10 octubre, 2007

Del seis al diez

En fin... las carcajadas mefistofélicas que cerraban mi anterior entrada estaban perfectamente justificadas: tras de una salida "à la Alonso", en que rebasé a cuatro competidores (mi manga de clasificación había sido dedicada a explorar un circuito desconocido, más que a puntuar, de modo que iniciaba desde muy atrás) iba yo bastante tranquilo y bien: superé a algún otro (más por trompo ajeno que por propia habilidad). Hasta que llegó la arcada.

Es esta una gran putada: dos de las cosas que más gustan a Hans son esquiar y conducir karts. En ambas, de vez en cuando, Hans se pone malísimo. A morir.

Y ello fue: en la salida de una curva de 270º que rematé con elegantísimo contravolante (siempre fuí más de Berger que de Senna), noté la náusea. No la sartriana, no (en ese momento estaba exultante, autoconfiado a fondo, pleno de optimismo y de amor por la tracción trasera), si no la más fisiológica del tipo "como no me quite el casco en cinco segundos la cosa va a ser MUY desagradable"

Abrí la visera y traté de alcanzar una recta para tirarme a la derecha, soltar el barbuquejo, arrancarme el casco y vomitar poderosamente (la primera de ocho o diez veces). Y ahí acabó todo, claro: muy triste, la decadencia física de un gran piloto y blablabla.

Bueno: después de eso, que fue el 29 de septiembre, una semana digamos excesivamente otoñal; la sensación del hámster en el molinillo que vengo teniendo se prolonga hasta hoy (con el remate de las Fiestas del Pilar que luego, tal vez, comente), incrementándose día tras día. El clima fluctúa de tempestuoso a otoñal veintigradil. UPMM ha llamado y contado que es feliz. UPFM es UN problema. Y UPFm otro. Y no tengo, no tenemos, ni puta idea de cómo coño darles solución.

Y como esto se está convirtiendo en un Querido Diario (sin candadito), cosa que me incomoda sobremanera, no puedo dejar de contarles lo bueno que estaba el Tondonia Gran Reserva 1985 que nos pimplamos el sábado, cinco (para ir amortiguando los efectos nefastos de Los Pilares). Muy reseñable mi impar destreza al descorcharlo de un solo golpe sin encorches indignos, con su previo deslacrado y todo. O el Urbezo Reserva 10º Aniversario 2000. El primero quizás sea más difícil de conseguir, pero éste último no. En fin, a lo que iba: el sentido exacto del término antítesis se comprende probando primero uno y luego el otro. lo de Nessun Dorma de fondo es opcional, pero claramente mejorante. Rioja es un paradigma... grato, naturalmente: valores seguros, siempre deliciosos. Esos son los vinos de QuietaLeona (y los míos, naturalmente). Cariñena es una verdad objetiva ya con gran futuro, a pesar de la cantidad de incompetentes que no se enteran de nada. Háganse Vdes. con una botella de ese Urbezo, y cuéntenmelo, ssabiendo anticipadamente que tendrán Vdes. el regaliz propio de los vinos de estos tiempos, la -a mi gusto- falta de madera... y una elaboración impecable, honesta, dignísima, que merece más atención que la residual de los críticos a quienes se les llena la boca, hablando de vinos de Aragón, centrándose en Somontanos infames y carísimos.

Más cosas que contar. Estamos, una vez más, de Fiestas Locales en Zaragotham: sufrimos los embates de estas fiestas tan populares y tan ¿nuestras?. Única ventaja: los conciertos. Tocaron, el pasado domingo, Los Secretos y Nacha Pop. Mis lectores habituales saben de mi devoción por ambas bandas, y, creo, de mi presencia en todos los conciertos que han dado en Zaragotham. Ví el último concierto de Enrique -con Los Problemas- antes de morir. Esto no sé si es histórico, la verdad: quizá le viese más tarde en el Oasis, con Los Secretos, pero de algún modo lo tengo grabado junto con el disgusto de que en Sevilla un yonki me arrancase el cargador de cedés del coche llevándose un disco de Los Secretos al fin de semana siguiente de morir Enrique. Vi, decía, a Los Secretos y a Nacha Pop el pasado domingo. MBO se fue al concierto de Melendi (¿?) de manera que lloré en soledad con Chica de Ayer (sobre todo) y con María. Antonio lleva diez años muriéndose, y previamente llevaba diez años viendo a ver si se jodía suficientemente la salud a tal efecto. Siento infinito que un hombre tan brillante se haya escachado así. En honor a la verdad, tocó con dignidad (aunque con la cabeza sobre el mástil, timidez como siempre y desconfianza en sus digitaciones) y cantó con solvencia, y yo me reconcilié con Nacho García Vega, que purga con su afecto paseando a Antonio por España de Gira tantos desafueros funkys. Bueno, lo purga con eso y con la 381 con cuyo empleo digno se me ganó moralmente, no puedo negarlo. Los Secretos lo hicieron cojonudo, como siempre.

Anoche martes, 9, y siguiendo la ronda de conciertos, nos fuimos a ver Rod Stewart. La crítica del concierto, aquí. Las sensaciones de los asistentes (todos: mucha vibración): la puta bomba, de verdad. Lo que no dice la crítica que transcribo es que el coro de tres negritas era de lo mejor: tres mujeres de verdad con las curvas de las mujeres de verdad: la antítesis de la estulticia anoréxica. Y qué voces; tampoco dice que la saxofonista (técnicamente impresionante) era mujer, como la joven que tocaba la mandolina y el violín o la usuaria de la steel guitar. Muy buenas músicos todas. Un batería sensacional junto con un percusionista de altísimo voltaje, más un teclas de primera categoría y dos potentísimos guitarristas -excelso el solista, con una Strato igualita que la mía, btw- acompañaron a un tipo que se lo currró a modo y se hizo casi treinta temas conforme Dios manda. Un grandísimo concierto en que el Pabellón Príncipe Felipe, habitualmente una mierda insonorizable, sonó de coña gracias al esfuerzo de técnicos y equipo de alto nivel. Vamos, que muy bien. A pesar de que, después de pimplarnos tres litritos de cervezuela entre MBO y yo, esta mañana el despertar haya sido un poquito duro.

Abrazos a todos. Otro día hablo de lecturas ;-D. Entretanto, trataré de sobrevivir a la Carpa del Ternasco que me han instalado debajo de casa en sustitución de la Carpa de La Revista. Ahora disfruto de molestia tanto auditiva como olfativa asegurada full time: vamos mejorando. Snif.

28 septiembre, 2007

Traca!

Ufs. Viernes ya y sin haber contado los jailais del pasado güiken. También estaría con la duda de si procede contar lo de la procedencia de regalar a las hijas adolescentes la primera Epilady o relatar un capítulo notable de Chapuzmanía a cargo de Hans, ese gran bricoleur (pena de foto de la table de plancha adecuadamente reparada).

Pero bueno, vayamos al sábado pasado. Uno mantiene con la cosa de las bodas una relación ambivalente: como toda fiesta, potencialmente, me apetecen. Como toda aglomeración de gente indeterminada, me repelen. Las hay puramente sociales; las hay próximas. Las hay, en definitiva, buenas y malas, y ello es función, por supuesto de la concurrencia, pero también del entorno (en el que queda englobado, naturalmente, el comercio y el bebercio).

