeral de muerte, que son los dos últimos flins que hemos visto -el primero, en familia-, y alguna cosa habría de apuntarse en
Vladivostok. Pero esto se hace largo. Baste, pues, que les diga
que la segunda deberán verla Vdes. en cuanto puedan: es grande. La primera... muy buena producción, oigan; más previsible, imposible; las referencias culturetas son de risa (una filosofía de bachiller bastará para adelantarse a todas las menciones)... y luego, pues en fin, lo del niño este que en cualquier momento va a saltar soltando 'mi tesssoooooroooooo...'. Escasamente verosímil. En cuanto a la Watling -cuya destreza actoral es, ¿cómo decir? ¿un tanto limitada?- lamento señalar que su enseñanza de tetas resultamente completamente innecesaria. Supongo que es menester para, así, obtener en los USA el tan deseable estigma de película-europea-y-audaz. No podrá negarse, empero, que resulta entretenidilla, eso sí. Así que si no tienen nada mejor que bajarse de la inten-né esa...Etiquetas: egofactos, flins, Jaritos, libros, Markaris
04 febrero, 2008
Jodida dejadez de enero...
No quiero, como tengo ya dicho, hablar de trabajo (menudo coñazo para terceros, qué inadmisible indiscreción en general); pretendo evitar hablar de política, y apenas lo consigo (aunque cuando lo hago Quieta, Leona me afea mi conducta). Y mira que habría que hablar de la torpeza rajoyíaca, carajo.
Al final, quedan briznas de existencia, algo de guitarreo y libros, muchos libros. Y algún concierto, claro. Pocos: Zaragotham tampoco es MAD, de modo que entre La Casa del Loco, La Lata de Bombillas y la Sala Zeta discurre nuestra vida Live ZAZ. Hace no mucho, los Fountains
of Wayne, con un Chris Collingwood manifiestamente perjudicado que no podía siquiera hablar. Cantó el bajista Adam Schlesinger, dejando a Chris como guitarra de ritmos (con una Grestch G6122SP Country Classic preciosa) eficaz pero, para qué negarlo, segundón. Antes, un par de bandas: los Layabouts y Jet Lag.Libros mil, as usual, pero muy de reseñar la relectura de A sangre fría (que me recuerda que CAPOTE es un genio absoluto, y que debería ser obligatorio leer esto para cualquiera que quiera saber qué es la narrativa, qué la pena de muerte, qué el periodismo) y la lectura de las cinco primeras novelas de Petra Delicado, debida a Alicia GIMÉNEZ BARTLETT. La sugerencia proviene de la siempre grande Xurri, cuyo aprecio por dicha serie novelística me hizo tirarme en plancha a encargarla en su totalidad (llevo cinco, me
queda la última por conseguir). Parece que hace unos años hubo una serie televisiva basada en las novelas cuya protagonista era… Ana Belén. Esa señora es, en términos absolutos, la antítesis de la Inspectora Delicado, puedo jurarlo. Lo de los encargados de casting en España es la leche. La serie comienza con Ritos de muerte, con toda evidencia una novela de primeriza en lo policíaco, y va mejorando ostensiblemente con Día de perros (1997) Mensajeros de la oscuridad (1999) Muertos de papel (2000) y Serpientes en el paraíso (2002) . Me ha gustado leerlas todas seguidas, como en una suerte de cata vertical de vinos en que se puede ir comprobando los matices que el tiempo da al material. Y ésta (la serie, la autora) ha ganado. A pesar del nombre de la Inspectora (me da grima), a pesar de haber sido televisivamente desvirtuada por tan inadecuada protagonista. En otro orden de cosas, o más bien en otra dimensión, Fima, de Amos OZ. Avanzo con cierta lentitud por él, y creo que sólo cabe el debate sobre la obra con alguien que previamente haya tomado contacto con ella y con él. Digamos que Fima es una especie de Horatius O'Reilly (joder, que vulgaridad de cita ¿cabe una referencia más manida para hacer mención de un friki gordinflón un tanto guarro?... estoy acabado, definitivamente) en versión hebreo no sionista sobre fondo de masacre de palestinos y concepción de sex buddy por caridad (de ellas). Lo que tiene de interés es la descripción del pensamiento de izquierda israelí, que es algo que conozco muy de lejos y muy superficialmente. Lo que no veo es a dónde coño quiere llegar, y cuando llevo unas doscientas páginas de una novela y estoy así no me siento a gusto. En fin, perseveraremos.
Volviendo al rock’n’roll, ésta vez en su modalidad intrahistoria, es de relatar que el pasado veintinueve de diciembre (joder! Más de un mes!), mientras Quieta Leona estaba en el Sur, Michel y yo hicimos un tema con los Green Apples en el Cavern. MBO, mi crítica más acre, me previene: “no informes del youtube ése: suena a nenas de colegio cantando mal”. Lo cierto es que alguien había al lado del cámara que canturreaba desafinando cosa fina. Nosotros no éramos, que no desafinamos, oiga. Puede ser que se nos caiga la guitarra, pero eso es otra cosa, caramba.
