04 marzo, 2008

TENSIÓMETRO (o “Dé-ba-te, II”)

Tres de marzo de 2008. Son las 21.30. Llego a casa, abro el portafolios y saco Saber perder, de David TRUEBA, así como Madrugadas, libro de un amigo mío recién publicado (nota mental: hacer entrada del bló hablando de libros de amigos y conocidos, que en los últimos tiempos se prodigan) y un autógrafo de Pep GUARDIOLA estampado sobre una bolsa de los Portadores de Sueños (que es donde tuvo lugar el acto).

Meto, a cambio, mi nuevo Vaio, junto con el módem USB que me vendió Laura la semana pasada para poder estar permanentemente conectado (me siento de lo más moderno: casi a punto de abandonar la cybertorpeza, oiga), el multiplicador de puertos USB (¿os dáis cuenta, qué nivel de solvencia técnica?) que compré en la FNAC a la vez que La Piedra Sagrada (Clive CUSSLER. Thriller irrelevante de los de llevarse a esquiar) y el último de Mercedes ASENSI, esa chica/señora/escritora que no sé yo muy bien definir: entre maruja ilustrada y protoescritora de thrillers con flanco histórico/intelestuá/filosófico. No la critico con crueldad, ojo: es que no sé dónde encajarla (a martillazos).

También me hice ese día con El hueso y la carne de Tarik y la Fábrica de Colores y un disco de las Charades, un producto muy conveniente por lo que respecta a armonías de voces que me ha sorprendido mucho. Debería hablar algo de música moderna española, dado que en los últimos tiempos estoy empezando a recuperar la fe, aún a golpes de bandas medio punk-pop como Lula.

Por aquello de las cosas a las que me dedico profesionalmente en la vida de ahí afuera y los estreses que sufro, hace algún tiempo me fue recomendado por facultativo que me hiciese con un tensiómetro, con el que periódicamente verifico mi estado tensional (yo mismo mismamente sin el concurso de nadie). Efectúo esta noche tres tomas. Primera, relajado, pensado el grato acto del que recién he llegado: la puesta en sociedad de un libro inteligente escrito por un tipo inteligente presentado por tres tipos inteligentes, qué gozada: 124/73. Segunda: reflexión: hoy es tres de marzo; esta noche es el putísimo debate: 138/73. Última toma, pensando en blanco y a toda velocidad por Marmotas en Cerler. Placer, relax. 123/72.

Corolario: el debate, a pesar de lo que dije la semana pasada, lo va a ver Rita La Cantaora. Lo político me es una pasión, qué hostias, como sabe cualquiera que me conozca, pero entreveo que es una pasión malsana, a la vista de lo que se vive en España hoy en día, a la vista de sus protagonistas y personajes secundarios, a la vista de lo lejos que me veo a veces obligado a llegar en mi pulsión dialéctica y en mi amor por ir a la contra del pensamiento dominante de hoy. Hoy, pues, que le den.: prefiero mantener mi 12/7.

Como contrapartida, y según decía más arriba, mi primer momento tensiómetro: Luis Alegre, Daniel Gascón y Pep Guardiola presentan la nueva novela de David Trueba. Como MBO estuvo a punto de decirle al autor –pero no lo hizo, somos gente civilizada y lo mismo se consideraba una grosería- cuando fue a recabar su autógrafo al final del acto, yo a David Trueba le admiro por su inteligencia-condición de buen escritor y, no menos, por haberse casado con Ariadna Gil, que no deja de ser una musa para cualquier persona de bien.

La presentación fue una formidable articulación de ingenio a tres (bueno, a cuatro: el propio Trueba coadyuvó a su autopresentación con gracejo y destreza); yo, que como mis lectores saben bien soy antijurgorístico, disfruté constatando que un jurgorista, y más en concreto el susodicho Guardiola (perdón: futbolista) puede ser un tipo sensato, con buen gusto, con sentido común, incluso considerando su condición de taxista circunstancial. El muy joven Gascón pronunció muy sensatas palabras asimismo. En fin, que muy bien. Además, no sólo se recabó la firma de Trueba en su último libro (que MBO ha hecho suyo a efectos de primera lectura), si no también una del Sr. Guardiola para UPMM, que –creo- es muy del Barça (no sé si eso es bueno, malo o regular).

Todo el acto me recordó un momento anterior a la última glaciación en un garito que frecuentaban Luis Alegre y David Trueba, el Bambalinas, en Zaragotham, local que era también el local de parroquia (muy à la Cheers) de la panda de mi hermano, que por cierto tiene justo la edad de Trueba y que por cierto siempre estuvo secretamente enamorado de la joven Ariadna Gil, a la sazón hermana de los Gil de Brighton 64 (para la comprensión de todo esto, referenciémonos al pasado mod de Hans). En el Bambalinas la panda de amigos de mi hermano estaban siempre a punto de darle dos tortas a Jorge Sanz, que siempre fue un poco chulito madrileño con las niñas que, ilusionadas, se acercaban a pedirle un autógrafo. Digo chulito porque no creo que mida más de 1.52. El muy mierdas.

En fin, que debería hablaros de mi fin de semana en la nieve o de la llamada de mi hijo que, desde Windermere, conseguía sacarme de la ofensiva combinada de la hora de cenar de las tres jóvenes arpías que pueblan mi casa y se conchaban para fustigarme, contándome el acto efectuado por la Royal Navy en el Colegio para conseguir reclutamientos ("Papá: zapatos blancos, medias blancas hasta la rodilla, pantalón corto blanco: qué pinta llevaban"), cosas todas mucho más interesantes que el puto debate que, según creo, fue un coñazo. Perdón: otro coñazo.

Hale, que vaya bien. Mañana miércoles es fiesta en Zaragotham, de manera que tendré opciones para nuevas tomas equilibradas de tensión. Fijo.

26 febrero, 2008

De-ba-té (I)

Brevitas brevitatis para un sucinto análisis de este incidente menor de esta lamentable campaña electoral.

Zetapé parecía un monigote del guiñol del Plus.

Rajoy, un teleñeco (un si es no es con el monstruo de las galletas).

Campo Vidal (un viejo conocido en mi tierra) se ganó las lentejas respetando ad nauseam el protocolo encorsetante pactado (¿Qué coño? ¡Esculpido en granito!) para que ninguno de los boxeadores sufriesen nada ex ante facto.

Yo, que en el fondo soy un romántico, erré y me quedé frente a la tele mientras MBO me espetaba con tonillo de jashondeo 'Ahí te quedas, Rey'. Grande la Leona. Pardillo que soy.

Zetapé no dijo nada (aparte de unas cuantas trolas numéricas y una cierta cantidad de ese aderezo de ilusión y fantasía que tan bien conocemos) y eludió las preguntas incómodas del otro. Además, se me puso nerviosito e interrumpió a Friky muchas, muchas veces. Habló, por ejemplo, de Alianza Popular, un dato significativo de la vida política española de 2008 sin ningún genero de dudas.

En cuanto a Rajoy, eso tan de redacción colegial de 'la niña' que profirió al cierre (como también la lectura del inicio, con la mirada extraviada hacia el noroeste ¿?) fue patético de mucha pateticidad, sin duda. Cuando UPFM lee así en alta voz le afeo las formas, oiga.