La burguesía zaragothamana casa a su prole, básicamente, en cuatro o cinco iglesias, y celebra los subsiguientes banquetes en cuatro o cinco lugares (tres o cuatro hoteles, precisaré). Hay bodas-tipo que he repetido como veinte veces (no exagero: en nuestro segundo año de casados acudimos a trece bodas o así). Bueno, que me voy: el pasado sábado tuvimos una boda de una colaboradora de MBO. Con viento de Levante y cielo entregris, y despidiéndonos de UPFM y UPFm al grito "Que os enseñen la patita por debajo de la puerta antes de entrar!" (grito que apenas encubría los alaridos de satisfacción de las muy delincuentes), partimos. Ah, sí: eran las 10.30 de la madrugada de un sábado. Joder.

Ceremonia: oficiante, un ocho bien despachado; discurso meloso de 'su muy mejor amiga', un uno con cinco, siendo generoso. Soprano, un nueve con todo merecimiento; Coro Rociero a la salida (parece que a la contrayente le motiva la cosa sureña), no califico por obvios motivos.


El Gran Hotel es uno de los cuatro o cinco sitios que decía antes, el de más rancio abolengo. Es un lugar muy ligado a la familia de Hans, pero no me extenderé en ello. Lo cierto es que sus aperitivos nunca decepcionan: una apuesta sobre seguro; una brochetita de pularda con una sala remotamente amostazada y con una cuarta de limón fue novedad muy aplaudida. Y un propio haciendo mojitos de pequeña dimensión. Además de eso, naturalmente, las tan celebradas croquetitas y las pechuguitas de pollo villeroy que vienen siendo degustado por generaciones y generaciones de zaragothamanos con gran placer. La hostia, qué superado todo, pero qué bueno -también- todo. BTW, un recuerdo en este momento granhotelado a Cranston Snord, el más grande de los blogger-sin-blog con quien disfruté de un muy grato desayuno en su momento en sus salones.


En fin, que no quiero enrollarme: después de desaforado almuerzo de cinco platos y dos postres después de una hora de aperitivos (esta civilización se va a la mierda, amigos, pero fallecerá de sobrenutrición exquisita) se verificó esa práctica tan bien conocida: como se sabe, toda boda es un potencial espacio de caza, y mi muy querido amigo y colaborador C., en la cosa danzante, disparó a todo lo que se movía y muy especialmente a la morena hermana de la rubia novia (casada y con prole, y en presencia de su Santo de ella). No: no hubo hondonadas de hostias.


Descubrí por otra parte que -esto es Zaragotham, hermanos- otra colaboradora de MBO está ennoviada con un antiguo condiscípulo mío de La Compañía, un estupendo joven, que atiende por B., con quien hablé de lo divino, lo humano, y cómo hemos cambiado que dirían los Presuntos Implicados, y tal y tal, y en general tuvimos una amena mañana-tarde-noche, que acabó (Olé!) a las 22.00. Gran fiesta, y qué bien dormimos, oiga.


Todo eso conforma el pasado sábado, pero no conviene olvidar que previamente hubo un viernes, que también tiene su importancia en términos históricos si se vincula al domingo. El viernes, decía, hubo un concierto en el antiguo KWM de Shepherd & Bush, y el domingo ensayo de los Modos. Todo está entrelazado, claro: todo forma un conjunto, dado que quizás hayamos llegado a la síntesis y, por fín, tengamos un batería y un bajista (aunque ellos no lo sepan aún, claro) pues, en efecto, mi querido y más arriba citado B. no deja de ser quien le vendió la primera batería (una Honsuy infame) a Pedro Andreu, aka el batería de los Modos, aka el Batería de los Héroes del Silencio. Y Jorge, el bajista de los Shepherd & Bush es un hombre con un Jazz Bass y eso es siempre una muy buena señal. Por concluir con lo del concierto del viernes, también tocaron unos tales Silent, pesadísimos (aunque muy técnicos) que nos hicieron largarnos al séptimo tema (habiendo concedido el beneficio de la duda durante tres) y otros tales Will Spector, a quienes no llegamos a escuchar.


En fin: a efectos de conformación de la futura banda, confiemos en las buenas artes de Michel & Hans (oraciones). Por cierto: Michel & Hans ya tienen montados diez temas. Y a lo largo de esta semana he llegado al íntimo convencimiento de que That's Enterntainment debería ser el décimo primero. Sigan atentos a sus pantallas, queridos amigos.


Elmore LEONARD: Persecución mortal (v.o., Killshot)No sé si hablé en su momento de Almas paganas (que no era nada del otro jueves pero tenía su cierta infraestructura). Esto que comento hoy, otra policiaca pelín tarantiniana minus two, aunque no está nada mal. Tiene un personaje interesante (ella), uno obvio (él), otro plano (el egresado de la academia del FBI-con-dos-neuronas) y dos comparsas brutales y previsibles. Es un poco como 'Sólo ante el peligro': probablemente la anécdota es demasiado previsible, y lo que es (sería) chulo es el desarrollo. No está mal. De primeras le dí un 6.5/10. Hoy le doy un 7/10.


Resto de la semana hasta hoy (en que he preparado una cena suave para las pacientes del hospital en que se ha convertido mi casa): mil millones de milongas y horas de trabajo, y, sorprendentemente, al hilo de un 'Plan de Conciliación', una conferencia de Amando de Miguel. Muy curioso, qué duda cabe. Previas las oportunas instrucciones, no ha hablado absolutamente nada de política, cosa que le honra dado el contexto. Y es curioso, dado la que está cayendo. Pero como es viernes por la noche y no quiero incordiar, lo dejo aquí yo también. A pesar de la Ley de Presupuestos. Enjoy a nice week end. Yo me voy a descansar, que mañana tengo unas carreras y he de demostrar mi ilimitada pericia al volante (pffffffffffffffffffjwahwahjwahkjwah!!!!!!).

20 septiembre, 2007

Tercer finde de septiembre

QuietaLeona regresó ayer de Indonesia (2º raid) y a las 21.00 estaba durmiendo. Es lo que pasa cuando una se ha levantado mil horas antes y ido ha desayunando, cual hobbit, cuatro veces: una en origen y otras tres a razón de una por vuelo, mientras perseguía al sol. O el sol la perseguía a ella, más bien: al fin y al cabo, es la luz de donde el sol la toma :).


Fuése el sábado: le dejé en la estación con lagrimita (ella y yo). No NOS apetecía nada ese viaje cuya realización obedecía 50% a su responsabilidad profesional y 50% a su terquedad que la hace aparecer, a veces, como más de mi tierra que de la suya. Sospecho que los amarillos se han llevado lo suyo. Negociar con QuietaLeona de mal gas. Jo.


De Rodríguez, pues, por segunda vez, de sábado noche a miércoles. Si bien es cierto que la estadía de UPMM a lo largo de este año en Windermere ha desequilibrado Domus Hansis (falta el segundo varón, y claro...), también es cierto que mis dos niñas me han cuidado, me han dado algún cariñito, me han preparado la cena cuando llegaba a casa trizifacto a cenar (y que nadie venga con hostias de sexismo: habitualmente es al revés, se la hago yo a ellas).


