La verdad es que llevo demasiado tiempo sin escribir apenas sobre lecturas, y no es porque no haya habido material abundante y sugestivo por sobre mi mesilla y desparramado por la mesa del estudio. La verdad es que me daba algo de pereza.
Hoy sin embargo me siento motivado para la crítica literaria yuxtapuesta (jo-jo-jo: léase con tono SantaKlaus) como consecuencia de La Sociedad transatlántica, de Alfredo TAJÁN, cuya lectura he venido simultaneando con un par de novelas de la saga Kurt Wallander de Henning MANKELL.

La Sociedad transatlántica mezcla en un ambiente porteño y -muy cambalacheicamente-

Escribe de coña este TAJÁN -con un aderezo a varios tiempos verbales bastante gracioso, si hablamos de formas- y os lo recomiendo fervorosamente si, como yo, creeis a pies juntillas en que nuestra concepción filosófica* del mundo es heredera directa del periodo de veinte años que media entre la mitad de la primera guerra mundial y el advenimiento del nacional-socialismo a la gobernación en Alemania. Personalmente, me apasiona todo en ese periodo hermoso y terrible, y he dedicado bastante de mi tiempo a leer acerca de todo en él.

Y claro, todo esto os lo dice un tipo que esta noche ha dormido fatal, y que para no despertar a MBO ha dormitado, entre que terminaba de rematar la expresada novela tajaní, tumbado en una chaise longue diseñada por Le CORBUSIER en 1928, a la sombra de una escultura talmente MODIGLIANI y bajo la protección cuasivirginal de un cartón-lámina para portada de La Gaceta Ilustrada de 1925 de Francisco de CIDÓN.
* Filosófica...y literaria, arquitectónica, estética más en amplio, jurídica, política. Le Tout. Y atáos los machos si empiezo a desabarrar con estas cosas. Quien avisa no es traidor.
4 comentarios:
Te-o-di-o, XDDDDD
Besos!
Y eso? Por qué, Awake? Snif! :'-(
Mankell (Wallander) interesa, absorbe, seduce, hipnotiza, hipocondriza, horroriza, fascina, deprime, racionaliza, extraña, sentimentaliza, estimula y finalmente addiciona.
Pero es para leerlo en verano - en invierno además arrastra...
"y os lo recomiendo fervorosamente si, como yo, creeis a pies juntillas en que nuestra concepción filosófica* del mundo es heredera directa del periodo de veinte años que media entre la mitad de la primera guerra mundial y el advenimiento del nacional-socialismo a la gobernación en Alemania. Personalmente, me apasiona todo en ese periodo hermoso y terrible, y he dedicado bastante de mi tiempo a leer acerca de todo en él."
Coincido con usted, egregio Hans: soy de los que piensa que TODO está en el periodo de entreguerras. Arte, filosofía, política... raramente mis lecturas se salen de este arco temporal. Así que ya somos dos.
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