El pepé lleva el tortazo electoral ya de serie, y eso no lo evita ni Wojtyla (sólo una cosa lo evitaría, en rigor, y no la deseo ni yo ni ninguna persona de bien). Dicho esto: tal tortazo no obedecerá a la actuación zapatil de ayer noche: Zapatos quedó como un perfecto patán; perdón: como el perfecto patán que es. Pero bueno, si Friky, perdón, Rajoy, ha decidido echarse en manos del sector meapilero y neoliberal-duro de su partido (un saludo especial a Esperancita), y lucir al Duo Sacapuntas de la Impresentabilidad Extra-High Range (Acebes-Zaplana) él sabrá: ha optado, deberá arrostrar las consecuencias.

El debate, en todo caso, no fue si no un puto coñazo con todas las letras. Si llego a tragarme la Segunda Parte el próximo lunes será únicamente en beneficio de Vdes., mis muy queridos -aunque escasos, siempre brillantes- lectores.

Mención aparte merecen los periolistos que estaban haciendo comentarios en TVE1 y en Cuatro: sectarios, partidistas, cutres... Maria Antonia 'Jabba-The-Hutt' Iglesias es -ontológicamente- acreedora de arcada directa per se, pero si encima habla ya ni te cuento. O la Redactora Jefe del Periódico de Cataluña. O Ernesto 'objetividades-inexistentes' Ekáizer, ese gran hispanoamericano cuyo objetivo vital es definir el deber ser de España (con dos cojones y un periódico de ultraizquierda como arma). Y como redondeo, colofón y copete: Miguel Ángel Rodríguez, ese hombre de acrisolada neutralidad. La de Dios. Y en cuanto a Pio-pa-pio García Escudero y a Jesús 'Chuloputing' Caldera, mejor no hablar: qué cosa más triste, de verdad.

Con esas dos alternativas... ¿quién le explica a una chica de catorce años o a un chaval de dieciséis lo fantástico de este sistema?. Ni Educación para la Convivencia ni leches

Triste, muy triste. Y aburrido, muy, muy aburrido.

08 febrero, 2008

Cualquier mediodía

Un nuevo descubrimiento entre que Los Portadores de Sueños me facilitan las dos últimas novelas de la serie Petra Delicado: la serie del Teniente Jaritos debida a Petros MARKARIS: Noticias de la noche.

Quienes vayáis leyendo Vladivostok habréis visto que en los últimos dos años se ha hablado por aquí de mucha novela negra de muy diverso origen, pero es la primera vez que hablo de un autor griego. Y no será la última, pues, a pesar de que a este hombre le han publicado más bien mal (reeditan ésta su primera novela inmediatamente a continuación de la última, etecé: muy patrio todo).

El momento histórico, más o menos actual. Nuestro hombre: Kostas Jaritos, comisario de homicidios de Atenas, se enfrenta al asesinato de una pareja de inmigrantes (que vayan a hablarles de racismo a los griegos en relación con los albanos), primero, y de dos periodistas (léase como opuesto a periodistos) después. Tenemos prota antiheróico y terco, vieja escuela podríamos decir, con flanco sensible. También el calor obvio y el sol y el cielo. Pero, ¡ojo!, tenemos fondo histórico de la Dictadura de los Coroneles, que es un negociado muy poco estudiado en Las Españas, y tenemos helenifastfood cutre en forma de suvlaki, y tenemos -¿cómo no?- corrupción, pero por amor, eso sí, por amor a Yanna Karayorgui, la primera plumilla asesinada. También la sorpresa de ver que en el caso de que se asesine a un periodista en Atenas, el Comisario actuante es recibido por el Ministro del ramo. Encantos de los estados de once millones de habitantes de los que tres y medio viven en la capital, supongo. La novela es atractiva y absorbente e, indudablemente, bien traducida por Doña Ersi Marina Samará Spiliotopulu, cosa que se agradece.

Si yo estuviese en vuestra piel, me haría con ella.

La novela, griega, solar y calurosa, me hace pensar en otras cosas.

Mi tierra chica, Zaragotham, se caracteriza climáticamente por dos cosas fundamentales; la primera y principal, el cierzo, un viento tremebundo que se puede llevar volando –literalmente- a cualquier persona de peso inferior a sesenta kilogramos de peso que, caminando, trate de virar desde el Paseo de Sagasta a la Gran Vía en la llamada ‘esquina del Jodo’ (el exabrupto trae causa, precisamente, de lo que se dice cuando se llega a ella en una noche de invierno y el viento entre que se te lleva y te quita la respiración, de puro helado. La segunda, su límpido cielo azul, brillante, casi deslumbrante, debido con toda probabilidad al propio viento.

En esta cambioclimática primavera, la cosa se alía con unos gratos diecisiete graditos al sol. Ello ha fundamentado, por ejemplo, que MBO comiese anteayer en una terracita un muy significado bacalhau dourado que estaba, a su decir, buenísimo. También dio lugar a que ayer, a mediodía, acompañado de mi post-becario padawan (de quien creo que no he hablado todavía por aquí, pero que resulta ser hombre probo y de prometedor futuro) nos fuésemos a tomar un café al Paseo de la Independencia.

Algo que es importante para comprender la esencia de la mentalidad del habitante-tipo de Zaragotham de toda la vida es la muy zaragothamana costumbre de zaragocear. Es curioso, dado el agresivo clima de mi ciudad (quien aguanta la gama de temperaturas de Zaragotham puede aguantar en casi cualquier parte del mundo) lo mucho que nos gusta ‘pasear por el Paseo’ (sic). Eso es zaragocear. A MBO le sigue sorprendiendo. Naturalmente, cualquier 'paseo por el Paseo' comporta saludar a una media de treinta personas. Y es que, por grande que pretenda ser mi ciudad -casi 655.000 habitantes; la quinta de España-, esto sigue siendo un pueblo. Como -salvo MAD y BCN- todas las ciudades de España.

Bueno, que me desvío; a la búsqueda de una mesita de terraza estamos cuando encontramos que, frente a cierto bar a mitad de Independencia, hay una guapa chica, alta, espigada, ropa sport, pelo ultracorto y rostro afilado refugiado tras unas Ray-Ban Aviator de cristales de espejo, con aspecto de estar esperando a alguien. No se trata de una niña: es una mujer hecha y derecha, treinta y cinco, cuarenta años. También hay una terraza, y en ella una mesa en trámite de desocuparse que tomamos, rápidamente, mi Padawan y yo. Una vez sentado, percibo en la guapa chica un imperceptible gesto de censura mediante movimiento de ceja. Igualmente veo como el camarero desamontona una mesa y toma una silla sobrante de otra que hay al lado y la monta para la joven. Ahora comprendo la irritación de Yanna (que es como forzosamente ha de llamarse), claro, y hago aprecio de la levedad de su gesto. Llamo al camarero: ‘Por favor, dile a la señorita que nos disculpe y que si acepta que le invitemos al café’. Va. La joven sonríe, mira en mi dirección. Regresa el camarero. ‘Oye, ya se lo he dicho, pero no sé qué habrá entendido, por que no es española’. Gasp. En fin, caben dos alternativas: o bien la sonrisa es la que precede a la tormenta y Hans va a ser abofeteado (aunque sea sólo mediante mero desprecio al cretino) por la joven, so acusación de machista infame, o bien su castellano no es tan malo y ha quedado claro que se trataba de un desagravio por la grosería cometida.

