11 octubre, 2006

Horrores pilaristas and many more

La semana pasada fue, como era previsible, el horror con contadas excepciones. MBO... en fin, para qué ocultarlo: la mitad de la blogosfera sabe ya que MBO es 'Quieta, Leona', o sea, Quieta, Leona, o sea QL. QL, como digo, hubo de marchar en viaje de trabajo a MAD, primero, y a algún lugar donde se fabrican ricas chacinas (vid infra) luego, y anduvo missin' in action desde la noche del lunes a la noche del jueves. Contada excepción el almuerzo del martes de la pasada semana, después de que una auténtica aberración me convirtiese en el correo más caro de la historia de la humanidad. Al menos comí en excelente compañía.

Mis hijos han empezado el horario de mañana y tarde, de manera que desde ese punto de vista pocas incidencias. UPFM ha tenido su primer sobresaliente, UPFm ha tenido su primera clase de piano (por su propia voluntad, recuerden Vdes. que Hans reniega de la imposición paterna de aprendizajes musicales) y UPMM se refugia en un mutismo torturado que me hace pensar que alguna/s mujer/es empieza/n a amargarle la vida de a verdad. Bienvenido a la realidad. Este fin de semana, sin embargo, la cosa ha sido tormentosa chez MBO/Hans en la relación con las unidades progenie, señaladamente el mayorcito y la medianita. No lo cuento, para qué. Resulta, me temo, de lo más estándar.

Nunca hablo de trabajo, como es bien sabido, en Noticias desde Vladivostok, sobre todo por no aburrir al respetable. Me permitiré decir, sin embargo, que mi tiempo de trabajo discurre desde hace algunas fechas en una especie de universo paralelo transido de fuzzy logic cachonda. Decía el poeta lo de 'vivo sin vivir en mí' y yo no estoy exactamente así, más que nada porque me la bufa, más o menos. No sé si la cosa irá a mejor, no creo que empeore, pero es esta especie de stand by lo que me toca las pelotas. Más noticias, el primero de noviembre. Tal vez. O no. De momento, esta semana -atención, semana del Pilar, cosa que quiere decir que en Zaragotham se trabaja en teoría al 50%- yo he tenido el doble de puñetas, con refuerzo intenso de la sensación "director-de-circo-de-tres-pistas". Esta mañana ya ha sido el doble salto mortal con triple tirabuzón invertido. De momento no me he partido la crisma. Pero estoy cansaaaaado (entre otras cosas, de lidiar con unos y otros y no mandarles a tomar por saco, la verdad).

Hemos llegado a estas fiestas tan entrañables y tan nuestras [(c) Hans 198x], y Zaragotham se convierte en una ciudad nauseabunda de la que uno sólo desea huir. El pasado viernes me reunía con unos periodistas que desean montar una delegación de cierto medio en mi ciudad y andaban buscando consejo para una serie de cosas. Primer consejo de Hans: "De entre las cincuenta y dos semanas del año, hay una en que no debe pretenderse hacer nada en Zaragotham. Ésta." En fin, supongo que la cosa -el negocio en cuestión, quiero decir- será fuente de diversión en los próximos tiempos. De momento, ayer pude resolverles parte de sus problemas. Pero... "no se vayan todavía...¡Aún hay más!"

Ya han montado la abyecta carpa a que ya me refería el año pasado aquí. Ya se puebla la recoleta plaza al lado de la que vivo de los orines de la chusma alcoholizada y botellonera, con la agravante de que los guardialaporras zaragozanos están más pendientes de que las salas de conciertos, perfectamente insonorizadas a costa de muchísimos millones, no rebasen en 1/2 decibelio la prescripción municipal que no de que la chusma amargue las oraciones a los residentes del centro de Zaragotham profiriendo gritos neanderthalienses. Mientras, una carpa de tela plastificada aloja espectáculos tan deleznables como ruidosos hasta las dos de la mañana (pobre UPFm, ayer por la tarde, que salimos a pasear, y me preguntaba "Papá... y eso que hace tanto ruido no podrían hacerlo por la mañana?". Entretanto, los vejetes se acercan a las taquillas a comprar entradas (naturalmente subvencionadas) para el espectáculo deprimente, entreverado de lujuria sarnosilla, que presenciarán -con grandes berridos- mientras nosotros tratamos infructuosamente de dormir. Qué asco. Eso sí: un coche de bomberos de pin y pón estacionado a coté 24/24, 7/7. Olé por la aplicación de los impuestos.

Ha habido algunos conciertos, y entre otros el de unos tal Prodigy, que deben ser una cosa modernísima, pero que, aparentemente al menos, daban más grima que otra cosa. Esta noche iré, D. v., al de los Gigolo Aunts. No conozco a la banda, claro, pero apuntan maneras. Ya contaré.

En fin, el día doce -es decir, mañana- celebraremos el Santo de mi madre (en efecto: no se llama Leovigilda) y acto seguido agarraremos el neotrattore y nos iremos a Cantabria. Eso también puede merecer descripción, dado que tenemos una idea aproximada de dónde vamos... pero no tenemos las coordenadas geográficas ni la dirección. Me veo el viernes a mediodía interrogando a probos pastorcillos de vacuno: "Oiga, buen hombre...".

He encontrado un nuevo filón literario, para aquellos que gustéis de la novela inglesa histórica: la serie del marino Hornblower,al servicio de la Armada británica en los tiempos de las guerras napoleónicas. Su autor es C.S. Forester. He empezado por el segundo, El Teniente de Navio Hornblower, y muy bien. Para quienes no aguantásteis la carga técnica de la serie Jack Aubrey/Stephen Maturin (Patrick O'Brien), mucho mejor: no os volveréis locos mirando el diccionario para saber qué coño quiere decir eso de 'Había pasado la guardia de cuartillo en la cofa del mayor enseñando a [...] cómo engrasar los mástiles, las escotas, y, en general, la jarcia móvil'.