Pocos hechos significativos estos cuatro días, salvo que el sábado noche, que no fuí al show pinchante de Iván (DJ Payá) como prevenía, dado que perpetré mi propio show de mi mismo en The Cavern, garito de gran prestancia del cual creo que ya he hablado por aquí, en que se celebró el segundo homenaje a Guille Martín. Tocó gente interesante, y entre ellos Gonzo ALONSO y Juan AMARAL. Y, como la otra vez, fue también una especie de fiesta de amigos, sólo que era más fácil acceder al escenario, y por ello Michel y yo acabamos subiendo a tocar Apuesta por el Rock'n Roll, All I've got to do y Please, Please Me, temas de mucho motivar en cuya interpretación dimos lo mejor de nosotros, que dice ahora todo Dios. Muy contento me quedé, muy bien me lo pasé. No había bebido ni una copa antes de tocar (serían las 01.30). Al bajar, me pusieron una cerveza en la mano y a partir de ahí la cosa se complicó: es sabido que, si no hay Schweppes para los Gintóxix, uno tiende a beber coke light, pero es menester quitarle la acidez con un poquito de Jack Daniels, y ya se sabe. No mucho, no gran cosa. Lo cierto es que no sé yo por qué, y sin embargo pasa siempre: uno puede tener mucha attitude, pero, al final, la cabra tira al monte y el juerguista a la juerga... y yo llegué a casa a las 06.00. Eso sí, mis niñas fueron tan adorables que me llamaron a las 11.00 a recordarme que les llevase los bañadores a casa de sus abuelos, que se los habían dejado. Ay. Qué se le va a hacer.


Una mención triste: he descubierto que mi querida Ibanez acústica tiene una grieta profunda en el clavijero, que augura un negro destino para ella. Qué lástima. :(


Lecturas: pocas nuevas, que tengo mucho, mucho trabajo, y estas pocas muy evasivas: un nuevo Sharpe, La fuga de Sharpe, con el que, como siempre me lo he pasado muy bien. Incluso si la novela histórica no os vuelve locos, lo cierto es que esta serie es muy entretenida. Perfecto material de relax, aventurosillo y tal. De lo más recomendable.

Por cierto, que reexaminando este bló recientemente me he dado cuenta de lo poco que se habla de música de otros. Creo que deberé reformularme el asunto y ponerme un poco más pelma en la loa de los clásicos (que será lo único que pueda hacer, visto esto, que me demuestra que ya no sé nada: de todos los temas que se mencionan, sólo conozco el Love Will Tear Us Apart, de puro obvio, Snif.). De momento, señalo que en resonancia mental, que diría Xurri, voy de The PIPETTES a Los ZODIACS pasando por la CREEDENCE CLEARWATER REVIVAL.

Abrazos a todos.

13 septiembre, 2007

Programa para la acción antes de la caida del Muro (I)

Queridos amigos,

Entre papeles de otra era he encontrado este documento: el programa de La Escuela del Fagüeño, también conocida como la 'Célula revolucionaria básica'. Tres individuos, éramos. Supongo que ninguno nos vemos, a estas alturas, reflejados. O no mucho. O no tanto. O a la mejor un poco. O sí: bastante. Yo qué sé.

No se lo voy a preguntar a ellos: al fin y al cabo hemos mutado en tipos con casi veinte años más (en todos los sentidos). Lo que sucede es que hay una parte (II), que no escribí yo, pero que procede también de esos tiempos, en la que se prevenía que, al fin, no íbamos a cambiar tanto. Lo mismo un día de estos la cuelgo.

En fin: transcribo textual y sin censura (salvo la sustitución de los nombres de los dramatis personae por iniciales por cierto no coincidentes con las que Vdes. podrían suponer, y la omisión de los últimos seis parágrafos, que eran demasiado personales o más bien in-interesantes ad extra) un palimpsesto: nuestro programa. 1988. Y lo transcribo porque recién apareció por éste su bló alguien -oh, sorpresa- que conoce, al menos, a dos de los elementos concurrentes. Uno, yo. El otro, alguien que además de amigo -de los dos- fue Profesor (¿maestro?) suyo. Un homenaje a él, a ella. Abramos el catafalco.

1.- No principio de no contradicción: Dogma (cuádruple raíz del principio de razón suficiente).

2.- Ser falsamente triviales:

a) SURF: La defensa del eterno verano en las sociedades posindustriales.

b) El Grupo de Rock'n roll como unidad ideológica: la sola actividad éticamente valiosa cuando la inactividad es el valor aceptado.

3.- Aristarquismo con fuerte contenido antiaristocrático. La Virtú. Ortega y el hombre selecto. Jonathan Richman: Sobriedad, elegancia y "Pero tú, ¿qué te has creido?". "Materiales" para una actitud naïf.

4.- Incorporación de LO SOCIAL. Billy BRAGG. ¿Qué pasa con los mineros? ¿Quieren los rusos la guerra?

5.- La DIALÉCTICA SOBRE CALIFORNIA: una tensión existencial. H. vs. M, moderando F. "California es una horterada" vs. "La última utopía posible". "Bonzo goes to..." vs. "Surf city, here we go". Y más tarde, ¿Brecht o D'Ors?. ¿Tiene Jünger la culpa de los 8 millones?.

6.- M. o la MANIQUEIZACIÓN del Mundo: una revisión de esa excelente idea que era el INDICE: planteamientos para una lista de Buenos y Malos. Las BESTIAS PARDAS.

7.- Levellers & Diggers; superación de la reivindicación por la New Left, con adecuada depuración calvinista.

7bis.- CARNAP, el CÍRCULO DE VIENA y el Principio de FALSABILIDAD como bestias pardas paradigmáticas: Canto (¿del cisne?) por la Metafísica.

8.- Cortázar y Morelli: una lectura crítica: de cómo la Maga nos demostró que somos unos pedantes (Cuadro y demás).

9.- Theorie und Praxis del ANARCA (si se llega a un acuerdo en el punto 5, último inciso).

10.- De cómo hacer coherentes a nuestros héroes modernos (Bragg, Richman) con el pop "puro" de F. Tensión dialéctica superficialidad-ideología y Filosofía-Amor. Mención especial de Antonio VEGA. ¿Qué tiene que ver el soul con todo esto?. Las negritas y la superación del racismo.

11. Evelyn WAUGH, para mejor liarla: tensión "BLACK MISCHIEF"-"BRIDESHEAD REVISITED". Qué cultos "semos" (que leimos a SHARPE mucho antes de "BONFIRE OF VANITIES", que leemos a HEIDEGGER hasta en alemán, que conocemos plenamente a DESCARTES... y seguimos sin comernos nada.

12.- Una revisión de las VANGUARDIAS HISTÓRICAS. Fascismo y Marxismo. De cómo la liaron. Casualidades del '27. Causalidades del '27.

13.- ARQUITECTURA Y MORALIDAD como título maravilloso de disco. Conflictos de forma y fondo. Problemas de ética y estética. ¿Cómo llegar a una síntesis honrosa?

14. Sobrietas renacentista revisada.

15.- De cómo M. se inventó lo que es la posmodernidad, de como F se leyó dos libros, un artículo y 4 revistas de arquitectura (y se quedó como estaba), de cómo H. habló de pensamiento blando muy avant la lettre (pero tampoco se enteró de mucho al parecer) y de cómo todos ellos están buscando (¿desesperadamente?) una iluminación.

SECCIÓN METODOLOGÍA FRUSTRANTE

16.- VOLKSAUFKLARUNG und WELTANSCHAUUNG: media docena de razones para poder, una junto a otra, las dos palabras más largas e impresionantes que sé escribir en alemán (razones todas mucho más gratuítas que otra cosa)

17.- TEORÍA DE LA FRASE: cómo conseguir construir argumentaciones de todo tipo y sobre cualquier materia sólo con frases. Nada de ideas, nada de tesis: Viva la frase!.