Sigo hablando con mi Padawan de unas cosas de trabajo cuando la joven termina su café, se levanta, se acerca, y, sonriendo de nuevo, se quita las gafas.


Una vez mi pobre padawan ha quedado deslumbrado por sus grandes ojos verdes de ciencia ficción (diría que ha estado a punto de caerse de culo), ella me mira y dice, con marcado acento francés: “Muchas gracias por el café”. “Un plaisir, n’a pas de quoi”, contesto, semilevantándome de la mesa, lo justo por no hablar sentado.

Mientras Yanna se va sonrio para mis adentros. Y es que a los padawanes hay que enseñarles a proceder y dirigirles por el camino del bien en todos los ámbitos de la humana existencia... ¿no creen?

P.S.: Creo que debería yo hablarles a Vdes. con cierto detalle de Los crímenes de Oxford y, sobre todo, de Un funeral de muerte, que son los dos últimos flins que hemos visto -el primero, en familia-, y alguna cosa habría de apuntarse en Vladivostok. Pero esto se hace largo. Baste, pues, que les diga que la segunda deberán verla Vdes. en cuanto puedan: es grande. La primera... muy buena producción, oigan; más previsible, imposible; las referencias culturetas son de risa (una filosofía de bachiller bastará para adelantarse a todas las menciones)... y luego, pues en fin, lo del niño este que en cualquier momento va a saltar soltando 'mi tesssoooooroooooo...'. Escasamente verosímil. En cuanto a la Watling -cuya destreza actoral es, ¿cómo decir? ¿un tanto limitada?- lamento señalar que su enseñanza de tetas resultamente completamente innecesaria. Supongo que es menester para, así, obtener en los USA el tan deseable estigma de película-europea-y-audaz. No podrá negarse, empero, que resulta entretenidilla, eso sí. Así que si no tienen nada mejor que bajarse de la inten-né esa...

04 febrero, 2008

Jodida dejadez de enero...

Leo los blogs circundantes. La gente mantiene un cierto tono de actualizaciones, no exagerado pero constante. Dejo algunos comentarios por aquí y por allá, y en cierto modo entre que me avergüenzo de lo dejao que puedo llegar a ser, y también me lamento de lo plana que, tantas veces, es mi vida, voy quitándome la espinita blogger. Se derrumban sin embargo algunos de mis favoritos: así, Warrior Bush. ATT me abronca por dejadez (por dos veces, cielos inmensos). Esto no es, esto no es...


No quiero, como tengo ya dicho, hablar de trabajo (menudo coñazo para terceros, qué inadmisible indiscreción en general); pretendo evitar hablar de política, y apenas lo consigo (aunque cuando lo hago Quieta, Leona me afea mi conducta). Y mira que habría que hablar de la torpeza rajoyíaca, carajo.


Al final, quedan briznas de existencia, algo de guitarreo y libros, muchos libros. Y algún concierto, claro. Pocos: Zaragotham tampoco es MAD, de modo que entre La Casa del Loco, La Lata de Bombillas y la Sala Zeta discurre nuestra vida Live ZAZ. Hace no mucho, los Fountains of Wayne, con un Chris Collingwood manifiestamente perjudicado que no podía siquiera hablar. Cantó el bajista Adam Schlesinger, dejando a Chris como guitarra de ritmos (con una Grestch G6122SP Country Classic preciosa) eficaz pero, para qué negarlo, segundón. Antes, un par de bandas: los Layabouts y Jet Lag.



Libros mil, as usual, pero muy de reseñar la relectura de A sangre fría (que me recuerda que CAPOTE es un genio absoluto, y que debería ser obligatorio leer esto para cualquiera que quiera saber qué es la narrativa, qué la pena de muerte, qué el periodismo) y la lectura de las cinco primeras novelas de Petra Delicado, debida a Alicia GIMÉNEZ BARTLETT. La sugerencia proviene de la siempre grande Xurri, cuyo aprecio por dicha serie novelística me hizo tirarme en plancha a encargarla en su totalidad (llevo cinco, me queda la última por conseguir). Parece que hace unos años hubo una serie televisiva basada en las novelas cuya protagonista era… Ana Belén. Esa señora es, en términos absolutos, la antítesis de la Inspectora Delicado, puedo jurarlo. Lo de los encargados de casting en España es la leche. La serie comienza con Ritos de muerte, con toda evidencia una novela de primeriza en lo policíaco, y va mejorando ostensiblemente con Día de perros (1997) Mensajeros de la oscuridad (1999) Muertos de papel (2000) y Serpientes en el paraíso (2002) . Me ha gustado leerlas todas seguidas, como en una suerte de cata vertical de vinos en que se puede ir comprobando los matices que el tiempo da al material. Y ésta (la serie, la autora) ha ganado. A pesar del nombre de la Inspectora (me da grima), a pesar de haber sido televisivamente desvirtuada por tan inadecuada protagonista.

En otro orden de cosas, o más bien en otra dimensión, Fima, de Amos OZ. Avanzo con cierta lentitud por él, y creo que sólo cabe el debate sobre la obra con alguien que previamente haya tomado contacto con ella y con él. Digamos que Fima es una especie de Horatius O'Reilly (joder, que vulgaridad de cita ¿cabe una referencia más manida para hacer mención de un friki gordinflón un tanto guarro?... estoy acabado, definitivamente) en versión hebreo no sionista sobre fondo de masacre de palestinos y concepción de sex buddy por caridad (de ellas). Lo que tiene de interés es la descripción del pensamiento de izquierda israelí, que es algo que conozco muy de lejos y muy superficialmente. Lo que no veo es a dónde coño quiere llegar, y cuando llevo unas doscientas páginas de una novela y estoy así no me siento a gusto. En fin, perseveraremos.


Volviendo al rock’n’roll, ésta vez en su modalidad intrahistoria, es de relatar que el pasado veintinueve de diciembre (joder! Más de un mes!), mientras Quieta Leona estaba en el Sur, Michel y yo hicimos un tema con los Green Apples en el Cavern. MBO, mi crítica más acre, me previene: “no informes del youtube ése: suena a nenas de colegio cantando mal”. Lo cierto es que alguien había al lado del cámara que canturreaba desafinando cosa fina. Nosotros no éramos, que no desafinamos, oiga. Puede ser que se nos caiga la guitarra, pero eso es otra cosa, caramba.