Por otro lado he encontrado en mi librería de guardia Reencuentro, de Fred Uhlmann. Jamás había escuchado hablar de ella. La tomé entre manos, o mejor, se me vino a las manos, la abrí, leí dos páginas y la eché al portafolios, como también una cosa -que debió ser muy publicitada pero a mí me pasó desapercibida en su momento- de Frédéric Beigdeber, Windows on the world. Esta última aún no la he empezado, a diferencia de la señalada Reencuentro, que me está dejando atónito, no sólo por la precisión en la descripción de la Amistad (exacta, pero realmente hermosa, y creo que impresionará a todos aquellos que como yo han tenido la suerte de vivir esa experiencia), si no por la economía de medios de que se vale toda la obra, y la precisión en el relato del No-Perdón: sin pasión desaforada, como una constatación de algo inevitable. Es formidable, de veras, pero prestaré mi página a la voz de otro, que expresa más o menos lo que yo diría, aquí. Aunque jamás calificaré ningún libro de 'birrioso' salvo que su contenido me cause náuseas. Los defectos físicos no pueden ser utilizados como insulto salvo que vayan acompañados de defectos morales: grabadlo en mármol.

En fin, recién concluyo con Haciendo de República, de Julio Camba, de la que medio hablé ya. Me encanta Camba, y esta compilación de artículos resulta muy sugerente. Casi que parece que no hayan pasado setenta años, oiga. Ya hablaré de esto otro día, estoy demasiado cabreado y amargo como para ponerme a hablar o escribir de política.

Abrazos y que disfrutéis de estos días de descanso.

16 comentarios:

Sr. D dijo...

Huir de las verbenas es nuestro sino....Feliz Dia del Pilar, Hans.

Hans dijo...

En tiempos de zozobra chundachundesca cutresalchichera, espíritus como los nuestros se sienten desamparados absolutamente. Danke, Mr. D. Somos tipos out of time.

Awake at last dijo...

Mi más sentido pésame.

XDDDDD

Muuuaks.

Marga F. Rosende dijo...

Tus crónicas tienen tantos sabores, colores y olores que tengo que degustarlas poquito a poco a mordisquito. Mañana otro poquito.
Un besito, no te amargues, y si te amargas cuéntanoslo.

e-jay dijo...

Te he enviado un e-mail sobre el tema de los Who....

sue dijo...

Es increíble, Hans, hace ya un año que empecé a leerte. Recuerdo que me reí mucho con lo renegado que estabas por las fiestas del Pilar. Pasa un año y has ganado lectores, pero tu horror por la verbena sigue intacto. Sigue así.

juan dijo...

acaba con las verbenas, disfruta con reencuentro (es estupendo de verdad) y pasa de Beigdeber que es una cosa como muy de verbena de pueblo. Yo he descubierto que sufro de claustrofobia, o sea que no odio a la raza humana amontonada como antes pensaba, y por eso tengo ese odio mortal por la verbena popular. Creo que es una eximente de primera ante el tribunal que me toque.

Nuria y Jose dijo...

hay fiestas y fiestas. Las de aqui me molan mucho, en cambi las de Madrid no me molaban tanto... era como mas de lo mismo. Aqui las fiestas molan porque por una vez hay algo que hacer in dieser miesen Stadt.

Prodigy en directo debe ser algo curioso. En los discos se emparanoian con una facilidad asombrosa, lo cual contribuye a su estilo trip-hop, drum'n'bass... me suenan como una copia de "querer y no poder" de Massive Attack, aunque sean mucho mas contundentes que MA. Por casa anda el "The Fat Of The Land" disco denso y turbio pero que esta bien... si consigues escucharlo del tiron tienes cojones.

Passen Sie auf sich auf und viel Spass.

Xurri dijo...

uf,uf,uf,uf, como arranca el otoño!!!

Agota de solo pensarlo.

Espero que el tema chundachundesco se haya resuelto con dignidad y merecido descanso. Al agua con la verbenota atapuerquense.

dwalks dijo...

1) prodigy no son modernísimos. lo fueron en el 96-97 y desde entonces son una cosa pretenciosa y que se creen que provocan al personal poniendo caras feas y haciendose los antisistema.

2) en Casa Ciriaco, restaurante añejo de Madrid, hacen las patatas Julio Camba, que es una especie de tortilla de patatas inconsistente porque dejan los hevos prácticamente sin cuajar. tremendas. a mi también me encanta Julio Camba.

Exagerada dijo...

Yo cada vez soy menos verbenera, que sé yo lo que me está pasando. Gracias por compartir tantos retazos de vidilla.

libertad dijo...

Uyyyy, qué pasada!! a cuánta información interesantes me ha derivado exagerada! Cojo lápiz y papel...y sí, las verbenas tienen esa parte de zozobra de la que yo también huyo.
Besos

Awake at last dijo...

.


Mira qué guap@s

ATT dijo...

Por dios, Hans, que ya tardas en actualizar más que yo...

Xurri dijo...

Se ve que los horrores pilaristas dejan secuelas catatónicas... ay, esa primavera, que no llega...(y lo que le falta!!)

Gachas dijo...

Ay, que no sabía lo de QL, su verdadera personalidad.
Es como si de repente, los Reyes fuesen los padres. Qué rara me siento. Me parece bien pero,qué rara me siento, insisto.