18.- TEORÍA DEL TÓPICO: cómo conseguir introducir en cualquier trabajo o escrito todos esos topicazos que tanto conoce: especial colaboración de M. y otros.

19.- EL DESIERTO YA ESTÁ AQUÍ. Una utopía verde.

20.- SOCIOLOGISMO BARATO aplicado. El mangoneo de las estadísticas y datos pretendidamente científicos como mejor convenga. FUNDAMENTACIONES ENDEBLES. Cómo probar que el PSOE tiene la culpa de todo.

Como decía más arriba, había seis parágrafos más bajo el epígrafe HANDCRAFTS & WORKSHOPS, pero refieren a cosas muy intrahistóricas y cronodeterminadas que aquí y hoy no tienen interés alguno.

Aquí quedan: un tercio de todo eso era Hans en 1988. Acababan de operarme de una cosa bastante gorda, recuerdo ahora. En fin, en realidad nada era demasiado nuevo, y echo en falta alguno de los leit motiv del momento...

Debería colgarlo, exactamente, dentro de un año, como homenaje, como vigésimo aniversario, snif. Paso: váyase V. a saber qué habrá pasado para entonces. De momento, me gustaría saber qué puede pensar alguien, desde fuera, de todo esto. Hagan juego, señores...

11 septiembre, 2007

Animalada: seis años más tarde.

Ok: here y aquí.
Hoy es un día, supongo, para tratar de recordar qué estaba haciendo uno.
Personalmente, llegué a mi casa, y, aunque no es muy habitual, encendí la tele.
No pensé que fuese una película, pero sí que era un accidente.
Más tarde, aquella tarde, pensé que, con nueve añitos de desfase, a éste le habían dado la puntilla definitiva (por bocazas. Lo de que era un bocas lo pensaba ya en 1992, en todo caso).
Nada ha sido igual desde 2001. De hecho, todo ha sido peor. Mucho peor. Que nadie se engañe: a pesar de que sería imbécil/brutal considerar que el Mundo Árabe está a favor de los atentados 911 (y de todo el haz precedente de atentados yankífobos de los grupos terroristas de fundamento islámico, que son innumerables, y entre los cuales podría encuadrarse, por qué no decirlo, el atentado del once de marzo de 2004... salvo que uno crea en las teorías contradictorias fedeguiquenses) sería muy ingenuo pensar que a los desheredados que habitan en esa parte miserable/petrodolarizada del mundo les son indiferentes tales atentados: la no-indiferencia va desde la media sonrisa de 'se lo merecen' a las oraciones por los 'mártires' pasando por el encouragement a los hijos para viajar rápidamente al paraíso.
No creo que sea el momento de referirme al tratamiento del asunto de Israel: en este punto no coincido con el pensamiento políticamente correcto, pero no quiero hablar de ello ahora. Lo cierto es que -y aquí hablo como internacionalista- el 911 determinó la desaparición -o, cuando menos, un golpe durísimo- de la manera de definir las relaciones internacionales, que, qué caramba, iba por buen camino, dentro de un orden. Admitiendo el peso de las Altas Instituciones Internacionales, las cosas iban a ir mejor.
Y sin embargo, una vez liquidado el equilibrio del terror bilateral (o, como pensaría un yanky-tipo, el juego claro buenos/malos), bienvenidos al espanto de la perfecta indeterminación; una vez casi liquidados los terrorismos regionales, saludos a la definitiva irracionalidad; una vez consolidado un modelo de definición de la relación ciudadano-Estado en el mundo civilizado, vuelta atrás, gracias a los titulares de un horror ejercible en todo momento y lugar frente a quienes no se puede oponer nada si defendemos, precisamente, esa definición de la relación.
Y mientras tanto, el Zapatos viviendo en los Mundos de Yupi y soñando en la Alianza de Civilizaciones. Con M6 falseando resultados electorales al otro lado de un charco de catorce kilómetros de ancho. Fastuoso.

03 septiembre, 2007

Term start

En fin: UPMM ya está en Windermere. El sitio ése de la 'afoto', sips. Gracias a una reunión parecida a esa que me obligó a regresar de mis vacaciones el domingo, 19 de agosto, mi dilecto primogénito se fue a la referida localidad con MBO el día 3, el lunes pasado. Snif. Me consta que el viaje fue ligeramente peregrino, pero en todo caso, de lo que mi amada me decía, deduzco que MONARCH, 1-RYANAIR, 0. MBO no tuvo que morderle el ojo ni nada a la gente de la compañía para embarcar dos maletones, dos, de veinte kilos each. Perdón: uno de ellos, sólo de 18.5: 'una lástima, -decía MBO- aún podría haber cargado algunas cosas más'. No se me ocurre cuáles, pero bueno. Lo que no se puede discutir es que, probablemente, MBO es la única persona capaz de reformular un viaje en tren desde Manchester a Windermere sobre la marcha con unas imposiciones de tiempo tan exigentes. A pesar de la cosa ferroviaria británica, como es sabido jodida por la Thatcher, who didn't fancy it at all.

Como es natural, y dadas las fechas de aniversario de UPMM, el sábado inmediato anterior a su partida el joven celebró su fiesta de despedida/cumpleaños, con su carne a la brasa de la parrilla que mis queridos padres han instalado junto a su piscina, cosa que convino bastante a los jóvenes y voraces invitados de mi hijo. Grande, eso de descubrir que estos chicos ya van teniendo una edad y un predicamento, yo, que les he visto crecer. Snif (2). Incluso cuando le tiraban tejos de baja intensidad a UPFM, que se negó en redondo a irse la primera de la fiestecilla a casa (p'a ratos: iba a irse, la plus belle du bal, renunciando así a tanta admiración adolescente. Jojojojojojo).

En fin... y que he estado yo muy triste, coño. Hoy, por fin, UPMM se ha dignado hacer uso de ese segundo teléfono móvil británico que se llevó para contarnos que todo va bien, que come bien (¿?) a pesar de la escasez de verdura, que las clases de física y química son con prácticas de laboratorio y que ayer estuvo navegando. Es posible que temas recurrentes en Vladivostok en los próximos tiempos sean Windermere, St. Anne's, las cosas de sus 250 alumnos o su si es-no es Hogwarts, o del 'Jefe ' de su casa y monitor de Deportes (Militar licenciado del Ejército Británico. Uno no puede evitar pensar en un tipo de pelo ralo, poderoso e hirsuto bigote, dirigiéndose a sus discípulos que, adecuadamente embarrados, se arrastran bajo fuego cruzado por una pista americana: 'caballeros, me temo que no están ustedes procediendo suficientemente rápido. Quizás los señores desean disfrutar otra vuelta a la pista', con apenas contenida mala leche) O no. Depende de lo que UPMM cuente [potencialmente muy poco, dado su status adolescente-silente(redundancia)]. De momento, del speech de la Jefa de Estudios, algo grande: 'Esto es un colegio y por tanto el estudio y la docencia son cosas muy importantes, pero, en realidad, lo que queremos es ayudarles a descubrir su pasión, porque una vida vivida sin pasión es menos vida'. No se me ocurre nada mejor que hacer con tipos de dieciséis años. Y con uno muy concreto, qué caramba.