Por otra parte, hemos empezado a probar baterías (resultado: cero de momento). Oooootra vez, vaya coñazo. El otro día sufrimos a un semifriqui que tocaba muy, pero que muy mal... yo no sé cómo es posible que alguien ya con una edad vaya por la vida tocando así de mal. Era una nefastitud propia de los 16, no adecuada a los treinta y tantos del tipo... En fín, que se le va a hacer. Por lo demás, y probablemente debido al asqueroso amplificador Crate GT 212 que hay en la sala de ensayos donde, últimamente, estamos perpetrando, no acabo de encontrar el sonido que busco y me jode ilimitadamente. Como contrapartida de todo lo anterior, este pasado finde, día tres de febrero de 2008, hemos encontrado al bajista que llevábamos tiempo buscando: alibricias y pan de Madagascar, que diría Awake.


Hay pequeñas anecdotillas que salpimentan mis días-de-todos-los-días: UPFm diciéndome: ‘Snif, me has decepcionado: un papá no lleva botas Dolce & Gabbana’ mientras su hermana mayor UPFM rapiña las etiquetas que cuelgan de las cajas para pegarla en su carpeta escolar. Cielos, y lo digo tanto por el reproche de (a) como por la actuación de (b). Me quedo con la primera, la verdad, y en todo caso Cfr. Xurri, aquí. Para mis apreciadas y admiradas Tamaruca y Mila: dos pares, color negro y color cuero oscuro. No he conseguido encontrar foto en la güé, pero vamos, un palmo de caña, con una hebilla en la cara exterior de ésta, con laterales elásticos, puntera parcialmente cuadrada y tacón recto. Impecables para un roto (versión rock’n’roll de Hans) o un descosío (versión Kappelmeister de Hans). También sería de relatar la circunstancia en virtud de la cual esta noche tendré que ver a ver cómo le explico a Quieta, Leona qué hace esa edición de El Libro de Mormón en nuestro dormitorio. O la relativa a esa otra en que -todavía me estoy preguntando cómo- con ocasión del Motor Show Festival, acabé con otro piloto de Porsche en casa, junto a su novia -totalmente borracha- cantando canciones de Fito y los Fittipaldis entre otros. Lo grande fue el muy sucinto comentario de UPFM a la mañana siguiente: "Papá: a esa señora que cuando berreaba a los Beatles ayer por la noche decía eso de 'Soy una crack cantando en inglés', le pasaba algo muy raro, ¿no?".


Y bueno, es otra entrada inconsistente, lo sé, pero está escrita con la esperanza de, a su través, haber exorcizado al fantasma del pánico frente a la hoja en blanco. Si no, es que, emulando a los más arriba citados, me cierro el bló, oiga. Por cierto, no puedo meter aquí unos temas de los Modos que he conseguido pasar a soporte digital y que tal vez fuesen de interés del respetable, pero para cuya difusión -como ya saben mis escasísimos lectores- mi torpeza constituye barrera insalvable. ¿Alguna ayudita, bitte?.

P.S.: Con suerte, en mes y medio estaremos viajando en el transiberiano y todo esto puede llegar a ganar sentido estético.

27 diciembre, 2007

Train day



Otra jornada RENFE en mi vida. He pasado apenas cuatro días en el Sur. Mis frustradas vacaciones se han refrustrado como consecuencia de la decisión de que se reúna el Gran Cónclave de la Asociación Provincial de Asentadores de Plantas de Jardín... el día veintiocho, viernes. El Kapellmaister no puede faltar. El Kapellmaister ha sido, por ello, fulminado por el olímpico desprecio de la bella MBO. Regreso solo al hogar.


Las jornadas RENFE implican alimentación de jornada RENFE, claro. En los primeros tiempos del AVE se comía hasta casi bien; tenían una cierta variedad de vinos, además, todo muy representativo de la diversidad vitivinícola de la Patria. Sin embargo, la calidad de lo servido por la compañía de catering ha periclitado al mismo ritmo que el oropel del material rodante; y si, al fin y al cabo, los AVEs tiene quince años de traca constante -y ha de lucírseles ese pelo- no entiendo por qué, si en tiempos se comía razonablemente, ahora la cosa se ha puesto a niveles tan aeronáuticos, paradójicamente tan bajos.


Siempre he pensado que en la aviación comercial de la era pre-LoCost al cliente le eran dados caramelos, prensa, alimento (nefasto), o bebida (mucha) para distraerlo, con la sola finalidad de evitar que tal cliente, caso de tener pánico volador, montase un pollo Melendi-style. Las LoCost se han cargado entre otras cosas esa cortesía (cortesía pagada a precio de osmio, claro), y sospecho que, como consecuencia, los fabricantes de aeropienso han tenido que encontrar nuevos nichos de mercado (esto me ha quedado muy ECC, lo sé). Bref, que nos han jodido a los que comíamos casi bien en el AVE, y nos han dejado con un Viñas de Vero del año imbebible, un blanco de Rueda completamente desconocido entre malucho y malo, un CVNE vinagretoso y un rosado que me da igual cuál sea; es simple, un caballero jamás bebe rosado.


Lectura del viaje de ida: El sol de los Scorta de Laurent GAUDÉ. Descubrimiento de MBO que merece aplauso por ello. Creo que del mismo autor recién se ha publicado en las Españas Eldorado, que, diría yo, caerá a no mucho tardar. A lo que iba, ígnoto -para mí- autor muy, muy laureado (BuchKlappeKultur) en la Galia. De lo mejor que he leido este año; con su dosis de amargura, tiene otra de sol y de tierra reseca -tan monegrina- que me complica mucho cuando pienso que este tipo es francés. Tiene, al menos, cinco pasajes [páginas 146: definición exacta del aceite; 150, la dicha; 153-154, la trascendencia; 177, brindis de boda; y 228, un hombre de Iglesia, en la segunda edición, octubre 2006, de Salamandra] que sin contener verdades nuevas las tratan con una destreza imponente. Esas seis páginas, sólo, harían que mereciese la pena leerlo. Todo el resto -una saga entretejida de verdades enterradas, y dos dentrellas muy profundamente- no está por debajo.




Son las tres menos cuarto de la tarde. No tardaré mucho en llegar a Zaragotham. En el regreso he ido leyendo a ratos perdidos entre mil llamadas al móvil Ronda nocturna, de Sarah WATERS. De momento no acabo de verla, pero estamos 135/573. Ya contaré. Como debería hablaros de un libro que debería ser lectura obligatoria en la ESO ésa, y más en general de cualquer persona de bien, sobre todo en estos tiempos de zozobra conceptual y miseria intelectual: El Mundo de ayer. Memorias de un europeo, de Stefan ZWEIG. Mucha amargura de aquel que todo fue y que al fin de sus días, desposeido hasta de su Patria, reflexiona sobre apenas cuarenta años de la Historia de Europa. Sensacional. He de decir que luego he leido Carta de una desconocida y me ha parecido algo perfectamente sobrepasado, pastelosillo, de escaso interés. Supongo que en su momento sería otra cosa. Su tiempo, ciertamente, ha pasado.


En fin, pensaba que debería hablar de tantos otros libros que llevo o he llevado entre manos, pero había olvidado lo mucho que me incomoda la sensación de escribir con bolígrafo (un bolígrafo urgente que diría cualquier poetastro pesado; un puto bic de la mesilla, sería más exacto, cogido para anotar cosas en -eso sí- un cuaderno hermoso. Y sigo sin hablar de lo último de A. P.-R. y las cosas de los bicentenarios.