Por otra parte, hemos empe
zado a probar baterías (resultado: cero de momento). Oooootra vez, vaya coñazo. El otro día sufrimos a un semifriqui que tocaba muy, pero que muy mal... yo no sé cómo es posible que alguien ya con una edad vaya por la vida tocando así de mal. Era una nefastitud propia de los 16, no adecuada a los treinta y tantos del tipo... En fín, que se le va a hacer. Por lo demás, y probablemente debido al asqueroso amplificador Crate GT 212 que hay en la sala de ensayos donde, últimamente, estamos perpetrando, no acabo de encontrar el sonido que busco y me jode ilimitadamente. Como contrapartida de todo lo anterior, este pasado finde, día tres de febrero de 2008, hemos encontrado al bajista que llevábamos tiempo buscando: alibricias y pan de Madagascar, que diría Awake.Hay pequeñas anecdotillas que salpimentan mis días-de-todos-los-días: UPFm diciéndome: ‘Snif, me has decepcionado: un papá no lleva botas Dolce & Gabbana’ mientras su hermana mayor UPFM rapiña las etiquetas que cuelgan de las cajas para pegarla en su carpeta escolar. Cielos, y lo digo tanto por el reproche de (a) como por la actuación de (b). Me quedo con la primera, la verdad, y en todo caso Cfr. Xurri, aquí. Para mis apreciadas y admiradas Tamaruca y Mila: dos pares, color negro y color cuero oscuro. No he conseguido encontrar foto en la güé, pero vamos, un palmo de caña, con una hebilla en la cara exterior de ésta, con laterales elásticos, puntera parcialmente cuadrada y tacón recto. Impecables para un roto (versión rock’n’roll de Hans) o un descosío (versión Kappelmeister de Hans). También sería de relatar la circunstancia en virtud de la cual esta noche tendré que ver a ver cómo le explico a Quieta, Leona qué hace esa edición de El Libro
de Mormón en nuestro dormitorio. O la relativa a esa otra en que -todavía me estoy preguntando cómo- con ocasión del Motor Show Festival, acabé con otro piloto de Porsche en casa, junto a su novia -totalmente borracha- cantando canciones de Fito y los Fittipaldis entre otros. Lo grande fue el muy sucinto comentario de UPFM a la mañana siguiente: "Papá: a esa señora que cuando berreaba a los Beatles ayer por la noche decía eso de 'Soy una crack cantando en inglés', le pasaba algo muy raro, ¿no?".Y bueno, es otra entrada inconsistente, lo sé, pero está escrita con la esperanza de, a su través, haber exorcizado al fantasma del pánico frente a la hoja en blanco. Si no, es que, emulando a los más arriba citados, me cierro el bló, oiga. Por cierto, no puedo meter aquí unos temas de los Modos que he conseguido pasar a soporte digital y que tal vez fuesen de interés del respetable, pero para cuya difusión -como ya saben mis escasísimos lectores- mi torpeza constituye barrera insalvable. ¿Alguna ayudita, bitte?.
Etiquetas: Capote, libros, Modos, Petra Delicado
27 diciembre, 2007
Train day

primeros tiempos del AVE se comía hasta casi bien; tenían una cierta variedad de vinos, además, todo muy representativo de la diversidad vitivinícola de la Patria. Sin embargo, la calidad de lo servido por la compañía de catering ha periclitado al mismo ritmo que el oropel del material rodante; y si, al fin y al cabo, los AVEs tiene quince años de traca constante -y ha de lucírseles ese pelo- no entiendo por qué, si en tiempos se comía razonablemente, ahora la cosa se ha puesto a niveles tan aeronáuticos, paradójicamente tan bajos.
En fin, pensaba que debería hablar de tantos otros libros que llevo o he llevado entre manos, pero había olvidado lo mucho que me incomoda la sensación de escribir con bolígrafo (un bolígrafo urgente que diría cualquier poetastro pesado; un puto bic de la mesilla, sería más exacto, cogido para anotar cosas en -eso sí- un cuaderno hermoso. Y sigo sin hablar de lo último de A. P.-R. y las cosas de los bicentenarios.
Y es que hay pómulos que lo justifican casi todo. No creo que sean menester muchas más explicaciones, n'est-pas?