UPFm empieza mañana el curso y anda de una mala leche apenas compatible con su reducido tamaño. UPFM, elevada por ausencia de su hermano a la condición de 'hermana mayor', con sus correspondientes privilegios de mando, camina rozagante por la casa puteando en cuanto puede a la peque. MBO y yo ahogamos las penas tomando black velvets, el cocktail del verano 2007, y dormimos como lirones (¿qué nos han dado?) Nuestro propio curso empieza poderoso: una vez más, tengo trabajo para cuatro como yo y plazos numerosos que finan, si o si, esta semana. Y muy pocas ganas de torear el 75% de ellos. Y MBO, con toda posibilidad, deberá regresar a Indonesia la que viene (cosa que me jode un ciento).

La lectura de las otras tres novelas de la tetralogía Berlin Noir de Philip KERR, protagonizadas por Bernie Gunther, ha sido compañía en estos primeros días de septiembre que, a pesar de soleados, han tenido un algo grisáceo: Violetas de marzo, Pálido criminal y Réquiem alemán me han gustado más que la última parte, la primera que leí (Unos por otros, de la que ya hablé). Y me han gustado más, no sólo porque estas tres están traducidas con mayor destreza por una tal Isabel Merino, si no porque los argumentos, perfectamente independientes entre sí, resultan más atractivos. Además, evidencian un fenomenal conocimiento de la política interior alemana de entreguerras (aunque Réquiem alemán ubique su acción una vez terminada la guerra e invadida la Gran Alemania por los ivanes); sólo la precisión histórica de que hacen gala merece que se les preste un poco de atención.

Otro material: El secreto de Christine, de Benjamin BLACK. Por lo que leo, el tal BLACK es un conocidísimo (no para mí, desde luego) y largamente galardonado escritor irlandés, John BANVILLE. Confieso mi absoluta ignorancia: jamás había oido hablar de él. Parece ser que nuestro escritor ha dedicado tirarse a la novela negra, y da a imprenta esto (Título original: Christine Falls. Con dos cojones, los de Alfaguara, una vez más). A caballo entre Dublín y Boston, una historia sórdida de tráfico de niños neonatos no deseados, reubicados en el Nuevo Mundo en internados de los que saldrán para convertirse en pastores y monjas de la Iglesia (católica, naturalmente), adobada con su dosis de parricidio ocultador de deshonras, alcoholismo (supongo que esto es un estándar si uno escribe acerca de Irlanda) , organización mafiosoide de base católica, -cómo no- y tono gris rata. Me recuerda un poco algo de novela americana- más-que-negra, HIMES, probablemente, de ésa que describe sordideces en que el aspecto policíaco es una mera excusa. La novela expone, y, salvo la obvia catolifobia que rige por fuerza el desarrollo literario en cualquier pais esencialmente católico (¿no les suena?) no critica mucho. Y, afortunadamente entre tanta sordidez sofisticada, el Inspector cansado de tontadas da la de cal en cuanto a que los malos se van a llevar la del pulpo, gracias a ciertos documentos salvados por el médico borrachín y autotorturado. Eso sí, en la última página. No sería exacto decir que no me ha gustado, pero no la recomendaría. Hay mucho material de este tipo escrito hace cincuenta años, la verdad.


Contrapartida sorprendente, en la lectura de cuya página 113 estoy en este momento: La interpretación del asesinato, de Jed RUBENFELD. 1909: Freud llega a los Estados Unidos y se tropieza con un asesinato con tortura previa y una 'tentativa-de', cuya víctima, amnésica, no puede hablar, 'evidentemente' (ejem) afectada por la neurosis correspondiente. La cosa promete. El autor es un jurista yanky (definido, al decir de la solapilla, como 'El escritor de temas jurídicos más elegante de su generación'), licenciado en Harvard con una tesis sobre Freud y estudios avanzados sobre Shakespeare. Yo diría que el autor ha dibujado un prota que es él mismo, con apenas dos brochazos para disimularlo, y me parece bien. Y hasta el momento, el orgulloso constitucionalista usano me está satisfaciendo adecuadamente. Éste sí que lo recomendaría, oigan... aunque me quedan 420 páginas para decepcionarme, claro. Así que me callo, por el momento.

Que empiecen Vdes. bien su curso.

01 septiembre, 2007

Empiezan a acortar las tardes.


Iba yo a comenzar esta última entrada del verano, snif, clavando una estupidez estadística en virtud de la cual resulta que un 29,16% de todos mis lectores han estado en Oxford. El argumento era tan perfectamente peregrino como todos los que soportan las serpientes de verano de naturaleza económica, y, como a pesar de haber regresado de vacaciones hace ya casi diez días, me siento hombre de bien, les voy a ahorrar a los lectores de Vladivostok tanto la descripción de esa peazo chorrada como el clavar un pestiño acerca de hedge funds o riesgos sub prime. Eso sí: por favor, que empiecen a fusilar periodistas-salmón. Dios santo.

Dicho lo anterior: si, queridos amigos: como a algún genio se le ocurrió que era imprescindible, disfruté de un formidable reunión el día 20, a cuyas efectos hube de regresar el domingo 19 a Zaragotham, donde he estado al rodriguesco modo, eso sí sin salir ni una sola noche entre semana: apenas un día al cine (El ultimátum de Bourne. Nada destacable) y una salida mínima el sábado: fui a ver tocar a cuatro tipos emparejados dos a dos al Páramo, y seguidamente me acerqué al Tiger Lily a ver pinchar al gran Iván. El domingo, 26, me levanté a las 08.30, preparé un pollo al curry y un gazpacho absolutamente imponentes y me quedé esperando a que llegasen MBO y la progenie, que regresaban de la playa.

En fin: que Oxford es bastante más que la Union Jack, que está limpio y sin pintadas, que a partir del viernes se venden pelotazos y alcojoles hasta en los kioskos de pipas (pero a qué precio…) para el mejor cocimiento del personal, que por otra parte, y en general, se comporta con corrección. No olvidan dirigirse a ti como Sir o Madam, según proceda, y todo ello sin perjuicio del grado de inclinación que en relación con la sobria verticalidad tengan adoptado. Que hay decenas de Colleges, pero sólo dos Universidades. Que no sé cómo sobrevive la gente, dado el precio a que se vende la puritita comida, glups, si uno desea comer algo de verdura y/o fruta. Que la calle no huele tanto a esa grasaza alimentaria (¿?) tan británica a las horas de cenar (tanto, dije). Que hay librerías imponentes muy esquilmables, vid infra. Que se pasa mucha envidia y que, en otras circunstancias, por Júpiter, me vendría a ese ciclo de Historia de los Conflictos (un term) y sería muy feliz.

Nuestros profesores son periodistas o bibliotecarias: gente de acento perfecto-perfecto, que corrigen la indeseable yankeidad entreverada por culpa de tanto flim. Culpa del imperio periclitante, u know. Por la tarde vienen a casa donde tomamos el té mientras hablamos de teletrabajo, organización de oficinas, economía, conciencia cultural y estereotipos. Ellos toman obleitas choc’late&mint.

Luego hacemos nuestros deberes, mientras bebemos Stella o Foster’s según pille día galófilo o no. Triste: Inglaterra, tierra de grandes cervezas, ha perdido la batalla, de manera que en los bares, en cuanto pueden, te sirven una aberración italiana que no le llega a la altura del tacón a las ricas ales, bitters, o mi muy querida Guinness, recias cervezonas todas ellas, nutritivas del copón, adecuadas para pueblos con una cuarta de vikingos… frente a meadillas italianas (Nastro Azzurro, recordad: no os dejéis servir eso jamás), mejicanas o yankis.