Ah, ¡por cierto! Qué grande es Mr. Sarkozy. Casi tanto como Mlle. Bruni. Qué bonito es el amor. Y a él, pase lo que pase, que le quiten lo bailao. Ea.






Y es que hay pómulos que lo justifican casi todo. No creo que sean menester muchas más explicaciones, n'est-pas?

24 diciembre, 2007

Está bien: otro año más renunciaré -parcialmente- a mi navitofobia para desearos a todos...





... FELIZ NAVIDAD
y próspero año 2008: un año par, electivo y Expo-sitivo (Zaragothamanamente hablando)!.

(y Gracias a Tamaruca por la imagen:-D )

08 diciembre, 2007

Asustamiento palomicial

Largos tiempos sin escribir nada en Vladivostok. Para llegar a colgar algo aquí, anoto cosas en mis hermosos cuadernos de apuntar, a veces con tinta verde, a veces con lápices del dos comprados en la Bodleian. Sobrecarga de trabajo, falta de inspiración, presión de la niebla y somnolencia general, combinado todo ello, a mitad del periodo que ha mediado entre el doce de noviembre y hoy con un gripazo importante que me tuvo en la cama dos días. También ha habido un periodo de vacaciones que debería haber comenzado el pasado viernes (no, ayer no: el anterior) y concluir pasado mañana, pero, naturalmente, se fue a hacer gárgaras gracias a cierto haz de contratos de imprescindible firma... ayer viernes. A mitad de puente. Luego la gente se extraña de que los negocios en España van como van. Por cierto, vayan Vdes. agarrándose los machos, que vienen tiempos de fuertes curvas con el peor de los incompetentes de la Historia de España al volante, con un Presupuesto expansionista en momentos de crisis brutal (1992 va a parecer Heidi comparado con la que se viene encima), habiéndose pateado el superávit presupuestario en cuatro años de incompetencia y con el remate, en cuestión de Gasto Público de un buen montón de renuncias pronazi-onanistas (un saludo a los gallegos y a Maleni Álvarez: la evitación de que le aplicasen la Ley de Lynch ha costado otro puñadito de millones) y promesas electoralistas. Qué miedo.

En fin, no quiero hablar de Política: odio aburrir y está todo ya tan dicho, tan visto, y tan sabido (salvo por los cenutrios cuya permanente justificación de zetapé es, exclusivamente, que Ánsar era un facha, etecé). Por ello me abstendré de hacer comentarios a los que colgásteis (muchas gracias a todos) en mi anterior entrada. Eso sí, muchos más aplausos, esta vez al Glorioso, Valeroso Pueblo Venezolano que no ha cedido a las coacciones del dictador. Recordad todos que también a Hitler le votaron mucho. Ahora a ver si le pegan un par de revolcones más y le echan al mar de una Santa vez.

Ésta podría ser una de esas entradas cuya justificación básica es que no pase un mes sin escribir aquí, aunque la verdad es que no sólo es eso. Noviembre y el principio de diciembre han registrado para Hans algunas lecturas recomendables, y otras que no tanto; algún concierto interesante, alguna película que los lectores de Vladivostok no deberían dejar de ver, algún fin de semana perdido en MAD que MBO y yo gozamos sobre la base de un programa perfectamente caótico que, no obstante, dió lugar a gran disfrute de esa ciudad cojonuda en que vivís tantos de vosotros.

Por recordar lo más reciente (ayer, en concreto), La Brújula Dorada. Hay que verla. Nicole Kidman tan-ella-misma, una estética general impecable, diversión y acción. No acabo de ver a Daniel Craig, al que le tengo cierta manía por lo del último Bond (inadmisible), aunque sé que entre las señoras tiene mucho predicamento. Comprendo que el argumento no es muy sostenible, pues la muy hermosa Eva Green sale también en ambos flins y no la tengo acribillada por ello. Y es que un musculitos, por mucho que ponga a las señoras, no puede ser Bond. Bond es un caballero, no un matón de gimnasio que mata a hostias contra un inodoro a un tipo, coño.

La película (y las previsibles secuelas que vendrán) se basan en la trilogía La materia oscura, debida a un tal Philip PULLMAN, cuyos libros se llaman Luces del norte, La daga y El catalejo lacado. Yo no lo sabía, naturalmente, pero los tres libros estaban en los estantes de UPMM -quien los tenía muy bien ponderados- y han sido rápidamente rapiñados para su lectura urgente. MBO ha sido más rápida que yo en esta ocasión, he de reconocerlo. Por cierto, que UPMM demostró ser hijo de quien es cuando, al día siguiente de la reciente Prom party de su colegio, aparecieron en el correo electrónico unas fotos suyas al lado de un par de guapas jovencitas (una de ellas absolutamente Cho de Harry Potter). Hablé con él: "Espero, UPMM, que te comportases como un caballero". Contestó: "Sí, papá: no me quité la chaqueta del smoking en toda la noche". Hans derramó una lágrima de alegría, para qué vamos a ocultarlo.


Tuvimos el diecisiete de noviembre un buen concierto de Los Escarabajos, una banda de Sevilla que se dedica a hacer versiones de los Beatles, como mis buenos amigos los Green Apples. En esta ocasión hacían una integral basada en el elepé Help (1965), un disco por el que siento auténtica pasión, y que contiene varias joyas de mucho kilate y una canción pequeñita pero que me encanta: I've just seen a face. Por lo demás, la noche del veintitrés tuve la ocasión de acompañar a los Apples tocando Please, please me sobre un escenario que era una especie de puente inesperado entre las dos personalidades perfectamente diferenciadas de Hans: Hans Kapellmeisteren de la Corporación Provincial de Asentadores de Plantas de Jardín /Hans músico de rock'n roll, con ocasión de cierta Convención anual.

La ronda de libros de esta entrega es de lo más heterogénea: el siempre admirable Julio CAMBA con sus Aventuras de una peseta, una de esas recopilaciones de gloriosos artículos de entreguerras del hombre que vivió los últimos trece años de su vida en la habitación 383 del Palace. CAMBA es un puro genio, como ya tengo dicho por aquí, tanto por lo que escribió (ha habido TANTOS grandes periodistas en España que resulta sorprendente ver lo escaso que es leer a alguien digno en un periódico hoy en día) como en su manera -obesa, por ser sintéticos- de ver la vida. Estos textos me recuerdan algo a Enugenio Xammar, por cierto. Para todos aquellos que quieran disfrutar de una manera de escribir que no volverá, o para quienes quieran ver qué se pensaba de los alemanes o de los ingleses en la España de los años veinte (por ejemplo), imprescindible.

Al tirón de un comentario aquí me puse a buscar Cosas por las que discutimos mi chica y yo, de Mil MILLINGTON, por sobre la que se puede pasar sin demasiado comentario (a pesar de que me costó que me la consiguiesen... y es que claro, fue publicada hace tres años y eso en estos tiempos editoriales es como si fuesen tres eones). Resulta gracioso ver que la literatura jocosa (todo un género, en la Pérfida Albión) británica de los últimos, pongamos, quince años, está cortada toda ella -salvo quizá LODGE cuando está inspirado- por el mismo patrón. Han desprovisto de su cafrez al gran SHARPE y a ese esquema le han añadido, casi invariablemente, la esencia de la cosa Bridget Jones. Y a partir de ahí. En fin, lo de "Cosas..." es perfectamente prescindible.