24 diciembre, 2007

(y Gracias a Tamaruca por la imagen:-D )
08 diciembre, 2007
Asustamiento palomicial
anoto cosas en mis hermosos cuadernos de apuntar, a veces con tinta verde, a veces con lápices del dos comprados en la Bodleian. Sobrecarga de trabajo, falta de inspiración, presión de la niebla y somnolencia general, combinado todo ello, a mitad del periodo que ha mediado entre el doce de noviembre y hoy con un gripazo importante que me tuvo en la cama dos días. También ha habido un periodo de vacaciones que debería haber comenzado el pasado viernes (no, ayer no: el anterior) y concluir pasado mañana, pero, naturalmente, se fue a
hacer gárgaras gracias a cierto haz de contratos de imprescindible firma... ayer viernes. A mitad de puente. Luego la gente se extraña de que los negocios en España van como van. Por cierto, vayan Vdes. agarrándose los machos, que vienen tiempos de fuertes curvas con el peor de los incompetentes de la Historia de España al volante, con un Presupuesto expansionista en momentos de crisis brutal (1992 va a parecer Heidi comparado con la que se viene encima), habiéndose pateado el superávit presupuestario en cuatro años de incompetencia y con el remate, en cuestión de Gasto Público de un buen montón de renuncias pronazi-onanistas (un saludo a los gallegos y a Maleni Álvarez: la evitación de que le aplicasen la Ley de Lynch ha costado otro puñadito de millones) y promesas electoralistas. Qué miedo.
Por recordar lo más reciente (ayer, en concreto), La Brújula Dorada. Hay que verla.
Nicole Kidman tan-ella-misma, una estética general impecable, diversión y acción. No acabo de ver a Daniel Craig, al que le tengo cierta manía por lo del último Bond (inadmisible), aunque sé que entre las señoras tiene mucho predicamento. Comprendo que el argumento no es muy sostenible, pues la muy hermosa Eva Green sale también en ambos flins y no la tengo acribillada por ello. Y es que un musculitos, por mucho que ponga a las señoras, no puede ser Bond. Bond es un caballero, no un matón de gimnasio que mata a hostias contra un inodoro a un tipo, coño.
La película (y las previsibles secuelas que vendrán) se basan en la trilogía La materia oscura, debida a un tal Philip PULLMAN, cuyos libros se llaman Luces del norte, La daga y El catalejo lacado. Yo no lo sabía, naturalmente, pero los tres libros estaban en los estantes de UPMM -quien los tenía muy bien ponderados- y han sido rápidamente rapiñados para su lectura urgente. MBO ha sido más rápida que yo en esta ocasión, he de reconocerlo. Por cierto, que UPMM demostró ser hijo de quien es cuando, al día siguiente de la reciente Prom party de su colegio, aparecieron en el correo electrónico unas fotos suyas al lado de un par de guapas jovencitas (una de ellas absolutamente Cho de Harry Potter). Hablé con él: "Espero, UPMM, que te comportases como un caballero". Contestó: "Sí, papá: no me quité la chaqueta del smoking en toda la noche". Hans derramó una lágrima de alegría, para qué vamos a ocultarlo.

Etiquetas: Beckett, Camba, Camilleri, Dürrenmatt, Enard, Jünger, libros, Mankell, Millington, Pérez Reverte, Rankin, Tusset, vinos
11 noviembre, 2007
Majestad: mi aplauso
- Ortega, acusado de abusador de niñas, que no tuvo empacho en invocar su inmunidad como diputado del Parlamento (¿WTF?) nicaragüense e incluso la prescripción del delito imputado. Y va y se nos pone purista.
- Evo, sindicalista, el eterno lloriqueante por el 'rasismo', potenciador del cultivo de coca, el que considera al presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, como "compañero revolucionario y hermano" y se va a jugar al pelotón en lugar de acudir a la Inaguración de las sesiones en que se organizó el cisco. Otro que también va fino.
- Chávez, el peor de todos ellos, porque la naturaleza tardará más en llevársele que a Fidel. En cierta ocasión le definí como combinación de Stalin, Mussolini, y Escrivá de Balaguer. Le temo: tiene, junto con el del jersey, petróleo y la voluntad (y en razón del petroleo, la posibilidad real) de tener un ejército inmenso y muy bien armado. De momento se contenta con tener una especie de SA (Sturmabteilung, la cosa nazi, o sea, no una sociedad anónima) compuesta de tipos más inditos, menos arios y tal, pero igualmente matones, traicioneros, sucios y canallas.
- En cuanto al propio Fidel no hace falta hablar demasiado. Es mucho más listo que los tres oligos precitados, sin duda, pero ciertamente le queda menos, aunque entre medias las ha organizado de a metro.
el muy imbécil se pega el día perdonando la deuda de cada uno de los estados con gobiernos comunistas de Hispanoamérica se me revuelven las tripas, la
verdad. En fin: me alegro mucho de que los pilotos del avión a quienes se ha implicado en un presunto delito de tráfico de niños hayan sido sacados del marrón de Chad (gracias al Sr. Presidente... francés, claro, a pesar de las invectivas de La Fashionaria), y me alegro igualmente de que Juan Carlos se haya ganado las lentejas por dos veces en los últimos días: una, aplicando el correctivo que merece al simio; y dos... ¡caramba! ¡Qué coincidencia! ¡también aplicando un correctivo que merece a otro simio!Etiquetas: política, reflexiones intempestivas