Me he estado acostando muy pronto: hace años que no estaba durmiendo a las 22.30. La cosa laboral me ha incordiado muy poco estas vacaciones. Lo agradezco. Leo, como siempre, un montón, item más. Aparte de las cosas que tenía en curso despacho Middlesex (Jeffrey EUGENIDES) citada, admirada y comentada con largueza en la blogosfera. Gracias por la recomendación. Me ha gustado, no doubt, aunque me quedaré con la duda de si está un pelín overrated, y es que me convenció en un 70%, digamos: cierto, es glorioso el principio griego-de-Asia-Menor, pero ¿será un pelín cargante, tal vez, lo de síndrome de deficiencia de 5-alfa reductasa y efectos inducidos?. Es estupendo el plantamiento acerca de los flancos arquitectónicos de la casa (Middlesex, precisamente), la descripción de los Estados Unidos en ese momento histórico, pero ¿no resulta inverosímil, casi deslabazado, el asunto de la estafa del pope-cuñado?. Probablemente sea cierto lo del héroe que se tropieza con su destino inevitable, y diré que la novela es jodidamente griega, mucho más que americana. Eso sí, no puedo estar de acuerdo con lo de las asiáticas. Cada uno administra como quiere esas cosas, y no creo tener motivo críptico alguno.

Unos por otros, de Philip KERR, una de las policiacas peor traducidas que he leido en el último lustro, y no exagero nada: vaya cuadra de maulas los traductores (tres en comandita), a pesar de lo cual resulta recomendabilísima, al punto que, habiendo descubierto que se trata del remate de una tetralogía, he encargado –y ya he recibido- las otras tres. Y es que Bernie Günther es un buen personaje, y mezclar policiaca, Alemania y periodo 2WW (e inmediato posterior) es garantía de que Hans se sentirá atraido. Terminé, también, con el tocho de RUTHERFURD, casi 1.500 páginas, como dije, y satisfacción del deber cumplido, con más nuevos flancos de reflexión en cuanto a la Historia del Reino Unido. Eso: Britain, no England.

Cabreo al regresar, como siempre, me temo, con Ryanair. Ciertas destrezas profesionales muy aplicables en estos casos (‘Di lo que convenga, pero, siempre, con aplomo demoledor’), aliñado con mi inglés de negociación recién afilado y la mala hostia que se me pone según en qué casos fueron el adecuado aliño para que el niñato de facturación de la compañía en Stansted comprendiese que no era buena idea joderme a las ocho y media de la mañana. Y menos si llevaba a la espalda, como equipaje de cabina:
  • A concise history of the Spanish Civil War, de Paul PRESTON.
  • European dictatorship, 1918-1945.
  • Europe between the Wars.
  • The Age of Extremes (1914-1994).
  • The British Empire (1815-1914).
  • End of Empires: european decolonisation, 1919-1981.
  • Decolonisation .
  • Making cars at Cowley.

Ese material fue el resultado de las razzias libreriescas. Aparte, dos de los tres libros que la gran Cayetana Altovoltaje que regaló: Mientras ellas duermen (Javier MARIAS) y Fast Food Nation, que me había terminado en el periplo oxoniano.

Si el cabrón llega a emperrarse más en incordiarme, le civilizo de una vez por todas a base de libros. En la cabeza.

Llegada a ZAZ y soledad de una semana, en que, con ese material que cito más arriba (hasta con lo de Cowley, aunque sea una historia de la fábrica Morris Garaje) pergeño –ratifico, más bien- algunas tesis a las que vengo dando forma hace tiempo en cuanto al Imperio y la proyección del modelo, y la situación diferencial de los Imperios (todos: incluso Hispanoamérica, claro). Y es que basta con que me intenten tomar el pelo con talantes y buenos rollitos para que apetezca mucho demoler al demagogo/aficionado bocazas.

Obrita menor que leí con gusto: El Baile, de Irene NÉMIROVSKY. Y tocho histórico con doble carga, Mendizábal, el caballero nato, de un tal Julian GRANADOS, que va lenta, pero va.

UPMM se va el próximo lunes a estudiar a Windermere y disfrutamos los últimos días juntos. Nos reimos: cuando no está con la ira adolescente, lo pasamos muy bien. Todo el tiempo oxoniano ha sido estupendo, la verdad: toda una experiencia valiosa, en que él ha tomado la medida a estar viviendo-en-inglés y se ha quitado la inquietud, creo. MBO y yo, claro, empezamos a aflorar la cierta pena de no verle este año, pero sé, sabemos, que es una súper-oportunidad para él.

Now Drinking: Taberner 2005. Vinos de la tierra de Cádiz. Tinto. Masticable y denso. Invernal, más bien, glicérico a modo (un milímetro de espesor debe tener la capa que queda a cada trago. Luego dicen de los cariñenas). Sorprendente, no lo duden.

En fin, que enfrento el fin de semana previo al desembarco de todos ellos, entristecido, cómo no , por el acortamiento de los días. Urghs. En cuanto a vosotros, mis queridos cyberamigos, bien regresados todos a las Tierras de España y a esta esquina de la blogosfera.

08 agosto, 2007

La cosa oxoniana

Para no hacer aun mas largos los intervalos usuales en Vladivostok, y a pesar de carecer de tildes en este teclado britanico -lamentable y doloroso, ya saben los bienamados lectores de este blog lo mucho que me joden las faltas de ortografia-, brevisimo resumen: MBO, las tres UP's y Hans se han venido a Oxford animus vacacionandi, con mucho miedo a las aguas mayores que estaban asolando la isla, aunque al final hace un sol que ni en Sevilla, oiga.

A UPMM le ha tocado una clase que deberia ser el paraiso adolescente: el solo, rodeado de dos francesas, una italiana y como seis japonesas. No le he visto mostrar emocion alguna. Definitivamente, hay un gap generacional. UPFM maneja bien la situacion, aunque mantiene su habitual mutismo (adolescente igualmente). La joven UPFm parece feliz. Todos mejoran su ingles dia tras dia, me atreveria a decir. Estamos a ritmo de cinco horas diarias de clase, y digo cinco y digo bien, pues MBO y yo tambien estamos con mucha clase de conversacion a ver si eliminamos todo rastro de inadecuado e unconvenable (mantengan Vdes. un adecuado stiff upper lip cuando lo pronuncien) acento yank.


Deberia hablar de Zodiac y de Ratatouille, las dos pelis que vimos justo antes de partir de vacaciones, pero sospecho que al publico vladivostoki no le importan demasiado los filmes de animacion y por tanto no merece la pena hablar mucho de la segunda (que por otra parte es muy diverti y recomendable). En cuanto a Zodiac, la peli dura mas de dos horas y media, lo cual la machaca: el tema era soluble en 90 minutos con toda tranquilidad. Casi me duermo al final. Nada, en realidad. Bien ambientada, cierto, pero parfois cognazo.

Me estoy leyendo Fast Food Nation y me esta gustando mucho. Supongo que ire a ver la peli, pero no veo muy claro como un libro asi puede mutar en cinta. Igualmente acabo de terminar la recien publicada Sharpe y el tigre de Bengala, una mas de la serie, muy interesante (como todas).

Y como estos peces son de uso colectivo y debo ser solidario, concluyo con la cronica redactada en apenas nueve minutos: ls otros seis de los quince que me corresponden han sido dedicados a los emails. Espero que esteis siendo muy felices y vacacionales.

29 julio, 2007

Neo-naïf, Capote, la Stasi. Wow-Hey!