No tan prescindible, aunque no sea para echar muchos cohetes, Mathias ENARD, Manual del perfecto terrorista. Una buena amiga me contó hace no mucho, en un almuerzo repentino, inopinado y francamente formidable que, a su vez, él era buen amigo, buen chaval, buen escritor, un tipo listo. Esto no está mal, pero le espero en la siguiente esquina, que aquí no ha rematado.

No es eso por contra lo que le pasa a En nombre del cerdo, de Pablo TUSSET. El autor de lo del Cruasán -que será un lugar común novelístico para esta generación como lo fue el Gurb en su momento- ha demostrado dos cosas: que es capaz de hacer una excelente novela policíaca 'en serio', con una definición de personajes sensacional, y que sigue sin saber hacer finales. Lo que sucede es que dada la ramplonería general de la novelistica patria en los últimos tiempos, que uno sepa escribir una novela, o sea, Novela conforme Dios manda (al menos en un 98%) es un valor. A pesar de que cague el 2% restante con un final un tanto zaborrero. Ésta la recomiendo vivamente. Entretiene con buenas maneras. Gran novela para el disfrute vacacional navideño.

Para frikis como el que suscribe, dos cosas procedentes de la misma editorial, La Rota, que además tiene criterio estético a la hora de hacer libros; una, La capital de las ruinas de Samuel BECKETT. La otra, que es en realidad de la que quería hablar, Play Strindberg, de Friedrich DÜRRENMATT. No creo que haga falta hablar demasiado de BECKETT, pero DÜRRENMATT es ya otro asunto. De entrada, es suizo, que es algo que yo creo que imprime carácter. La visión más exacta de ese pais, la más real, es la de Mafalda. La Confederación Helvética es un lugar que da un poco de miedo: en rigor, quienes dan un poco de miedo son los suizos. En fin, a lo que iba: el amigo FD tiene una novela sensacional, Justicia, publicada en 1985, que debería leer toda persona de bien, al menos para fundamentar su imagen de Suiza con bases sólidas. Eso me llevó a enganchar el otro día la obra de teatro ésta, Play Strindberg, que tiene su aquél... en tanto teatro contemporáneo. Suficientemente extraña, me gustaría verla en escena, y no sería tan difícil, a pesar de que el fondo torturado de la cosa (de la obra y de la Danza de los Boyardos) me hace pensar que no la sugeriré como obra para representar como función colegial a mis hijas.

Andrea CAMILLERI tiene cosa nueva también, Las ovejas y el pastor, que a mí me ha gustado dentro de un orden (del orden en que se aprecia a un relator histórico canónicamente impecable) y que a MBO le aburrió soberanamente. CAMILLERI es, por lo que he podido saber, una de las bestias negras de Fedeguico, por aquello de que es bastante rojo. No se sí por la aversión federicí o por su rojez, pero estoy dispuesto a leerme todo lo que caiga en mis manos: es un fantástico escritor, qué coño, aunque hable de monjas autoinmoladas para salvar la vida de un Obispo víctima de un atentado. CAMILLERI procede entomológicamente a describir hechos y conclusiones (suyas) y, curiosamente, me recuerda en ese afán a JÜNGER, probablemente el tipo más antipódico en relación con él. En fin, un libro valioso a pesar de carecer de la tensión, entretenimiento, diversión y brillo de los Montalbanos.

Otro habitual de la novela policiaca que nos sirve producto no policiaco es Henning MANKELL, con su recentísima Zapatos italianos, novela que sigue la senda abierta con El cerebro de Kennedy y Profundidades, si bien, contra la tendencia a la inducción al suicidio en tonos gris marengo sembrada por entre dichas novelas, esta vez hay esperanza. Comienza con dureza, naturalmente, pero la acción se va desarrollando de manera que, al final, se constata que el protagonista (prot-agonista) puede entrever un rayo de luz. A mí me gusta como escribe MANKELL. Es un tipo razonablemente austero, que en esta ocasión juega con los tiempos de una manera muy diferente a la que utiliza en otras ocasiones, y el efecto está bien. Léanla.


La cosa policiaca canónica queda sobradamente representada hoy con la excelente última entrega del maestro Ian RANKIN, Nombrar a los muertos. En esta ocasión se mezclan unos muertos con la cosa de la antiglobalización en muy adecuado aderezo. No se priven Vdes. Es buena, como lo anterior suyo, que yo diría que ya he comentado aquí.

Y ahora quedaría hablar de Un día de cólera, de Arturo PÉREZ REVERTE... pero creo que lo vamos a dejar, que esto me está quedando demasiado largo. Como sé que a todos Vdes. se la regalarán y/o se la regalarán a alguien, de momento me abstengo. Para que se hagan una idea del mundo desconexo en el que vivo, ni me había enterado de que APR sacaba cosa nueva... aunque naturalmente, en llegando las Navidades, resultaba -casi- previsible. El Arte no debe estar reñido con la procura existencial y el negocio, qué cojones. No seré yo quien le critique por eso.

En fin, un poco de egofacto: hoy he degustado un rissotto 100% vegetal (pimientos de tres colores, setas de dos tipos, caldo de verduras) absolutamente exquisito, acompañado (y entremezclado de; no se olvide que conviene adicionar algo de blanco en los rissottos) de un Chardonnay Badischer Winzerkeller 2004 de Breisach muy rico y más aleman que las Panzerdivisionen, que ha preparado MBO junto con UPFm; por cierto, que ultimamente Hans también ha registrado el re-descubrimiento de la capacidad de UPFm para la invención terminológica (debe ser que se pega). El otro día por la calle: momento zapatazo en el suelo para asustar a una de las ratas con alas que pueblan Zaragotham gracias a la idiocia de la gente que les echa pan por todas partes. La paloma, que pasa de UPFm: ni caso. Tono lloricoso de mi hija pequeña "Oh, ha fracasado mi asustamiento palomicial...". Grande UPFm.

11 noviembre, 2007

Majestad: mi aplauso


Ojo: estoy de muy mal humor y esta entrada es MUY políticamente incorrecta. Lo advierto antes de que nadie se enfade.

No soy especialmente monárquico; el mérito de JC consiste en que se las ganó en un momento determinado (quien lo niega es que no tiene ni p*** idea de cómo eran los militares a principio de los 80, y sí: sí que fue importante, mucho más que la suma algebraica de lo que hicieron TODOS los presidentes de las Repúblicas españolas juntos; los últimos, de hecho, sólo la liaron más aún). Sé que es más barato tener a éste que pagar cada cuatro (o cinco, o seis) años un proceso para elegir a un tipo que se dedicará a lo que se dedican todos los políticos en España y será mucho más caro. No creo que haga falta una alta magistratura complementaria diferente de la existente, y, cuando la Monarquía se extinga, optaría por un modelo presidencialista mucho más que por una duplicación (perdón, multiplicación por 19, en lugar de sólo por 18) del gasto público imbécil. Sé que el niño lo va a tener difícil. Me cabrea un ciento pagar las camisas del cocainómano inconveniente ése. Y no parece que Johnnie C. esté en muy buena forma ultimamente.

Sin embargo, ésta vez, sí que sí.

Llevo un rato pensando cómo manifestar en una sola entrada de mi propio blog mi aplauso por la IMPECABLE intervención (hablo en términos estrictamente técnicos, y no es broma) de S. M. el Rey después de las impertinencias del simio ése, de esa cuadra de inútiles. Navego un poco por la güé y veo que está todo lleno de tipos que, sin tener ni p*** idea ni de Derecho Constitucional ni de Derecho Internacional (Relaciones Internacionales), pero, eso sí, muy concienciados, se ponen a decir la tontada ésa de la cuestionable legitimidad de la Monarquía en España. Dios bendito. Se puede ser republicano (cada uno, en democracia, puede cometer los errores ideológicos que más le convenga: puede hasta votarse a Zaplana, no les digo más), pero conviene no perder el sentido de la realidad. Lo cierto es que en España es incompatible la inteligencia y la pertenencia a esa bandería (la que fundamenta su discurso en nada salvo en que Ánsar es un facha, en que a Juan Carlos no se le votó y en que qué buena es la Ley de la Memoria Histórica y qué majico Zapatero, cuánto se acuerda de su abuelo.)

Señores, que ya vale. Si el Mundo fuese un sitio razonable, la CHICS (Chusma Infame del Cono Sur) -señaladamente, Ortega, Chávez, Morales, y su líder indiscutible, Fidel- estarían ya dedicándose al macramé. No deseo su mal ni cosa parecida: sólo (ingenuo de mí) que se aparten de la cosa pública y la pa$ta de origen fiscal, a la que, como buenos comunistas, se engarzan como tenias a los intestinos. Todo pleno de mierda, en definitiva.


  • Ortega, acusado de abusador de niñas, que no tuvo empacho en invocar su inmunidad como diputado del Parlamento (¿WTF?) nicaragüense e incluso la prescripción del delito imputado. Y va y se nos pone purista.


  • Evo, sindicalista, el eterno lloriqueante por el 'rasismo', potenciador del cultivo de coca, el que considera al presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, como "compañero revolucionario y hermano" y se va a jugar al pelotón en lugar de acudir a la Inaguración de las sesiones en que se organizó el cisco. Otro que también va fino.


  • Chávez, el peor de todos ellos, porque la naturaleza tardará más en llevársele que a Fidel. En cierta ocasión le definí como combinación de Stalin, Mussolini, y Escrivá de Balaguer. Le temo: tiene, junto con el del jersey, petróleo y la voluntad (y en razón del petroleo, la posibilidad real) de tener un ejército inmenso y muy bien armado. De momento se contenta con tener una especie de SA (Sturmabteilung, la cosa nazi, o sea, no una sociedad anónima) compuesta de tipos más inditos, menos arios y tal, pero igualmente matones, traicioneros, sucios y canallas.


  • En cuanto al propio Fidel no hace falta hablar demasiado. Es mucho más listo que los tres oligos precitados, sin duda, pero ciertamente le queda menos, aunque entre medias las ha organizado de a metro.
La política exterior española ha sido siempre bastante cuestionable, pero desde luego con este ZoPenco incompetente ha alcanzado las más altas cotas de miseria e ineficacia. Cada vez que pienso que el muy imbécil se pega el día perdonando la deuda de cada uno de los estados con gobiernos comunistas de Hispanoamérica se me revuelven las tripas, la verdad. En fin: me alegro mucho de que los pilotos del avión a quienes se ha implicado en un presunto delito de tráfico de niños hayan sido sacados del marrón de Chad (gracias al Sr. Presidente... francés, claro, a pesar de las invectivas de La Fashionaria), y me alegro igualmente de que Juan Carlos se haya ganado las lentejas por dos veces en los últimos días: una, aplicando el correctivo que merece al simio; y dos... ¡caramba! ¡Qué coincidencia! ¡también aplicando un correctivo que merece a otro simio!

09 noviembre, 2007

Soliloquio

Estando como está mi querida suegra recién operada, MBO viaja a Sevilla; lo hizo con ocasión de la intervención hace como un par de semanas, lo ha hecho hoy, hasta el lunes. 'Coñazo de viaje', dice, 'y encima con el desastre de la línea de BCN ni siquiera cumplen su compromiso de puntualidad ni reintegran el importe del billete. Para más INRI, se me ha descargado el I-Pod y no llevo cargador'.

Solo como estoy, después de haber salido del despacho (sesión mañana) a las 17.00 para comer cualquier cosa con mi querido colaborador (que ha aguantado el tirón desde las 08.00 magníficamente), y haberme encerrado en la mina de nuevo a las 17.45, a las 21.00 he decidido ir a la presentación de un libro de poemas: NN, de Julio ESPINOSA GUERRA. No crean mis escasos pero selectos lectores que Hans es un lector habitual de poesía. Creo que ya lo he dicho aquí. La poesía que he leído ha sido muy desordenadamente seleccionada: la función que para los liricófilos tiene la poesía la tiene para mí la música, con la ventaja adicional de que es muchísimo más abstracta, per se, y de que si los textos están bien pergeñados, el placer es doble; esto es una digresión, claro: lo importante es que mi conocimiento de la poesía es torpe e inexperto, incompleto. Desconozco obviedades. Sé que me gustan más los poetas más recientes (siempre que no evoquen 'el semen podrido de los piratas', que escribía cierto cretino al que califiqué -en 1987, creo recordar-, acto seguido, de 'helminto irredento'. Es ése uno de mis más insultos más brillantes en términos de sonoridad, y, sin embargo, no he vuelto a aplicárselo a nadie, por respeto a la memoria de semejante elemento, hoy Inspector de Hacienda, por cierto), y sé que me gustan más porque, quiero pensar, son más conscientes del ridículo de la poesía sensiblera, y además -los buenos- son mejores administrando palabras e imágenes.

NN es una cosa curiosa. Es un texto denso, con mucho Lacan y Derrida par tout. El escritor, un joven chileno, evidentemente un tipo inteligente, cuestiona, o más bien rechaza, la posibilidad de que el lenguaje tenga alguna eficacia en términos de relación con la realidad, cosa que está bien; y seguidamente determina qué es y qué no es poesía... y, me atrevería a decir, con la estructura que plantea le pega dos tiros a la posibilidad de volver a escribir un solo poema. En fín, el verá.

Me voy a permitir transcribir un texto que me ha gustado al margen del contexto en que se inserta: sólo clavo aquí estos cinco versos porque la imagen es hermosa:

Q
Paciencia de una mano
que intenta llenar de canicas
el agujero del tiempo
hasta colapsarlo
de transparencia.

Ésta es la poética del autor, y, así, la cosa es perfecta. Pero, como digo, mi análisis es mucho más pedestre: sospecho que la misma selección de este texto evidencia qué busco yo en los poemas: busco ideas para textos para canciones.