Vaya por delante: a pesar de la abundancia de cosas que tengo por leer, me he quedado atascado en un tocho veraniego que acabaré como sea, por Tutatis. El artefacto editorial se llama London, y el perpetrante es un tal Rutherfurd, Edward RUTHERFURD, que no fue capaz de contar la historia de la referida ciudad en menos de 1455 páginas (en edición de bolsillo), el muy cabrón. Así que ahí estamos. Y mira que tengo cosas apetecibles a tiro: Middlesex, recomendado por varios de mis atentos lectores (véase la entrada anterior); las Memorias de un soldado de GUDERIAN, libro que acomodará grandemente a herr Carpzovius (que voy leyendo a trocitos, eso sí, por desempalagar del coñazo londinense); un nuevo Sharpe, la Historia de Inglaterra de MAUROIS; un ensayo sobre las responsabilidades de la Wehrmacht en el Holocausto... y mil cosas más. Vaya pena, una sola vida y tantas cosas que hacer y que leer, y que escuchar.

MBO ha descubierto la virtualidad de la Mula, que, como sabéis, no me es en términos generales artefacto grato. no por nada: cada cual que haga lo que quiera, partiendo de la base de que los de la SGAE sólo merecen eso que digo yo cada tanto (palabrita de tres letras que empieza por 'g' y acaba por 's'), pero me sigue dando un cierto palo. MBO, que es más sensata que yo, se ha aferrado a la Nueva Religión del intercambio P2P, y tiene al pecé echando humo, bajando -sobre todo- 'flins' y algunos temas. De momento, tenemos The Quiet Man en versión original, así que maravillosamente. Qué grande es el cine (y John Wayne, btw).

Y de eso quería yo hablar hoy, que hace mucho que no se habla de cine en Vladivostok. La ausencia de la progenie ha dado lugar a que MBO y yo tengamos espacio-tiempo suficiente y vayamos al cine, que es algo que nos gusta mucho y hacemos poco. Tres cosas, tres: Odette, Historia de un crimen (Infamous) y La vida de los otros. Tres hijos deslocalizados, tres: UPMM se encuentra en Sevilla; UPFM, en Huelva; UPFm, en el monte montaraz. Mentiría si no confesase que les echo de menos, pero entre tanto gozamos de la ventaja de la soledad.

No hay analogía alguna entre las tres películas, debo decir. La yuxtaposición, aquí, obedece exclusivamente a eso: a que hemos podido ir a verlas: la última de ellas, por cierto, como consecuencia del fallecimiento de Ulrich Mühe, que ha llevado a los Cines Renoir a reprogramarla en Zaragotham (debió durar cuatro días en cartelera en su exhibición original).

Las dos primeras películas me traen a la memoria a Jean de BRUNHOFF y a Walter CRONKITE, y no sé si porque, cuando pienso en estos films, aparece que al fin tienen algo en común: el análisis de la relación del autor con su obra; de la implicación de la obra con la vida del autor. BRUNHOFF es un poco germen de una tendencia neo-naïf que se pre-sentó (sic) en Amelie; CRONKITE, los sesenta, la crisis de los misiles, el periodista respetable como antítesis de Truman CAPOTE. Entrambos, modelos respetados en sus respectivos negociados.

Odette no es una súper-película, pero me gustó: ella actúa de fábula, y la banda sonora (Josephine BAKER) está muy bien traida. La cinta se ve cargada por esa desaforada cursilería que sólo un francés (o, ya puestos, un belga) puede lucir sin sonrojo. Pastelosilla en el final-demasiado-feliz. Con todo y con eso, está bien verla, y me ha gustado por la relativización de la divinidad intelectual. Y no deja de ser divertida. Neo-naïf, insisto, y recuérdenlo: fue Hans quien puso la etiqueta en 26/07/07.

Historia de un crimen, es, simplemente, sensacional. Debo decir que no ví Capote en su momento, y no sé por tanto qué tal representaba Philip Seymour HOFFMAN al muy histriónico Truman, pero hay que señalar que el tipo éste, Toby JONES, sería, (y el condicional trae causa de la redundancia que evidenciaría otra estatuilla por motivo tan similar) un Oscar. Vaya por delante, además, que en esta película se ve la mejor actuación de la tendencialmente babosilla Sandra BULLOCK. Lo hace de muerte. Y qué decir de los 'secundarios': Sigourney Weaver, Jeff Daniels, Gwyneth Paltrow o Isabella Rossellini. Con dos. Olé con los presupuestos trillonarios. A partir de aquí va el spoiler en rojo, según la costumbre del lugar.

A sangre fría (In cold blood) es uno de los dos iconos midiseculares debidos a Truman CAPOTE, uno de esos escritores americanos mucho más 'oidos' que 'leidos', al menos en España. Fue publicada el año que nací, 1966. El otro es Breakfast at Tiffany's, iconizado por motivos bien diferentes, debidos en buena medida a Santa Audrey HEPBURN, la chica que nos enseñó que si Paul Warjak podía ser sensible y poco, poquísimo práctico (y mandar a hacer gárgaras su aparentemente confortable situación de gigoló de lujo) y enamorarse como un idiota de persona tan dulcemente quebradiza, nosotros mucho más: o sea, exactamente lo contrario de lo que pretendía CAPOTE. De modo que Blake Edwards ganó por goleada a Capote, y Gáliguei a Goulaili. Y es que Henry Mancini y Moon River son mucho Henry Mancini y mucho Moon River. Y el que diga lo contrario no se ha enterado de nada. Personalmente, seré fiel hasta la muerte a la memoria de Holly cantando la canción con su guitarra y, es más, creo que MBO me lo disculpa.

En fin, a lo que iba: la película cuenta cómo CAPOTE se inventa el género de novela de no ficción (non-fiction novel), a partir del asesinato a sangre fría de una familia entera (cuatro personas) en un pueblín de Kansas, avanzando desde el floreo ambiental de la alta sociedad de Nueva York de mediados de los sesenta (glorioso el tratamiento de la confidencialidad falsamente solicitada por las interfectas), hasta su confrontación, primero, con el ambiente provinciano y pacato de la aldehuela de Kansas, donde podrá lucir su destreza seductora con unos y otras, y con los asesinos, después, con quienes no valdrán sus aleteos: sólo pasar a status:reality le servirá a Truman para entrar (en sus celdas, en su manera de sentir, en su vida, en sus miserias, en su desgraciado existir -sobre todo en el de Perry Smith-), y seguidamente desgarrarse. La cosa culmina cuando les cuelgan. Aunque es una especie de pasaje recurrente en la cinematografía comprometida americana desde hace ya bastantes años, creo que la imagen del ahorcamiento del primero de los asesinos podría exhibirse en los Colegios e Institutos patrios de hoy en día, llenos de gente que considera que la pena de muerte es algo adecuado.

Grande yo al salir y decirle a MBO 'cuánto se parece el actor que hace de Perry al último James Bond'. En fin: que la pelicula es la puta bomba y que hay que verla, y seguidamente comprarse alguna cosa -alguna novela- del biografiado.