El libro tiene también un poema, R, donde se refiere a los críticos, pero hoy seré bueno y no lo transcribiré. Gloria pura, oigan.

Dicho todo lo anterior: en mi mesilla reposa con la Conferencia sobre ética de WITTGENSTEIN, (innegable curiosidad por ver qué puede decir W. sobre ello), y con otra novela de Joseph WAMBAUGH (si, el autor de Hollywood Station), Los nuevos centuriones, que devoro conforme a mis usos habituales. Ésta es su primera novela (1970), y me gusta mucho; es curioso leer primero la última novela y luego la primera, y constatar cómo ha evolucionado... aunque la esencia es la misma: exactamente la misma. Por ello, ha de ser recomendada a Silvia y a Juan.

Otro libro que debería recomendar aquí es Antes de ser Héroes, de Míchel ROYO. El heróico renacimiento ha tenido muy diversos efectos colaterales: uno, por ejemplo, que El Mar no cesa está en casi todos los hogares burgueses de la Patria. Otro, que dos periodistas de Zaragotham (el ya citado y un señor que se llama Matías) hayan escritos sendos libros acerca de la banda en cuestión. La carrera la ganó Míchel.

La recomendación, claro está, está condicionada por el afecto que el protolector tenga por la banda. O por ver qué aspecto teníamos hace veinte o veintidós años, claro.

Míchel ROYO trabajó en tiempos para El Periódico; el otro es el capo di tutti capi musical en El Heraldo de Oregón, ese gran periódico, ese determinante existencial de la vida en Zaragotham y de toda la Corona de Aragón, sección residuos finiseculares (Nota al margen: los proetarras han exigido añadir a la Gran Patria Vasca Ejea de los Caballeros, casi toda la Rioja y alguna cosa más; por su lado, la Catalunya trionfant que tornará a ser rica y plena muestra voluntad de avanzar por tal camino de riqueza y plenitud gracias a las incorporaciones de la Franja fragatina, caspolina y blablabla. Oregón acabará por ser un estado sin territorio, como en nuestros ejercicios intelectuales de Derecho Internacional).

Bueno, a lo que íbamos. Como quiera que Matías lleva escribiendo en el Heraldo años acerca de musiquillas (y por cierto, constituido en autoridad al respecto, casi en situación de Maestà), sospecho que ha cogido sus viejos artículos, ha hecho un recorta, pega y colorea, y les ha dado forma de libro; he de comprarlo para confirmar esto, pero como ya he leÍdo alguna cosa suya previa y conozco el procedimiento (que tiene como fruto volúmenes trufaditos de errores y temerarias afirmaciones relativas a cosas que no conoció, o conoció de oidas) me puedo permitir decir lo anterior. Sin embargo, Míchel se ha pegado la panzada padre de entrevistar a montones de los individuos que estuvimos por ahí en esos años dorados (juás). Un muy buen trabajo periodístico con mucha foto, rescatada pacientemente de mucha colección privada. Me lo he pasado muy bien leyéndolo, porque además está muy bien escrito: periodismo de investigación (por pequeña que ésta sea) hecho conforme Dios manda. Me ha gustado mucho que mis hijas lo lean y se sorprendan. Y es que todo padre tiene un pasado y le gusta que su progenie lo conozca. Gracias por eso, Míchel.

04 noviembre, 2007

Descripción dominical #257

El viernes por la noche tocó Quique González en Zaragotham, en ese sitio abyecto, la Oasis, donde -entre que la progenie de la mesocracia ciudadana (y la mesocracia propiamente dicha) se atonta a golpe de música infumable y consume supuestas esencias colombianas-, cada dos o tres meses hacen un concierto; dentrellos, un par al año son de mi gusto. Acudo y MBO se desmaya, tan mala es la ventilación y tanto (¿tabaco?) fuma el personal. Camareras de desaforada teta sirven 1664 en, aghs, vaso de plástico. Hay niños de veintitantos más altivos de lo que es razonable en un concierto de rock'n roll y niñas xerocopiadas con flequillos como el que hace dos semanas se puso UPFM.

UPFM. Preciosa réplica de Sylvie Vartan, de France Gall, de Gigliola Cinquetti. Tan mod. No le digo nada, no sea que se me frustre al hacerse consciente del eterno retorno. UPFM, que está ahora sentada al piano eléctrico ensayando escalas. Mi niña, con trece años. Ay, Dios mio, la preadolescencia. Qué dolor.

De fondo, Avería y Redención #7 sonando en el blaster de la cocina, donde UPMM desayuna el bizcocho que las niñas hicieron ayer (¿en su honor?). Hoy UPMM regresa a la Gran Bretaña después de sus vacaciones de mid-term. El referido disco de Quique tiene como un 60% de melancolía de 98 octanos que no creo, si mi memoria no me engaña, que sea lo que mejor vaya a irle al ánimo de UPMM. No sé cómo se llama ella, pero sé está exactamente igual que yo hace, pongamos, 25 años; cambiaría tal vez la banda sonora (¿Nacha Pop? ¿Los Modelos? ¿Los Secretos?). Por lo demás, casi lo mismo.

Ayudo a UPFm con su examen de conocimiento del medio (aka Cono; putas ciencias naturales, o sea) y pienso en la setlist de Los Modos (trece temas listos) o en los últimos conciertos disfrutados. The spirits of the night, una banda de versiones a cuyo frente hay un impersonator (muy bueno) de SPRINGSTEEN (cuyo último disco, Magic compré también anteayer, junto con el de su santa esposa, Doña Patti SCIALFA, aka Alfalfa, y el de Quique González cit supra). Muy buenos los Spirits, con el genial Héctor a la batería. O el concierto de los Héroes, del que se ha hablado tanto ya que no merece la pena escribir nada a estas alturas (lo reservo para próxima ocasión, entremezclado con otras cosas). Y el de Quique, qué caramba, ese tipo formidable, ese gran compositor que no debéis desdeñar: cada vez mejor sobre el escenario, sobre todo cuando se pone eléctrico. Y sensacional su banda, la Aristocracia del barrio. Qué excelente concierto, a pesar de que los últimos tres temas los escuchamos desde la puerta para evitar el ya citado desmayo potencial de MBO.

No hablo hoy de libros... salvo apenas los Momentos estelares de la humanidad de ZWEIG), o Una educación incompleta, de WAUGH, o Hornblower y la Atropos, de FORRESTER (por cierto, el autor de La Reina de África). El primero, obvio; el segundo, imprescindible para mí en este momento dado que UPMM está en un internado inglés que nada tiene que ver con el que sufrió uno de mis autores favoritos. Y el tercero, por seguir la tradicón. Ya he hablado de los Hornblower y éste es bueno, a pesar de que MBO sostiene que el protagonista es plano y sus motivaciones demasiado simples. Personalmente, me parece paradigmáticamente inglés. Y me recuerda tanto al Capitán Scott, preciosamente glosado por ZWEIG en lo suyo... Nada más por hoy, domingo de invierno en que afortunadamente ha salido el sol.