Tercer largometraje disfrutado estos días de noviazgo revisitado (por cierto, que la cena de antier en el Aldaba, con un Montecillo Gran Reserva 1994 y con todo lo que al amparo de esa botella se ventiló, por contundente que fuera, fue un valor en sí mismo. Grande MBO) ha sido La vida de los otros. El cine alemán tiene su aquél, o al menos siempre lo ha tenido para mí. Como primera medida, y para confrontarla (sólo desde un punto de vista argumental. Estéticamente la cosa es de otro modo) deberán Vdes. poner entre sus referentes Good-bye, Lenin, que de algún modo es el reverso luminoso de esta película. De esta extraordinaria película. Donde G-B L es jocosa, aquí la cosa es sórdida, triste. A la salida hablábamos MBO y yo acerca del hecho de que el retrato fílmico a toro pasado de toda dictadura tiende a ser gris, muy gris, cosa que, a mi juicio, no coincide con la realidad: la gente tiende a buscar sus ámbitos de felicidad más allá de lo público, y por dura que sea la represión, las personas se ubican en paraisos personales, o, acaso, familiares. Para MBO el retrato que ofrece La vida de los otros es gris porque la RDA (DDR) es gris, y eso no hay Dios que lo resuelva. Y es cierto: Pankow era gris: mucho. Una de las fortunas que he tenido en mi vida es conocer la DDR, Checoslovaquia y Yugoslavia antes de. Spoilearé seguidamente, como siempre en rojo.

La película refiere cómo al Capitán Gerd Wiesler (HGW XX/7), de la Stasi, le es encomendada la vigilancia de un dramaturgo, cuya novia es pretendida por un ministro del Gobierno. La constatación de la manifiesta injusticia de tal hecho y la ignominia que supone convertir al Escudo y la Espada del Socialismo en una alcahueta poderosa, torturadora y cruel, hace que nuestro héroe vaya evolucionando de la más profunda convicción socialista a una demoledora puesta en cuestión de ideales. Gerd salvará al dramaturgo con torpeza en un primer momento -desencadenando, así, la tragedia- y con arrojo y autoexposición después. Hay un remate, un último segundo de la película, que me gusta: 'Es para mí'. Todo el círculo se cierra, y el capitán, hombre honesto, se ve de algún modo recompensado.

La historia no es ni nueva ni original. Lo novedoso es el contexto en que se expone: ni el poder, ni la riqueza ni la belleza que se muestran llegaría a un 5.5 sobre diez en nuestra escala de valoración de magnitudes de semejantes referentes, y estamos hablando de 1984. Es un año que recuerdo, y sé que las cosas, aquí, no eran así: aquí ya había color (y me refiero a las tres cosas). Realmente, me ha encantado que me suministren otra argumentación más para defender la idea de que las memorias históricas recentísimamente pretendidas por gentuza con torticeras voluntades (o familiares de perjudicados que se dejan manipular) no son si no idioteces: dejémonos en paz. Las historias inmediatamente anteriores a 1990 han sido apart(c)adas en Alemania. Es necesario. ¿Para qué coño revolvemos historias de 1936, si no para distraer nuestra atención de cosas realmente importantes?.

De todos modos, lo realmente importante es que la película es fantástica, y su banda sonora tiene, exactamente, el tono de gris rata que hace falta, salvo cuando suena la sonata para un hombre bueno, en cuyo momento es, simplemente, muy inquietante. Muy para poner de manifiesto la excepción, muy para golpearnos con la sensación exacta de miedo que el hombre bueno pasará en entornos de miseria moral.

Id a verlas. Sobre todo la segunda y la tercera, de veras.

18 julio, 2007

Patetismos estéticos (O "Pasa hasta en las mejores familias")

Hace algún tiempo acompañé a MBO a un viajecito de trabajo (suyo) a milán. Son lo que llamo mis 'Viajes-Gigoló': MBO curra y yo me dedico al Dolce far niente llevado a sus últimas consecuencias; en estos viajes, que me han llevado también a París o a Londres, esa actitud DFN incluye visitar museos de aviación o de cosa histórico-militar, tiendas de guitarras eléctricas, estilográficas, y, en el concreto caso de Milano, pasear abundantemente por la ciudad viendo escaparates, Ferraris, almorzar un rissotto exquisito en un lugar ubicado en una azotea preciosa con vista de una skyline imponente sobre los tejados viejos de Milán, discutir amistosamente con el camarero que vió muy mal que el humo del Lancero fuese acompañado de grappa y no de Red Label, y, en fin, comprarme unas corbatas en una tienda de las Galerias Vittorio Emanuelle. Y entre otras, unas preciosa, con gruesas listas azul foncé y dorado. Gran corbata, de las que permiten un nudo rotundo, todo seguridad en uno mismo.

Como gracias a Dios el Universo tiende a reequiibrarse (y a ponerle a uno en su sitio, no sea que se crezca demasiado), es menester dejar aquí constancia asentada de mi plancha cuando el otro día fui por primera vez al Ikea de Zaragoza: si, esa 'loa gualdiazulada de la socialdemocracia de arce claro' que decía el otro día yo en no sé dónde. Pues eso: el espíritu de Olof Palme quiso que ese flanco liberal que tengo se llevase un buen revolcón, enviándome con ese fin a un propio, que, a pesar de mi (impecable) traje gris marengo de raya diplomática, me espetó: "¿Puedo hacerle una sugerencia de mejora?". En ese momento la citada potencia del nudo de la corbata (recuerden: azul y dorada) se fue a la mierda, y recordé eso que dice Natalie Portman en Beautiful Girls: 'Los vendedores no son sexys: son tíos' (uncles). Así que la autoestima estética se me quedó ligeramente tocada. Lo digo por poner las cosas en su sitio.

¿Cosas que han pasado? Bueno: entre otras, dos; primera, la fiesta del sábado catorce por la noche: previsión de cena para veintiocho que acabó recortada a catorce (nadie en Zaragotham), sin perjuicio de lo cual nos lo pasamos bien: Tiger Lily y Páramo hasta las tantas de la mañana. Bien. Entre otras cosas, me llevé una inmensa sorpresa: apareció C., la periodista casada con el Joven Diplomático Yankee a la que referí en la entrada anterior. Es curioso: yo creo que llevábamos como cinco años sin vernos. Notable casualidad. Y segunda: obligado a ir a BCN por unas cuestiones de trabajo, el disfrute de un almuerzo estupendo, agradabilísimo en El Principal con una gran amiga. Nos vimos obligados a bebernos media botella de Marqués de Vargas (el resto se quedó: había que conducir) y me preparó para una tarde de cuatro horas en Notaría con mucho mejor humor.

Por lo demás, debo contar que una gran amiga nos regaló a MBO y a mí en nuestra reciente visita a MAD un libro que me puse a leer anoche y ha conseguido ir a parar a mi portafolios para poder seghuir leyéndolo por la calle mientras voy de aquí para allá por Zaragotham: Al Oeste de Roma, de John FANTE. El otro día se lo contaba a la obsequiante: me parece fantástico que me descubran escritores a los que no conozco en absoluto, y, sobre todo, que el descubrimiento sea tan sensacional. La literatura norteamericana sigue proporcionándome sorpresas, y este tipo (o más bien, el estilo de este tipo; Fante, quiero decir) se enlaza con la parte más sarcástica (que la hay) del mejor Irving del principio, con Cheever y con los narradores yanquies (incluso con los de Novela negra, en cierto sentido). Como siempre, el regocijo con la precisión automovilística (curioso). Dos relatos, uno más jocoso con el fondo cruel de Vietnam (Mi Perro Idiota) y uno que, sin nada delictivo, es absolutamente novela negra: La orgía: me ha recordado al Chester HIMES de Puntas Rosadas, por ejemplo.

Ah, por cierto, sí: la fiesta del sábado noche fue para celebrar que ese día cumplía cuarenta y un años de vellón. Sips. Pero oyes, a las cinco que acabamos. Y ejke estoy hecho un chaval.